Informe Latinoamericano - 7 de diciembre de 2007 (ISSN 1741-7317)

Más cerca de la educación para todos, informa Unesco

Telex 07 December 2007 Modified: 07 December 2007 2 views

Unesco difundió una evaluación ampliamente optimista del progreso de la región hacia el objetivo de educación básica para todos para 2015, fijado durante el foro de Dakar en 2000. A mitad de camino, la respuesta a la pregunta planteada por Unesco en el tí­tulo del informe - ¿Alcanzaremos la meta?- es que no, pero hubo apreciables avances en varios paí­ses. El informe, que fue presentado en Santiago, destaca tres preocupaciones centrales: alfabetización para adultos, educación preescolar y educación primaria. Sólo Cuba y Barbados alcanzan el grado más alto. Argentina, Chile, México, Bahamas y Trinidad y Tobago están detrás.

El informe de Unesco cita claras variaciones regionales y grandes diferencias en paí­ses individuales, igual que el informe de Cepal difundido el pasado mes sobre el progreso hacia el Objetivo de Desarrollo del Milenio, de reducir a la mitad la proporción de la población que vive en la pobreza extrema para 2015 [IL-07-46]. Unesco afirma que el mayor problema es el analfabetismo adulto: 10% de la población adulta en la región, o 38m. Entre 1995 y 2004, dice el informe, la alfabetización de adultos sólo se elevó en dos puntos a 90%. Guatemala y Nicaragua son los paí­ses con la más baja tasa de adultos alfabetizados (menos de 80%) mientras Brasil llega a cerca de 40% de adultos analfabetos en la región.

Si los padres son analfabetos, es mucho menos probable que enví­en a sus hijos a la escuela. Sin embargo, Unesco señala una marcada mejora en el número de niños que asisten al preescolar y escuelas primarias entre 1999 y 2005. Parte de este progreso puede atribuirse a la introducción por muchos paí­ses de subsidios para familias pobres para que enví­en a sus hijos a la escuela. Claro, el próximo problema es la calidad de la educación, no sólo en términos de estándares de enseñanza, sino el número de niños que permanecen en las escuelas más allá de los 11 años de edad. Si eso no se logra, es muy difí­cil escapar de la pobreza y descarta totalmente la movilidad social.