Informe Latinoamericano - 21 de octubre de 2003
GUATEMALA: Pacto anti-Berger de nueve candidatos
Apuestan a que Berger irá a una segunda ronda con Alvaro Colom; la estrategia tiene un par de fallas riesgosas.
Alentados por el pobre desempeño del retirado General Efraín Ríos Montt en las encuestas de opinión, nueve de los 11 candidatos que competirán por la presidencia en las elecciones del 9 de noviembre decidieron unir fuerzas para bloquear la elección del conservador y actual favorito, Oscar Berger.
Las partes de este acuerdo son, Jacobo Arbenz de Democracia Cristiana (DCG), Francisco Arredondo de Unidad Nacional (UN), Rodrigo Asturias de Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), Alvaro Colom de la coalición Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Manuel Conde de Cambio Nacional (CN), Fritz García-Gallont del Partido Unionista (PU), José Angel Lee del Partido Democracia Social Participativa (PDSP), Leonel López Rodas del Partido de Avanzada Nacional (PAN), y Eduardo Suger de Desarrollo Integral Auténtico (DIA).
En conjunto, cubren un espectro político que va de la centro-derecha hasta las ex guerrillas de la URNG, pero sólo uno de ellos aparece en las encuestas atrayendo una porción significativa de las preferencias: Alvaro Colom, cuya coalición UNE puede ser descrita como de centro-izquierda, que está segundo en las encuestas con 18,2%. Colom, debe señalarse, ha estado avanzando firmemente desde que apareció por primera vez en las encuestas, con 7% de apoyo.
Lidera el campo por mucho, Oscar Berger, un empresario que compite bajo la bandera de la Gran Alianza Nacional (Gana), una coalición estructurada con tres pequeños partidos de derecha y de centro: Partido Patriota, Partido Reformador, y Solidaridad Nacional. En la actualidad atrae 37,8%.
Ríos Montt, del gobernante Frente Republicano Guatemalteco (FRG), está lejos en tercer lugar con 11,4% de las preferencias de los votantes.
Estrategia de dos pasos
Los nueve candidatos agrupados para bloquear a Berger decidieron no hacerlo desde el principio: competirán por separado en la primera ronda y en la segunda pedirán a sus seguidores que voten por cualquiera de los dos candidatos que permanezcan que no sea Berger (o, para ser cauteloso, Ríos Montt).
La razón de este enfoque de dos pasos es simple: la primera ronda permitirá a los partidos reclamar porciones de poder, sobre la fuerza de los votos logrados para sus candidatos legislativos y de gobiernos locales -se asume que el ganador estará agradecido a ellos y usará la primera ronda como medida para compartir puestos en el gobierno.
Si las actuales posiciones duran relativamente sin cambios, habrá una segunda ronda, el 28 de diciembre, pues ningún candidato atraerá más del 50% de los votos válidos, y la segunda ronda será entre Berger y Colom. Pero hay obvios problemas en lo asumido por la coalición anti-Berger/Ríos Montt. El primero es que hay seguridad que logren obtener el 32,6% de los votos no comprometidos con los tres candidatos líderes: Colom necesitará sumar ese porcentaje a su actual caudal para sumar suficientes votos para ganar en la segunda ronda. Berger, por otro lado, sólo necesita 13,6% extra (los votantes del FRG podrían preferir apoyarlo a él más que al candidato de centro-izquierda).
El segundo es que no hay previsiones para la perspectiva de una segunda ronda entre Berger y Ríos Montt -aunque se puede pronosticar que muchos de los que votaron por Colom preferirían a cualquiera que no sea Ríos Montt.
El escenario Ríos Montt
¿Es concebible que Ríos Montt llegue a la segunda ronda desde un punto de partida tan bajo? Algunos analistas locales piensan que es factible, por dos razones. Una es que las encuestas estén subvalorando las opiniones de los guatemaltecos rurales, la gente entre las cuales el FRG tiene apoyo -por tanto, su punto de partida puede no ser tan bajo como parece.
La otra es que el FRG puede recurrir a trucos sucios para inclinas las elecciones a su favor. La semana pasada, el tribunal supremo electoral (TSE) advirtió sobre la probabilidad de incidentes violentos durante las elecciones en al menos 205 de las 331 municipalidades, donde los alcaldes actuales buscan la reelección. De las 205 consideradas en riesgo, 103 son controladas por el FRG, en áreas rurales.
La advertencia del TSE al menos en parte se basa en experiencia anterior de violencia electoral en los mismos lugares. Algunas juntas electorales locales no sólo expresaron temores similares, sino que pidieron al gobierno que despliegue el ejército para proveer protección extra. Las autoridades, sin embargo, están decididas a respetar la ley electoral, que prohíbe esa clase de participación del ejército. La seguridad permanecerá en manos de la policía nacional de 20.000 hombres, que no fue muy eficaz en evitar la violencia política hasta ahora, o hallar y arrestar a los responsables de ella.
