Informe Latinoamericano - 23 de noviembre de 2005
GUATEMALA: Jefe antidrogas atraído para ser arrestado en EU
Extraditar a traficantes de drogas guatemaltecos a EU ha sido una empresa riesgosa en el pasado, y cuando la DEA dijo al gobierno guatemalteco que su más alto funcionario antinarcóticos estaba involucrado en el comercio, él fue engañado para ir a EU por propia voluntad, donde fue arrestado luego de ser acusado de conspirar para importar y distribuir cocaína en EU.
Adán Castillo, jefe del Servicio de Análisis e Información Antinarcótica (Saia), fue invitado a participar en un curso de entrenamiento de la DEA en el estado de Virginia. Fue acompañado de otros dos funcionarios que también habían estado bajo investigación por al menos cuatro meses: su adjunto, Jorge Aguilar García y Rubilio Orlando Palacios, director de la autoridad portuaria de Santo Tomás de Castilla. Ellos también fueron acusados y arrestados el 16 de noviembre.
En ciudad Guatemala, el allanamiento de las oficinas del Saia fue dirigido por el jefe de la Policía Nacional Civil (PNC) Erwin Sperisen, en presencia del ministro del interior Carlos Vielmann. Informaron del hallazgo de 16 kilos de cocaína y US$23.000 en efectivo, nada inusual dada la naturaleza de la actividad de esa agencia. Mucho más impresionante fue la intercepción simultánea de más de una tonelada de cocaína al llegar de Venezuela a la costa caribeña de Guatemala.
Castillo había sido designado en ese cargo hacía sólo seis meses. Su agencia, Saia, fue creada en 2003, un año después que su predecesor, el Departamento de Operaciones Anti-narcóticas (Doan), fue disuelto luego de descubrir que 10 de sus más altos oficiales habían sido involucrados en el robo de drogas incautadas (casi una tonelada de cocaína) y un número de otros delitos. El Doan había sido establecido con asistencia de EU en 1994. El Presidente Oscar Berger anunció una gran revisión del Saia.
La participación de funcionarios guatemalteco en el tráfico de drogas tiene una larga historia. La participación militar comenzó a ser investigada por la DEA en 1986. Al retirado General Carlos Pozuelos Villavicencio, ex comandante de la fuerza aérea, le fue revocada la visa a EU, luego que sus lazos con el comercio de drogas fueran detectados en 1994. Lo mismo les ocurrió a otros prominentes generales retirados: Francisco Ortega Menaldo y Manuel Antonio Callejos y a un número de oficiales de menor rango en 2002.
La última extradición a EU de un traficante guatemalteco de drogas, tuvo lugar en 1990. Arnoldo Vargas, alcalde de Zacapa y 'comisionado militar' fue arrestado y extraditado, pero su operación se mantuvo en marcha por miembros del ejército. En 2000, el Teniente-Coronel Carlos Ochoa, reciente graduado del Colegio de Estado Mayor General del Ejército de EU, fue acusado por la DEA de introducir drogas dentro de EU. Los cargos se presentaron en su contra en Guatemala, y luego de tres años de riñas legales, la corte constitucional decidió autorizar su extradición a EU. Nueve días más tarde, el presidente de la corte, Epaminondas González Dubón, fue asesinado. La corte fue convocada de nuevo y secretamente revirtió su dictamen.
Fuentes de EU estiman que unas 150t de cocaína llegan a Guatemala por año; cerca del 10% queda en el país para consumo local y el resto es embarcado a EU. La intercepción de embarques de cocaína por las autoridades guatemaltecas ha sido altamente errática: 10t en 1999; 1,5t en 2000; 4,1t en 2001; 2,9t en 2003; 4,5t en 2004. Hasta ahora, este año, el botín acumulado llega a 4,2t.
El mismo Castillo había dirigido algunas de esas incautaciones. Sólo tres días antes de su arresto, él anunció con orgullo la interceptación de 200 kilos de cocaína en Tecún Umán, donde estaban almacenados aguardando el embarque por tierra a EU. No se sabe con precisión cuando él se involucró personalmente en el comercio, pero se considera probable que haya seguido la práctica de otros funcionarios antinarcóticos que hicieron lo mismo: proteger a un cartel y 'sacrificar' a otros para mantener las apariencias.
Los investigadores tratan de determinar cuanta desinformación Castillo había diseminado, entre su propio gobierno y sus contactos en la DEA. Castillo fue la fuente abierta de una serie de informes recientes sobre los intentos de unificar los carteles guatemaltecos y extender su alcance a toda Centroamérica.
Kaibiles en México: dónde comenzó
Un periodista de EU, Frank Smyth, que se ha especializado en el comercio de
drogas y tráfico de armas, ha seguido hacia atrás el rastro que conduce al
reciente arresto en México de ex Kaibiles guatemaltecos (soldados de fuerzas
especiales) y las afirmaciones subsecuentes que habían sido reclutados por Los
Zetas [IL-05-39], la banda de pistoleros que trabajan para el cartel del Golfo,
originalmente formada por ex miembros de las fuerzas especiales de México.
El dice que un analista del FBI, con base en McAllen, Texas, informó en julio que cruzando la frontera mexicana unos 30 ex Kaibiles estaban entrenando a traficantes de drogas en tácticas paramilitares. Dice que la información fue al Departamento de Seguridad Interior, que transmitió la información a agentes de la Patrulla de Frontera de EU por todo Texas.