Informe Latinoamericano - 23 de Febrero de 2007
EL SALVADOR: D'Aubuisson aún divide a Arena y el FMLN
El Mayor Roberto d'Aubuisson, cuya participación en la violencia política durante la guerra civil hizo que el ex embajador de EU lo describa como un "asesino patológico", es causa de la renovada fricción entre la gobernante Alianza Republicana Nacionalista (Arena), que d'Aubuisson creó en 1981, y el principal opositor Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN). D'Aubuisson murió de cáncer de garganta en 1992, y el Presidente Tony Saca, que lo reverencia, busca preservar su legado impulsando en el congreso la orden póstuma de -"Hijo Meritísimo"- la semana pasada, en reconocimiento de sus servicios a El Salvador. Días después, el hijo de d'Aubuisson, Eduardo, diputado de Arena en el Parlacen, el parlamento Centroamericano, fue muerto a tiros en Guatemala junto con dos colegas.
Activistas de derechos humanos reunidos en la antecámara de la asamblea legislativa, en la mañana del 15 de febrero, con pancartas contra el honor que se otorgaba a d'Aubuisson. Diputados del FMLN desplegaron pancartas del Arzobispo Oscar Romero, el defensor de los pobres que fue asesinado mientras celebraba misa, el 24 de marzo de 1980, un mes después de proclamar: "Cuando los medios pacíficos han sido agotados, la Iglesia considera que la insurrección es moral y justificada". D'Aubuisson, conocido por los escuadrones de la muerte en los '80, nunca fue a juicio por la muerte de Romero, pero la comisión de la verdad de la ONU lo identificó, en 1993, como autor intelectual del asesinato, y en un juicio civil en Fresno, California, en setiembre de 2004, Alvaro Rafael Saravia, lugarteniente de d'Aubuisson, fue hallado culpable de magnicidio.
Un editorial en La Prensa Gráfica, el 17 de febrero, argumenta que la decisión de buscar un honor para d'Aubuisson era en el mejor caso, de mal gusto y en el peor, maquiavélica, pues encarna mejor que nadie la ruptura del país en dos -junto con "algunos mártires del FMLN". Es justo con d'Aubuisson, diciendo que había fundado un exitoso partido que entre sus logros están los acuerdos de paz de 1992 y 18 años de gobierno sin interrupciones. "Pero el éxito político no cambia, o no debería cambiar, las biografías," concluye. Quizá intimidados por la hostilidad hacia el reconocimiento a d'Aubuisson, incluso los legisladores de Arena decidieron no aprobarlo. El Arzobispo de San Salvador, Monseñor Fernando Sáenz Lacalle, eludió el tema. D'Aubuisson será juzgado por Dios, dijo. Pidió a los partidos políticos que no politicen a Romero, pues puede debilitar sus chances de ser canonizado por el Vaticano.
Saca reaccionó al revés, acusando al FMLN de exhibir una carencia de madurez política. Dijo que el partido debería mostrar respeto por el fundador de Arena, de la misma forma que había honrado a Schafik Handal, el ex líder del FMLN y veterano guerrillero que murió en enero de 2006. También dijo que aprovecharía toda oportunidad para denunciar al FMLN a lo largo del país, por privar a la población de escuelas, seguridad, y servicios básicos al rehusarse a aprobar préstamos internacionales por US$437,7m en la asamblea legislativa. "Como gobierno responsable," dijo Saca, "debemos decir al pueblo: 'Miren, no podemos realizar obras públicas porque el FMLN las obstruye.'" Saca envió a diputados de Arena a varios departamentos para explicar los proyectos que el gobierno no podrá realizar por la "intransigencia" del FMLN. Arena necesita que cuatro diputados del FMLN se aparten de la línea del partido para llegar a los 56 votos necesarios para aprobar los préstamos en la asamblea de 84 bancas. El FMLN insiste que primero deben aprobarse la ley contra la evasión fiscal y otra contra la corrupción. El diputado Salvador Arias, del FMLN, dijo que no se debe permitir que los empresarios eviten pagar impuestos, y que se debe prevenir que el ejecutivo "robe la mitad de los préstamos".