Alentados por el pobre desempeño del retirado General Efraín Ríos Montt en las encuestas de opinión, nueve de los 11 candidatos que competirán por la presidencia en las elecciones del 9 de noviembre decidieron unir fuerzas para bloquear la elección del conservador y actual favorito, Oscar Berger.
Las partes de este acuerdo son, Jacobo Arbenz de Democracia Cristiana (DCG), Francisco Arredondo de Unidad Nacional (UN), Rodrigo Asturias de Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), Alvaro Colom de la coalición Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Manuel Conde de Cambio Nacional (CN), Fritz García-Gallont del Partido Unionista (PU), José Angel Lee del Partido Democracia Social Participativa (PDSP), Leonel López Rodas del Partido de Avanzada Nacional (PAN), y Eduardo Suger de Desarrollo Integral Auténtico (DIA).
En conjunto, cubren un espectro político que va de la centro-derecha hasta las ex guerrillas de la URNG, pero sólo uno de ellos aparece en las encuestas atrayendo una porción significativa de las preferencias: Alvaro Colom, cuya coalición UNE puede ser descrita como de centro-izquierda, que está segundo en las encuestas con 18,2%. Colom, debe señalarse, ha estado avanzando firmemente desde que apareció por primera vez en las encuestas, con 7% de apoyo.
Lidera el campo por mucho, Oscar Berger, un empresario que compite bajo la bandera de la Gran Alianza Nacional (Gana), una coalición estructurada con tres pequeños partidos de derecha y de centro: Partido Patriota, Partido Reformador, y Solidaridad Nacional. En la actualidad atrae 37,8%.
Ríos Montt, del gobernante Frente Republicano Guatemalteco (FRG), está lejos en tercer lugar con 11,4% de las preferencias de los votantes.
Estrategia de dos pasos
Los nueve candidatos agrupados para bloquear a Berger decidieron no hacerlo desde el principio: competirán por separado en la primera ronda y en la segunda pedirán a sus seguidores que voten por cualquiera de los dos candidatos que permanezcan que no sea Berger (o, para ser cauteloso, Ríos Montt).
La razón de este enfoque de dos pasos es simple: la primera ronda permitirá a los partidos reclamar porciones de poder, sobre la fuerza de los votos logrados para sus candidatos legislativos y de gobiernos locales -se asume que el ganador estará agradecido a ellos y usará la primera ronda como medida para compartir puestos en el gobierno.
Si las actuales posiciones duran relativamente sin cambios, habrá una segunda ronda, el 28 de diciembre, pues ningún candidato atraerá más del 50% de los votos válidos, y la segunda ronda será entre Berger y Colom. Pero hay obvios problemas en lo asumido por la coalición anti-Berger/Ríos Montt. El primero es que hay seguridad que logren obtener el 32,6% de los votos no comprometidos con los tres candidatos líderes: Colom necesitará sumar ese porcentaje a su actual caudal para sumar suficientes votos para ganar en la segunda ronda. Berger, por otro lado, sólo necesita 13,6% extra (los votantes del FRG podrían preferir apoyarlo a él más que al candidato de centro-izquierda).
El segundo es que no hay previsiones para la perspectiva de una segunda ronda entre Berger y Ríos Montt -aunque se puede pronosticar que muchos de los que votaron por Colom preferirían a cualquiera que no sea Ríos Montt.
El escenario Ríos Montt
¿Es concebible que Ríos Montt llegue a la segunda ronda desde un punto de partida tan bajo? Algunos analistas locales piensan que es factible, por dos razones. Una es que las encuestas estén subvalorando las opiniones de los guatemaltecos rurales, la gente entre las cuales el FRG tiene apoyo -por tanto, su punto de partida puede no ser tan bajo como parece.
La otra es que el FRG puede recurrir a trucos sucios para inclinas las elecciones a su favor. La semana pasada, el tribunal supremo electoral (TSE) advirtió sobre la probabilidad de incidentes violentos durante las elecciones en al menos 205 de las 331 municipalidades, donde los alcaldes actuales buscan la reelección. De las 205 consideradas en riesgo, 103 son controladas por el FRG, en áreas rurales.
La advertencia del TSE al menos en parte se basa en experiencia anterior de violencia electoral en los mismos lugares. Algunas juntas electorales locales no sólo expresaron temores similares, sino que pidieron al gobierno que despliegue el ejército para proveer protección extra. Las autoridades, sin embargo, están decididas a respetar la ley electoral, que prohíbe esa clase de participación del ejército. La seguridad permanecerá en manos de la policía nacional de 20.000 hombres, que no fue muy eficaz en evitar la violencia política hasta ahora, o hallar y arrestar a los responsables de ella.