Informe Latinoamericano - 31 de agosto de 2005
ECUADOR: Las protestas terminan en un inestable acuerdo
Aún existe la posibilidad que las acciones de protesta en las provincias amazónicas de Orellana y Sucumbíos se reinicien. Los organizadores han amenazado con hacerlo si las compañías petroleras privadas no ratifican para el 30 de agosto, un acuerdo alcanzado cinco días antes, que las compromete para hacer inversiones en la infraestructura local y contratar localmente a más de su personal. La crisis ya ha costado mucho en términos de credibilidad y popularidad al Presidente Alfredo Palacio.
Las negociaciones entre el gobierno, manifestantes y compañías petroleras privadas, mediadas por el prefecto (gobernador) de Pichincha, fueron alentadas el 25 de agosto por el voto del congreso para levantar el estado de emergencia declarado por el Presidente Palacio. En pocas horas, todas las partes acordaron una fórmula que incluye aceptar las ofertas hechas por las firmas petroleras para revestir 260 kilómetros de caminos locales [IL-05-33], asignando a las dos provincias 16 puntos de su de sus 25% de impuestos a la renta, y contratar 80% de su personal locamente (el gobierno central ayudará a entrenarlos).
El gobierno y las compañías rehusaron aceptar una cláusula que impide cualquier represalia contra los organizadores de la protesta. En cambio, incluyeron una que los compromete a fomentar una 'atmósfera vecinal' y 'cooperar en armonía' que fue bastante abiertamente descrita como una manera indirecta de prometer que no habría acciones legales contra las autoridades de las dos provincias.
El gobierno central perdió credibilidad cuando sus propios altos funcionarios fueron reduciendo el costo estimado de la protesta, puesto inicialmente por la ministra de economía Magdalena Barreiro en US$500m. Primero, el ministro de economía Iván Rodríguez redujo la cifra a US$400m. Luego la propia Barreiro dijo que podría ser de unos US$200m. El gobernador de Pichincha, González, dijo que no se sorprendería si resultaba ser de sólo unos US$60m; y sugirió que se manipulaba sobre el costo. El rating de popularidad del Presidente Palacio ha caído, como resultado de su manejo de las protestas, a 31%; nueve puntos menos que en julio y 22 menos que cuando asumió, en abril. Su rating de credibilidad cayó cinco puntos el mes pasado, a 29%; en abril era de 51%. No menos de 63% de los entrevistados para el sondeo realizado por Cedatos-Gallup, piensan que había manejado las protestas de manera 'inadecuada'.
Para ser justos, las cosas no le fueron fáciles. En sus 129 días en el poder afrontó 19 huelgas y acciones de protesta por maestros, granjeros, trabajadores del transporte público y habitantes de diferentes regiones y pueblos, exigiendo más inversión pública en infraestructura. La mayoría de los partidos políticos han estado involucrados en esas huelgas o protestas, solos o unidos con otros.
Un conteo del diario Hoy muestra que el más activo fue el Movimiento Popular Democrático (MPD), que tomó parte en ocho. Lo siguen el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE: cinco), el Partido Sociedad Patriótica (PSP: cuatro), el Partido Social Cristiano (PSC: tres), la Democracia Popular (DP: dos), y la Izquierda Democrática (ID: uno).
Hay pocos signos que eso parará. La semana pasada, granjeros y campesinos montaron bloqueos en carreteras que van de Guayaquil a Manabí y Los Ríos, exigiendo menores precios para sus consumos y prohibición de importaciones de comestibles competidores. También los maestros en Guayas y trabajadores de la salud en Guayaquil anunciaron nuevas acciones de huelga y un grupo de mujeres en Lago Agrio iniciaron una huelga de hambre para exigir inmunidad ante procesos por su participación en las protestas amazónicas.