¿Asesinatos políticos o vendetta personal?
Todo esto formaba el telón de fondo de los asesinatos de Eduardo d'Aubuisson, William Pichinte y José Ramón González, tres diputados de Arena del Parlacen, el 19 de febrero. Ocurrió días después del debate sobre el Hijo Meritísimo en el 15to aniversario de la muerte de d'Aubuisson, la oportunidad de los asesinatos insinúa un motivo político o una vendetta.
Los tres viajaban en auto de San Salvador a Ciudad Guatemala en un convoy de seguridad, para asistir a la sesión del Parlacen del 19 al 25 de febrero. Sus cuerpos carbonizados se descubrieron en el auto quemado, junto con el chofer (identificado luego como el agente policial Gerardo Napoleón Ramírez), en un sendero cerca de la aldea de El Jocotillo, cerca de Ciudad Guatemala, a 2km de la carretera principal que une ambas capitales. No se sabe porqué el auto salió de la carretera, la policía especula que fue forzado por otro vehículo poco después de prescindir del convoy de seguridad cuando estaban por llegar a destino.
La carretera entre las dos capitales es famosa en Centroamérica por secuestros, pero el hecho que los objetos de valor que llevaban no fueron robados, que el auto estaba acribillado de balas y que al menos dos de ellos recibieron un tiro detrás de la cabeza (los otros estaban tan carbonizados que era difícil ver) sugiere con fuerza que hubo alguna motivación política detrás de los asesinatos. Saca no dejó ninguna duda que él consideraba que ese era el caso. Afirmó que los asesinatos fueron calculados "para intimidar al gobierno". Los asesinatos han unido a los siempre opuestos Arena y FMLN. La asamblea legislativa declaró tres días de duelo nacional y el FMLN denunció la violencia. "Es un crimen contra el país, es condenable y brutal," dijo Roberto Lorenzana (FMLN), vicepresidente de la asamblea legislativa. Sin embargo, existe mucha antipatía, profundamente enraizada, entre los dos partidos para imaginar que esto sea algo más que un show temporal de solidaridad. Saca trató de sacar ventaja de eso apelando al FMLN que "cierre filas" y apruebe el paquete de préstamos. El FMLN aún debe dar una respuesta.
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Menchú competirá por Encuentro por Guatemala |
| Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz y líder indígena competirá por la presidencia en setiembre en una fórmula conjunta entre su recién creada coalición indígena, Winaq, y el pequeño partido de izquierda, Encuentro por Guatemala (EG), con dos diputados en la asamblea legislativa de 158 bancas. El acuerdo con EG, logrado el 21 de febrero luego de tres semanas de diálogo, fue crucial, pues ya era muy tarde para registrar a Winaq para las elecciones. El EG es liderado por la activista de derechos humanos, Nineth Montenegro, que podría ir como compañera de fórmula de Menchú. "Pienso que no hubo una reunión de dos mujeres a este nivel en la historia del país," dijo Montenegro. También se refirieron al triple golpe a la desigualdad, con Menchú representando a las mujeres, a los pueblos indígenas y a la Guatemala rural. Algunas cuestiones complicadas aún deben ser resueltas, como un acuerdo sobre candidatos en toda la nación y las propuestas de campaña. Eso está a consideración de un comité conjunto. El claro favorito, Alvaro Colom, de Unidad Nacional de la Esperanza, saludó la candidatura de Menchú. Dijo que era un signo de la profundización del proceso democrático en Guatemala. Aunque estará preocupado, pues ella podría significar su primer desafío serio. Menchú renunciará la semana próxima a su cargo de embajadora de buena voluntad del gobierno. |