Informe Latinoamericano - 22 de febrero de 2006
COLOMBIA: Lo que los paramilitares están dejando detrás
Mientras la semana pasada otro contingente de paramilitares rendía sus armas, las fuerzas de seguridad hallaban evidencia que al menos algunas unidades desmovilizadas ocultaron armamentos y no revelaron instalaciones de procesamiento de drogas en áreas bajo su control.
El 15 de febrero, 552 miembros de tres 'frentes' pertenecientes al Bloque Central Bolívar (BCB) tomaron parte en la rendición formal de sus armas al gobierno en Valparaíso, Caquetá. Habían operado en el área durante los siete años pasados, en un esfuerzo del BCB para tomar control del territorio donde las guerrillas de las Farc solían ser dominantes.
Esa fue la 30ma ceremonia de desmovilización y eleva el número de pretendidos combatientes paramilitares que se acogieron a los beneficios de la política de 'reinserción', a unos 22.000.
El día antes que eso ocurra, la policía antinarcóticos anunció el descubrimiento de 75 laboratorios de producción de pasta de cocaína en áreas rurales cerca de Tarazá en Antioquia, y Tierralta en Córdoba, la mayoría en la primera locación, donde 2.790 miembros paramilitares del Bloque Mineros (BM) desmovilizado el 20 de enero. El 17 de febrero, guiada por pistas de informantes locales, la policía halló, en una propiedad rural en las afueras de PuertoGaitán, un arsenal dejado atrás por los paramilitares del Bloque del Meta y Vichada, cuyos 209 miembros declarados fueron desmovilizados el 6 de agosto de 2005. A buen recaudo, en una cámara subterránea se hallaron 6.768 rondas de munición de tipo militar, equipos de radio, uniformes y registros financieros.
La Secretaria de Estado de EU, Condoleezza Rice, dirigiéndose a miembros del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara, la semana pasada, admitió ante los legisladores que había aspectos del proceso de desmovilización que a ella le gustaría que sean más 'estrictos', pero agregó que cuando los países tratan de emerger 'si no de una guerra civil, de una muy, muy fuerte insurgencia', se les debe permitir cierto 'margen' para lograr sus propósitos. Dijo además que Washington había insistido ante el gobierno colombiano que debe hacerse el mayor esfuerzo en las relaciones humanas en relación a los paramilitares.
Conversaciones con el ELN
La segunda ronda de conversaciones 'exploratorias' entre el gobierno y las guerrillas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) se puso en marcha en La Habana el 17 de febrero. El comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, dijo que el gobierno deseaba emerger de esa ronda con una agenda de negociación, acordó procedimientos y el diseño de un proceso que apunta a establecer 'una matriz de seguridad para que así se pueda seguir adelante con este gobierno o con cualquier otro'. Antonio García, el jefe militar del ELN, expresó que 'todo lo que se vaya a trabajar entre el gobierno y el ELN debe proyectarse a largo plazo'.
Escalada en la lucha con las Farc
Luego de un ataque de las guerrillas de las Farc el 15 de febrero, que causó la muerte de de seis oficiales de policía que custodiaban la erradicación manual en el parque La Macarena, en las planicies del este, el Presidente Alvaro Uribe ordenó el bombardeo aéreo de campamentos de guerrilla en el área. Las Farc han respondido anunciando un paro armado (en la práctica, área de libre fuego) sobre las principales carreteras que atraviesan cuatro departamentos: Meta, Guaviare, Putumayo y Caquetá. 'Todos los vehículos que transiten en esas rutas serán objetivos militares', dice un comunicado de las Farc.