Informe Latinoamericano - 15 de noviembre de 2006
URUGUAY: Matiz político para cancelar deuda con el FMI
Uruguay pronto se unirá a sus socios del Mercosur, Argentina y Brasil, en cortar sus lazos con el FMI. El ministro de economía, Danilo Astori, anunció el 8 de noviembre que Uruguay pagará su deuda de US$1,08bn antes de lo establecido, y cancelará su actual acuerdo stand-by con el Fondo, que expira en mayo de 2008. La oposición acusó al gobierno de politizar la cuestión.
Astori dijo que la decisión era parte de una política de reestructuración de la deuda. Uruguay podría pagar la deuda con sus reservas, que llegaron a US$3,3bn a fin de octubre pues el país obtiene beneficios de la fuerte demanda de sus exportaciones agrícolas, pero planea hacerlo con colocaciones de bonos. Su deuda externa total llega a US$13bn. El director del FMI, Rodrigo Rato, dijo que estaba encantado con la decisión de Uruguay, que muestra su fuerte recuperación de la crisis de 2002. Eso oculta el malestar del Fondo que pierde su principal herramienta para influir en las políticas financieras de países en desarrollo.
En la última edición de la revista semanal Brecha, en un artículo titulado "La cancelación de la deuda con el FMI, ¿Día de la Independencia?" se argumenta que el gobierno desea cambiar la deuda "condicionada" que tiene con el FMI, bajo la cual está compelido a aceptar los consejos del FMI, para la deuda soberana. También señala que al abandonar al FMI, Astori ahora perderá uno de los argumentos fuertes para adherirse a sus impopulares reformas estructurales y las iniciativas de austeridad fiscal. El ya no podrá emplear la excusa que "las condiciones con el FMI no permiten aflojar las cuerdas del monedero".
El líder de los opositores Blancos, Jorge Larrañaga, acusó al gobierno de politizar la cancelación de la deuda con el FMI. Dijo que estaba diseñada como una medida populista para apelar a la base de apoyo de la coalición de gobierno, Frente Amplio, y alentar a sus partidarios a votar en las elecciones internas del 12 de noviembre. Votaron unos 217.000 miembros del FA, más de los 200.000 de las elecciones de 2002. Resultados preliminares sugieren que el Movimiento de Participación Popular (MPP) permanecerá como fuerza dominante en el FA.