El Presidente Otto Pérez Molina, cuyos antecedentes en el ejército de Guatemala como ex jefe de inteligencia militar (D-2) durante la guerra civil de 1960-1996 han atraído desde hace tiempo la preocupación de los grupos de derechos humanos, está afrontando acusaciones ya familiares. Esta semana, el opositor Libertad Democrática Renovada (Líder) anunció planes para presentar una queja contra Pérez Molina, por violaciones de los derechos humanos ante el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU (OHCHR, siglas en inglés) después de que fuerzas de seguridad (compuestas por policías [PNC] y militares) abrieran fuego sobre indígenas en protesta, provocando ocho muertes y 34 heridos. Las muertes han planteado serias dudas acerca de la política insignia de Pérez Molina de militarizar la seguridad ciudadana y el uso de los militares en el mantenimiento del orden público.
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