Informe Latinoamericano - 16 de Febrero de 2007
Zelaya se une a la marcha hondureña contra la corrupción
El Presidente Manuel Zelaya tomó el inusual paso de unirse al Cardenal Arzobispo de Tegucigalpa, Oscar Andrés Rodríguez, en una marcha de protesta contra la corrupción por las calles de la capital, el 10 de febrero. Zelaya habló ante una multitud bastante receptiva, formada por unos 20.000 miembros de los sindicatos y organizaciones sociales de toda Honduras.
Aunque algunos grupos objetaron la presencia de Zelaya y muchos ministros de su gabinete, sobre la base que ellos estaban cooptando un evento que se suponía que no sería dirigido por ellos, sino dirigido a ellos.
Zelaya, que ahora completó un año en el poder, dijo que su gobierno trabajaba duramente para eliminar la corrupción. Citó la ley de transparencia, aprobada en enero, que permite que el público tenga acceso a detalles de los salarios de funcionarios públicos y contratos de obras públicas, pero no de gobiernos previos (las ONG sen quejaron).
Rodríguez, portavoz del Vaticano en el FMI y el Banco Mundial, sobre la deuda del Tercer Mundo, urgió a Zelaya que "siga cortando las muchas cabezas de la hidra" de la corrupción a fin de mejorar la justicia social y reducir la pobreza. También apeló a los hondureños: "Usted puede engañar a los hombres y obstruir la justicia, pero usted no puede engañar a Dios y El será el que nos juzgue a nosotros," dijo.
Honduras no puede ignorar la corrupción en la vida pública. El déficit comercial llegó a US$3,49bn en 2006, 24% más que en 2005, de acuerdo con el banco central, las importaciones superaron las exportaciones. Estas crecieron 12%, a US$2,82bn, y las importaciones en 19%, a US$5,41bn. El principal incremento fue en importación de combustible.
Esto podría cambiar pronto luego que la justicia aceptó un requerimiento de la oficina del fiscal general, el 9 de febrero, para que la firma local Dippsa y petroleras extranjeras renten al gobierno sus terminales de depósitos en US$0,03 por galón.
Los usará Conoco Phillips, que ganó una subasta pública para ser el único proveedor de combustible a Honduras, pero que no tiene terminales [IL-07-03]. Zelaya había acusado a las compañías extranjeras de combustible de practicar "terrorismo energético" subiendo los precios.