Informe Latinoamericano - 23 de agosto de 2006
VENEZUELA: Cerrando filas detrás de Manuel Rosales
La oposición no logró llegar a un acuerdo sobre un candidato presidencial único para oponerse al Presidente Hugo Chávez en las elecciones del 3 de diciembre. Sin embargo, obtuvo algo: un candidato apoyado por casi todos los otros aspirantes que habían registrado cierto grado de apoyo en las encuestas de opinión. Ese candidato es Manuel Rosales, gobernador del estado Zulia, en el noroeste.
El 17 de agosto, Rosales anunció la formación de un equipo de campaña, que incluye a todos sus antiguos rivales, que han renunciado a sus candidaturas a su favor. A Teodoro Petkoff, el ex guerrillero, luego ministro de planeamiento, que fue el primer aspirante que se hizo a un lado, le fue confiado el manejo de la campaña de Rosales. En el equipo están el ex legislador Julio Borges, la ex presidente de la corte suprema Cecilia Sosa y el ex canciller Enrique Tejera.
La controversial ONG, Súmate, decidió abandonar sus planes para organizar las primarias para que la oposición pueda seleccionar un candidato, arguyendo que con el apoyo que Rosales había recibido, su objetivo de lograr que la oposición designe un candidato único estaba logrado. Eso no es del todo cierto. Para el 18 de agosto, el consejo nacional electoral CNE, había anunciado el registro de no menos de siete candidatos, y los medios informaban que aún se podrían presentar otros cinco.
Algunos de los registrados, son reconocibles figuras de la oposición, como José Tineo, Carmelo Romano y Jesús Caldera (como lo son los esperados más tarde, Roberto Smith, Bernabé Castillo, y el comediante Benjamín Rausseo). Otros representan a organizaciones desconocidas hasta ahora, como Isbelia León de Institución Fuerza y Paz; Omer Rodríguez de Por Querer a Venezuela; y Angel Yrigoyen de Rompamos Cadenas -que se presume son candidatos cuya participación tiene el objetivo de desviar los votos de la oposición.
Parte de la oposición, como Acción Democrática (AD) y el Comando Nacional de la Resistencia, han elegido boicotear las elecciones, alegando que los procedimientos adoptados por el CNE no garantizaban una contienda justa.
Los sondeos de opinión más recientes, basados en entrevistas realizadas cerca de mediados de junio, muestran a Chávez con 55% a 70% de las preferencias. En conjunto, los que ahora apoyan a Rosales no atraen más de 20%.
Eso, por supuesto, fue antes que gran parte de la oposición se alineara detrás de Rosales. Además, como encuestadores líderes señalan con insistencia, entre 38% y 49% de los entrevistados se definen como ni-ni ('ni sí, ni no'), rechazando tanto al gobierno como a la oposición. Los resultados de las encuestas no reflejan su presencia en el trasfondo, y ellos bien podrían determinar el resultado en diciembre.
Rosales, de 53 años, es un desertor de Acción Democrática (AD) que fue electo alcalde de Maracaibo (1996-2000) y a partir de entonces, compitiendo dos veces, gobernador de su estado natal, Zulia, bajo la bandera de su partido Un Nuevo Tiempo (UNT). En la presentación de su equipo de campaña, Rosales predijo que él asestará una aplastante derrota a Chávez . Eso es exageración: su principal tarea es mostrar que Chávez no ha barrido por completo a la oposición.