Informe Latinoamericano - 31 de mayo de 2006
COLOMBIA: Clara victoria de Uribe; izquierda supera a Liberales
Fue una clara y confortable victoria en la primera ronda para Alvaro Uribe, que atrajo poco menos de dos tercios de los votos en las elecciones del 28 de mayo. Los comentaristas la describían como 'histórica', por la naturaleza de la victoria de Uribe, como porque la contienda produjo el surgimiento de una fuerte y democrática fuerza de centro-izquierda.
Uribe atrajo 62,2% de los votos. Junto con la mayoría conjunta lograda por los partidos pro-Uribe en ambas cámaras del congreso, eso debería asegurar que él al menos comenzará su segundo mandato con la legitimidad y el poder del voto para proseguir con su agenda, comenzando con la ratificación del tratado de libre comercio que Uribe firmó con EU. Poco menos de la mitad del electorado se preocupó en votar, un hecho fácilmente atribuible a la percepción que la victoria de Uribe era una conclusión inevitable.
El segundo lugar fue ocupado por Carlos Gaviria, candidato del izquierdista Polo Democrático Alternativo (PDA), que atrajo 22% de los votos. Horacio Serpa, abanderado del partido Liberal -la mitad del 'duopolio' tradicional de poder de Colombia- llegó tercero con apenas 12%. La otra mitad de ese 'duopolio', el partido Conservador, decidió no presentar candidato propio, montándose en la popularidad e Uribe para retener alguna representación en el congreso.
La victoria pudo haber sido 'histórica', pero no es la primera. Independientes que toman distancia de sus partidos, como hizo Uribe de los Liberales no son una novedad (no es necesario mirar más atrás de Andrés Pastrana, predecesor de Uribe y Conservador 'independiente'). No es la primera vez que una 'tercera fuerza' llena el espacio dejado por los dos debilitados partidos tradicionales.
El segundo mandato de Uribe podría, por supuesto, ganarse el sello de 'histórico' en su sentido completo si él logra poner fin a la guerra interna de Colombia, y si evita que los paramilitares 'desmovilizados' establezcan una especie de 'narco-estado' que Uribe trató de impedir en el campo de batalla.
|
'Fuego amigo' elimina un equipo policial de elite |
| A menos de seis días antes de las elecciones, el 22 de mayo, el gobierno sufrió un trágico y embarazoso retroceso: tropas de la 3ra brigada de montaña desplegada en el departamento de Valle del Cauca, en el sudoeste, atacó a un grupo de elite de la Dirección de Investigaciones Judiciales (Dijin) de la policía, matando a 10 oficiales de policía -la dotación entera- y a un civil. El Presidente Alvaro Uribe dejó de lado al sistema de justicia militar sobre la base que ambas fuerzas dependen del ministerio de defensa y se debía asegurar la imparcialidad en la investigación. La tarea fue asignada a la fiscalía pública. Uribe dijo que no toleraría la repetición de un incidente de 'fuego amigo' similar, que tuvo lugar en Guaitarilla, Nariño, en marzo de 2004. Seis oficiales de policía y cuatro civiles fueron muertos en esa ocasión por tropas del ejército, los investigadores hasta ahora no han sido capaces de explicar el incidente. Algunos funcionarios han comentado que la unidad de la policía, que estaba operando encubiertamente, pudo haber sido engañada por traficantes de drogas que la denunciaron al ejército como guerrillas. Se ha ofrecido US$400.000 a quien provea información. |