Informe Latinoamericano - 7 de setiembre de 2007 (INNS 1741-7317)
CHILE: Afecta a Bachelet que su partido apoye la huelga
Más de 450 personas fueron arrestadas y unas 80 heridas en Santiago, durante la primera huelga nacional convocada por la mayor organización sindical, Central Unitaria de Trabajadores (CUT), desde la llegada al poder de la Presidenta Michelle Bachelet. Unos 120 manifestantes más fueron arrestados durante las protestas más pacíficas en las regiones. Varios senadores del propio partido de Bachelet, el Partido Socialista (PS) apoyaron activamente la huelga.
La mayor parte de los arrestos fueron hechos cuando los manifestantes buscaban acceder a la Alameda, la avenida principal de Santiago, el 29 de agosto para marchar sobre el palacio de la Moneda. Se instruyó a los carabineros bloquear el acceso. El senador Alejandro Navarro (PS), que fue acompañado por un grupo de senadores del PS, fue golpeado por un policía y llevado al hospital. Intentaba persuadir a los carabineros que permitan a los manifestantes marchar en la Alameda pero fue tomado como manifestante. Bachelet intercambió duras palabras con el secretario general del PS, Camilo Escalona, por apoyar la huelga, acusándolo de deslealtad. El respondió: "ser leal significa oír las demandas sociales". La oposición aprovechó las dificultades de Bachelet. Sebastián Piñera, líder de Renovación Nacional (RN), dijo que era increíble que "el presidente de su propio partido apoye la huelga contra su propia presidente".
La CUT, a la que se unieron maestros, trabajadores de la salud, estudiantes y jubilados, exigía cambios en algunas de las iniciativas emblemáticas de reforma a la educación, pensión y sistema electoral, pero la mayor queja fue su percibida adopción del neoliberalismo. El presidente de la CUT, Arturo Martínez, criticó el "neoliberalismo salvaje que está siendo instalado en nuestro país, no tiene ningún precedente en la historia de Chile." Aunque sea una ironía, desde 1990, de los cuatro gobiernos de la Concertación, el de Bachelet era el más crítico del modelo neoliberal, mientras aplicaba las más ortodoxas políticas macroeconómicas.
Detrás de las protestas, la desigualdad
La CUT explicó que el rígido compromiso del gobierno con la disciplina fiscal, en especial cuando los precios del cobre están en auge, en vez de hacer frente a la desigualdad, avivó las protestas. Alejandro Goic, presidente de la conferencia episcopal de Chile, aludió al creciente problema de la desigualdad en agosto, luego de las huelgas en la firma estatal del cobre, Codelco. Goic urgió a todas las compañías que puedan hacerlo, que paguen "un salario ético" de Ch$250.000 (US$480) mensual, el doble del salario mínimo. Más de la mitad de los obreros chilenos ganan menos de Ch$180.000 por mes. Por eso, la difusión de las cifras, coincidiendo con la huelga, que mostraban que el desempleo de mayo a julio cayó 1,8 puntos ante igual periodo de 2006, 6,9%, el más bajo nivel desde 1998.
Bachelet calificó la huelga como innecesaria. Dijo que el objetivo primario de su gobierno era abordar la desigualdad social. El mismo día que se inició la huelga, tuvo lugar por primera vez la sesión de los 48 miembros del comité presidencial asesor sobre la igualdad social, formado por Bachelet para afrontar temas como el incremento de salarios, negociación colectiva y licencias. Mientras, la lenta pero inexorable declinación de Bachelet en los sondeos sigue: su rating de aprobación cayó a su más bajo nivel en 18 meses de mandato a sólo 39,1% en agosto, cayendo de 41,5% un mes antes, de acuerdo con una encuesta que fue difundida por Adimark.