Informe latinoamericano - 13 de enero de 2004
HAITI: Confusos giros al agudizarse el conflicto
La confrontación entre el gobierno y la oposición se elevó de nuevo la semana pasada, al rechazar ambas partes las llamadas de la Caricom y los gobiernos de Francia y EU, para buscar un fin negociado a la crisis. Un hecho interesante, en medio de varios no claros, es que la policía ha intervenido con mayor decisión para proteger a manifestantes opositores de las turbas pro-Aristide.
Murieron tres personas y unas 30 fueron heridas en choques que ocurrieron durante una gran marcha opositora. Las circunstancias de las muertes no fueron claras, pero varios informes de la prensa local hablan de intercambio de disparos entre la policía y activistas pro-Aristide. Hubo informes en otras partes del país de disparos de armas entre la policía y miembros del Front de Résistance Artibonite (ex Armée Cannibale), y en otro incidente nada claro, el director de policía del departamento norte, Jean Etienne Jeanty, fue muerto por disparos.
Condena de EU
El Departamento de Estado de EU, sin embargo, parece no haber dudas sobre lo ocurrido. El jueves, su vocero, Richard Boucher dijo: 'Condenamos las acciones del gobierno haitiano en respuesta a las demostraciones políticas ocurridas el 7 de enero, en Port-au-Prince. Algunos oficiales de policía en esas demostraciones colaboraron con bandas fuertemente armadas contratadas para atacar a los manifestantes.
Al día siguiente, el Secretario de Estado de EU, Colin Powell, dijo que estaba 'profundamente perturbado' por los hechos, y agregó: 'Estamos presionando al Presidente Aristide que aproveche la oportunidad presentada por la propuesta de los obispos, que podría traer cierto orden al proceso político y proveer una salida constitucional para que el pueblo de Haití exprese su voluntad. Alentamos al Presidente Aristide y la oposición para que aprovechen la propuesta de los obispos.' Como informamos [IL-03-50], Aristide, que inicialmente ignoró esa propuesta, ofreció aceptarla, pero la oposición la rechazó.
Luego, la huelga de dos días organizada por la oposición, cumplida en Port-au-Prince principalmente, e irregularmente en otras partes, continuó sin mayor violencia. En verdad, el fin de semana los opositores que marchaban aplaudieron a la policía por mantener a raya a grupos pro-Aristide. Se han programado demostraciones que continuarán esta semana, y la situación de Haití será uno de los temas ante la Cumbre de las Américas.
Un salvavidas desde Pretoria
El asediado Jean-Bertrand Aristide recibió una especie de salvavidas desde Sudáfrica. El 9 de diciembre, el canciller sudafricano Nkosazana Dlamini-Zuma anunció que varios acuerdos de cooperación serían firmados con Haití -uno de ellos, para proveer entrenamiento a la policía haitiana.
Sudáfrica reservó US$1,5m para ayudar a Haití, cuando los donantes internacionales suspendieron el desembolso de ayuda por el no-cumplimiento de Aristide de varios compromisos políticos. Por otra parte, sólo ayuda de emergencia, como la provista por el Programa Mundial de Alimentos, y ONGs como Oxfam y Caritas, han tenido entrada.
Murieron tres personas y unas 30 fueron heridas en choques que ocurrieron durante una gran marcha opositora. Las circunstancias de las muertes no fueron claras, pero varios informes de la prensa local hablan de intercambio de disparos entre la policía y activistas pro-Aristide. Hubo informes en otras partes del país de disparos de armas entre la policía y miembros del Front de Résistance Artibonite (ex Armée Cannibale), y en otro incidente nada claro, el director de policía del departamento norte, Jean Etienne Jeanty, fue muerto por disparos.
Condena de EU
El Departamento de Estado de EU, sin embargo, parece no haber dudas sobre lo ocurrido. El jueves, su vocero, Richard Boucher dijo: 'Condenamos las acciones del gobierno haitiano en respuesta a las demostraciones políticas ocurridas el 7 de enero, en Port-au-Prince. Algunos oficiales de policía en esas demostraciones colaboraron con bandas fuertemente armadas contratadas para atacar a los manifestantes.
Al día siguiente, el Secretario de Estado de EU, Colin Powell, dijo que estaba 'profundamente perturbado' por los hechos, y agregó: 'Estamos presionando al Presidente Aristide que aproveche la oportunidad presentada por la propuesta de los obispos, que podría traer cierto orden al proceso político y proveer una salida constitucional para que el pueblo de Haití exprese su voluntad. Alentamos al Presidente Aristide y la oposición para que aprovechen la propuesta de los obispos.' Como informamos [IL-03-50], Aristide, que inicialmente ignoró esa propuesta, ofreció aceptarla, pero la oposición la rechazó.
Luego, la huelga de dos días organizada por la oposición, cumplida en Port-au-Prince principalmente, e irregularmente en otras partes, continuó sin mayor violencia. En verdad, el fin de semana los opositores que marchaban aplaudieron a la policía por mantener a raya a grupos pro-Aristide. Se han programado demostraciones que continuarán esta semana, y la situación de Haití será uno de los temas ante la Cumbre de las Américas.
Un salvavidas desde Pretoria
El asediado Jean-Bertrand Aristide recibió una especie de salvavidas desde Sudáfrica. El 9 de diciembre, el canciller sudafricano Nkosazana Dlamini-Zuma anunció que varios acuerdos de cooperación serían firmados con Haití -uno de ellos, para proveer entrenamiento a la policía haitiana.
Sudáfrica reservó US$1,5m para ayudar a Haití, cuando los donantes internacionales suspendieron el desembolso de ayuda por el no-cumplimiento de Aristide de varios compromisos políticos. Por otra parte, sólo ayuda de emergencia, como la provista por el Programa Mundial de Alimentos, y ONGs como Oxfam y Caritas, han tenido entrada.