Informe Latinoamericano - 15 de febrero de 2006

Kirchner afronta violento estallido en su propia provincia

Telex 15 February 2006 Modified: 15 February 2006 1 views

Hace poco menos de cuatro semanas, los trabajadores petroleros de la provincia de Santa Cruz se declararon en huelga en demanda de mejor pago de la empresa Repsol YPF, y que el gobierno eleve el lí­mite para impuesto a las ganancias. Para forzar sus reclamos, emularon a los piqueteros y manifestantes sobre la frontera con Uruguay, y montaron bloqueos sobre la carretera principal. Al revés de otros episodios iguales, éste produjo un tiroteo que costó la vida a un suboficial de la policí­a.

El disparador fue, el 6 de febrero, una orden de la corte local de arrestar a uno de los lí­deres de la huelga, Mario Navarro. El dí­a siguiente unos 200 huelguistas se reunieron frente a la estación policial de Las Heras, donde Navarro estaba detenido, para exigir que lo liberen. La policí­a trató de dispersarlos con gases lacrimógenos. La respuesta fue una andanada de disparos y una refriega, en la cual un suboficial de la policí­a fue muerto y otros 15 heridos. Cuando se aclaró el humo, la policí­a descubrió 130 marcas de disparos contra el local policial. El gobierno envió un contingente de 250 hombres de la dura policí­a de frontera, la Gendarmerí­a, que actúa como unidad anti-disturbios de último recurso.

El Presidente Kirchner dijo de inmediato que las fuerzas de seguridad actuaron 'correctamente'. Subrayó que, 'por primera vez en muchos años no se puede decir que la policí­a fue culpable' de reprimir. Luego afirmó que 'no era una coincidencia' que ese hecho violento se haya montado en la provincia de Santa Cruz. Esa es, por supuesto, la provincia de la cual él fue gobernador durante los 11 años previos a su elección como presidente.

Un fiscal público local ha mencionado una evidencia en video que muestra a 'personas armadas con carabinas y rifles con miras telescópicas' entre los huelguistas, fortaleciendo la opinión que grupos radicales exacerbaron la confrontación. Para el 10 de febrero, el bloqueo habí­a sido levantado y los huelguistas retornaron al trabajo.