Informe Latinoamericano - 15 de diciembre de 2004
Venezuela: ¿levanta cabeza el autoritarismo?
El Presidente Hugo Chávez ha promulgado una controversial ley de medios que no sólo la oposición venezolana y sus amigos extranjeros, sino también muchos observadores independientes consideran una amenaza a la libertad de prensa. Como expresó José Miguel Vivanco, director ejecutivo de la División Américas de Human Rights Watch: “Sus restricciones ambiguamente concebidas y sus fuertes castigos son una receta para la autocensura de la prensa y la arbitrariedad de las autoridades del gobierno.'
Preocupa aún más la imprecisa redacción de reglas sobre incitación o violación del orden público que permite una interpretación arbitraria. Al parecer para proteger a los niños del lenguaje procaz, contenido sexual y violencia, la ley establece pesadas multas para quienes transmitan material considerado 'una afrenta a la educación integral de niños y adolescentes'. Requiere que las fuentes de información sean identificadas en todas las noticias, opinión, o programas de educación, a menos que sean 'fuentes periodísticas secretas'. Y obliga a las estaciones de TV y radio a transmitir programas educativos, informativos o de seguridad pública, del gobierno, por hasta 70 minutos por semana.
¿Quién interpreta si se cometieron violaciones? Un directorio de 11 personas de 'responsabilidad social', siete de ellos designados por el gobierno. Su presidente, el director general de la comisión nacional de telecomunicaciones (Conatel), es designado por el Presidente y no disfruta de un cargo fijo.
En otro hecho separado, la asamblea nacional aprobó la semana pasada, en segunda lectura, una enmienda al código penal que endurece las penas por libelo, calumnia, secuestro, invasión de propiedad privada -e incluso realizar protestas ruidosas que 'perturben reuniones públicas [o] el reposo de los ciudadanos.'