El Presidente Alan García ignoró la derrota del gobernante Partido Aprista Peruano (PAP) en elecciones regionales, provinciales y municipales del 19 de noviembre, como no teniendo peso en la política nacional. Eso no fue lo que dijo después que el PAP obtuvo 12 presidencias regionales en 2002. En esa ocasión, él saludó el desempeño de su partido como "signo de advertencia" para el Presidente Alejandro Toledo, cuyo partido ganó sólo en una región. Esta vez, el PAP ganó sólo tres presidencias
regionales.
El punto extra para García es que sus principales rivales tuvieron un desempeño peor que el PAP, por tanto, no afrontará una amenaza coordinada de las regiones. Los grandes ganadores fueron los caudillos regionales, o "independientes" como prefieren ser conocidos. Ellos reemplazaron a los partidos tradicionales a lo largo del país y parece probable que ganen hasta 20 de las presidencias regionales; al menos 112 de las 195 provincias (cada región se compone de cierto número de provincias); y muchas alcaldías. Las regiones donde candidatos independientes ganaron más provincias fueron Ancash (11 de 20); Apurímac (cinco de siete); y Ayacucho (siete de 11).
El líder nacionalista, Ollanta Humala, que ganó en 15 de las 25 regiones del país en las elecciones presidenciales de abril, no logró usar las elecciones regionales para consolidar aquel éxito. Lejos de eso. Perdió virtualmente todo lo que había ganado. Su gran coalición Partido Nacionalista Peruano-Unión por el Perú (PNP-UPP) fue en un frente dividido en las elecciones y no ganó una sola presidencia regional. El PNP ganó sólo 10 provincias; la UPP, 13. Incluso en el bastión de Humala, Cuzco, el PNP obtuvo sólo cuatro de las 13
provincias.
Humala mantuvo un estudiado silencio desde las elecciones, pero el vocero del PNP, Carlos Tapia, dijo que el partido cometió un error fundamental al imponer sus propios candidatos de Lima, sin apoyo regional, en vez de escuchar a sus bases en las regiones. Dijo que el PNP se reunirá el 8 y 9 de diciembre para analizar los resultados. Humala tratará de persuadir a los presidentes regionales de movimientos independientes que se sumen en su nueva coalición política, Gana-Perú [IL-06-42] pero, juzgando por esos resultados, tendrá poco éxito.
La coalición conservadora, Unidad Nacional, tampoco ganó ni una presidencia regional, aunque Luis Castañeda, de Solidaridad Nacional, un partido dentro de la UN, ganó confortablemente un segundo periodo como alcalde de Lima. Dos presidencias regionales -las regiones andinas centrales de Huancavelica y Ayacucho- fueron para candidatos con lazos con el
Fujimorismo.
Los bastiones históricos de apoyo del PAP en el norte, como las regiones de Trujillo, Chiclayo, Piura, Tumbes, Huaraz y Santa, se desmoronaron. El PAP incluso perdió la alcaldía de Trujillo, lugar de nacimiento del aprismo, por primera vez en cuatro décadas. Se aferró al segundo y tercero más grandes departamentos de La Libertad y Piura, y debería ganar Lima Provincias. Con más de 80% de los votos contados, el PAP también estaba disputando en las regiones del sudoeste de Moquegua e
Ica.
García minimizó la derrota. "No pienso que se necesite mayoría en los gobiernos regionales, tampoco en el congreso," dijo. "Eso no es normalmente bueno, porque no obliga al presidente a buscar consenso y compartir responsabilidades." Dijo que comenzaría a convocar a los presidentes regionales de inmediato para discutir la aceleración de la descentralización. El primer ministro, Jorge del Castillo, también trató de salvar lo positivo de las elecciones. Dijo que el pueblo distingue claramente entre elecciones nacional y regional y que el PAP fue el único partido tradicional que quedó con alguna presencia en las
regiones.
Implicancias nacionales para García
El secretario general del PAP, Mauricio Mulder, fue más sincero. Dijo que los conflictos internos de los cuatro años pasados han minado al partido. Varios presidentes regionales del PAP tuvieron malos resultados. Sin embargo, mientras los resultados principalmente destacan la desilusión con partidos tradicionales que se siente a nivel local, no están totalmente divorciados de la escena nacional. Muchos partidarios del PAP están desilusionados con la dirección que está tomando la administración García.
García llenó varias posiciones en su gabinete con tecnócratas independientes y está impulsando un TLC con EU. También se considera ampliamente que se mueve hacia la derecha: la sugerencia más reciente de eso, fue la alianza que el PAP alcanzó con los fujimoristas y la UN en el congreso para que se apruebe una legislación draconiana que restringe a las ONG [IL-06-44]. Notablemente, el único sondeo de opinión desde la victoria de García, le da un respetable apoyo de 60%, pero el sondeo se hizo en Lima, donde la UN es la fuerza principal. Si los votantes de la UN están contentos con lo que está haciendo García, no sorprende que las bases del PAP en las regiones estén
descontentas.
Plan regional contra la pobreza
García tenía un ojo puesto en las elecciones cuando el 16 de noviembre anunció detalles de 11 programas sociales que proveerán unos NS$2,81bn (US$900m) en asistencia en 2007 para unos 13m de peruanos que viven en la pobreza. Los programas abordarán una variedad de aspectos, incluyendo alimentos, sanidad, alfabetización, electricidad rural, educación, infraestructura, rehabilitación y construcción de
caminos.
Uno de los 11 programas es Juntos, lanzado por la administración Toledo en setiembre de 2005 y que fue cuestionado por el PAP que estaba en la oposición. Bajo Juntos unas 260.000 familias recibirán NS$100 (US$30) por mes a cambio de mantener a sus hijos en las escuelas, inmunizarlos en centros médicos y logrando objetivos nutricionales. Otro de los 11 programas, el fondo estatal de desarrollo social, Foncodes, recibirá US$316m más. Foncodes informó el 5 de noviembre que más de 5m peruanos (18%) viven en un estado de pobreza extrema o
indigencia.
Luego de anunciar los programas sociales, García dijo que "el objetivo de este gobierno es transferir todos los recursos posibles para combatir [la pobreza]." Algunas de las regiones más pobres -Huánuco, Cajamarca, Loreto, Apurímac, Ayacucho, Amazonas, Pasco- hoy están en manos de independientes. Eso dará a García la oportunidad de establecer buenos lazos con las regiones. Mientras Toledo estaba tan desilusionado con el desempeño de su partido y la preeminencia del PAP en 2002, que suspendió el proceso de descentralización. García encontrará más aceptable trabajar con los caudillos locales.
Violencia esporádica
El ministro de defensa, Allan Wagner, anunció que las elecciones habían sido suspendidas en un pueblo de la región sur de Puno y otra en la región centro-norte de Ancash, debido a la violencia y reclamos que el resultado había sido afectado por los "votos golondrinas" -votantes que depositan sus votos en áreas donde no pertenecen. Unos 300 campesinos hicieron pedazos un local de votación en Puno.