Informe latinoamericano - 13 de enero de 2004

COLOMBIA-ECUADOR: Primera 'cabeza' de Farc en caer en Quito

Paises Andinos 17 February 2004 Modified: 16 January 2004 1 views
Si, como fuentes militares de EU sugieren, el gobierno colombiano persigue una polí­tica de 'decapitación' hacia las guerrillas de las Farc, entonces ha logrado su primer éxito real. El 2 de enero, la policí­a ecuatoriana aprehendió en Quito al hombre conocido como Simón Trinidad, un miembro de la alta dirigencia de las Farc, presuntamente a cargo de sus finanzas.

Trinidad, cuyo nombre real es Ricardo Ovidio Palmera, es un ex banquero de 53 años, que actuó como representante de las Farc en las negociaciones con el gobierno colombiano. De acuerdo con los colombianos, un desertor de las Farc les avisó que Trinidad necesitaba viajar a Ecuador para ser tratado por su estado de salud (primero se informó que era leishmaniasis, más tarde, como cáncer de próstata). Ellos dicen que la vigilancia conjunta con los ecuatorianos comenzó en julio pasado, y que se vieron impulsados a actuar sobre él cuando se supo que habí­a adquirido documentos ecuatorianos bajo el improbable nombre de Cristo Rey Mariscal Peralta (una identidad real robada).

La historia cambió luego de las protestas de Quito, y fue corregida para aclarar que fue la policí­a ecuatoriana, actuando sola, la que descubrió a Trinidad cuando controlaba sobre irregularidades de inmigración sospechosas. Por el camino quedó olvidado el hecho que él fue enviado de vuelta a Colombia sin el beneficio de los procedimientos normales de extradición.

Las Farc trató de argumentar que Trinidad no era un alto lí­der de la organización -a fin de evitar que fuera acusado de responsabilidad por una serie de delitos cometidos por las Farc. La hoja de acusaciones incluye rebelión, secuestro y asesinato. La táctica fracasó cuando la oficina del fiscal general presentó un video de propaganda de las Farc en el cual Trinidad era presentado con orgullo junto con el resto del grupo de lí­deres.

Incluso si no hay una polí­tica de 'decapitación' como tal, el arresto de Trinidad será particularmente bienvenido por el comandante del ejército de Colombia, el General Martí­n Orlando Carreño. A fines del año pasado, Carreño prometió renunciar si no capturaba o mataba al menos a un alto lí­der guerrillero.