Informe Latinoamericano - 14 de diciembre de 2007 (ISSN 1741-7317)

MAS aprueba nueva constitución en Bolivia; los prefectos amenazan declarar la autonomí­a

Primera plana 14 December 2007 Modified: 14 December 2007 187 views

La asamblea constituyente aprobó el 9 de diciembre la nueva constitución, en la ciudad de Oruro, un bastión tradicional de apoyo al Presidente Evo Morales. Esta vez no se desató la violencia que oscureció la aprobación del borrador preliminar el 24 de noviembre. Sin embargo, la ausencia de la oposición y sortear las normas de procedimientos, hizo que la oposición rechazara una vez más la nueva constitución, sobre la base que era "ilegal". La aprobación de la carta ocurre en medio de un creciente malestar y polarización en el paí­s, con cinco gobernadores planeando declarar autónomas sus regiones. Aún así­, Morales tiene una fuerte posición, con el ejército detrás de él y apoyado por sus pares latinoamericanos.

En lí­nea con la versión propuesta por el Movimiento al Socialismo (MAS) de Morales, la constitución aprobada por primera vez reconoce los 36 pueblos indí­genas de Bolivia. También establece la autonomí­a departamental, regional, municipal e indí­gena; una serie de derechos individuales y comunitarios; y un mayor control del estado de la economí­a. Los ejemplos de intentos por elevar la participación incluyen la provisión que los jueces de la corte suprema sean electos por el voto popular (ahora, los designa el congreso), también acordar a los sistemas indí­genas de justicia el mismo status del que disfruta actualmente el sistema de justicia no-indí­gena.

La carta ha sido criticada por la oposición que sostiene que da más poderes a Morales al permitir dos periodos consecutivos en la presidencia (no incluirí­a el actual mandato de Morales). También establece una segunda ronda en la votación presidencial en caso que ningún candidato obtenga 50% de los votos (actualmente, si eso ocurre, el presidente es elegido por el congreso).

La oposición también se queja que la nueva carta beneficiarí­a al gobernante MAS eliminando la necesidad de una mayorí­a de dos tercios en el congreso para designar en puestos clave del gobierno, como al defensor de derechos humanos, la dirección de la comisión nacional electoral (CNE) y el contralor general. La mayorí­a simple es ahora suficiente.

Manteniendo la legislatura bicameral y reduciendo el número de diputados de 130 a 121, la nueva constitución eleva el número de senadores de 27 a 36, en un intento por poner fin a la mayorí­a opositora en la cámara alta.

La oposición censura un artí­culo que expresa que aprobada la constitución en el referéndum, sólo requerirá el apoyo de dos tercios de los presentes para ser aprobada por la asamblea. Eso está diseñado para impedir que la oposición use la norma de dos tercios como un veto efectivo; su negativa a proveer quórum, que boicotea efectivamente las sesiones de la asamblea ha sido una espina constante para el partido gobernante durante el proceso para elaborar la constitución. En un claro intento para evitar futuras dificultades, la nueva constitución también permite al gobierno enjuiciar como "traidores" a cualquier individuo o grupo acusado de abogar por la división de la nación.

Un tema que permanece poco claro es el de la capital. Reconoce a Sucre como capital oficial de Bolivia y el sitio del recién establecido cuarto poder "electoral", la nueva constitución no especifica el sitio de de las otras ramas del gobierno. La omisión parece calculada para tratar de evitar el antagonismo de Sucre, puesto que el ejecutivo y la legislatura permanecerán en La Paz.

Respuesta de la oposición

Como con la aprobación del borrador preliminar, el principal partido opositor, Podemos, se ausentó de la sesión, sosteniendo que no recibió el adecuado aviso como requiere la ley. Luego rechazó la nueva constitución como "ilegal" porque fue aprobada por dos tercios de los miembros presentes y no de la asamblea en pleno como requiere la ley.

Cinco prefectos opositores, de las ricas regiones del este, Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando, como también Cochabamba, anunciaron que ellos declararán la autonomí­a ante el gobierno el 15 de diciembre, aunque no queda enteramente claro que involucrará eso.

Notablemente, miembros de Podemos han buscado distanciarse de su posición radical, criticando a los prefectos por no actuar constitucionalmente. El diputado de Podemos, Fernando Messmer, dijo que aunque la conducta del gobierno [al aprobar la nueva constitución] era "ilegal" y "abusiva", no estaba de acuerdo con que los prefectos operen fuera de la ley lo que, dijo, podrí­a finalmente servir para socavar su posición aún más.

La prensa dominante se ha vuelto crecientemente crí­tica de la oposición en general, por boicotear la asamblea. Un diario de centro-derecha, La Razón, acusa a los delegados de la oposición de conducirse como "niños malcriados" y de no cumplir con la tarea que el electorado les habí­a confiado.

En este creciente clima de opinión favorable, Morales recibió un estí­mulo en una reunión informal para discutir la crisis de Bolivia al margen de la asunción de la Presidenta Cristina Fernández en Buenos Aires, el 10 de diciembre, donde varios presidentes latinoamericanos le ofrecieron apoyo. Es también probable que con la visita del Presidente Lula da Silva, de Brasil, el 16 de diciembre, y en la cumbre del Mercosur que seguirá a esa visita, él reciba otro estí­mulo. Incluso el Departamento de Estado de EU, que ha criticado la manera en que la nueva constitución fue elaborada, pidió que haya negociaciones.

Mientras tanto, el ejército y la policí­a permanecen firmes detrás de Morales. El 11 de diciembre, el comandante de la policí­a nacional, Miguel Vázquez, al ser preguntado directamente qué harí­a si los departamentos seguí­an adelante y afirmaban ser autónomos, replicó sin rodeos que él no permitirí­a que la ley se quiebre, "incluso si a mucha gente no le gusta".

El siguiente paso

La ausencia de la oposición en la sesión de aprobación y la consecuente ausencia de debate, significa que no tuvo una chance para exponer sus alternativas ante los votantes, en el primer referéndum sobre la nueva constitución para el cual no se ha fijado fecha. La única cuestión sobre la cual esto pasará es la reforma agraria. Un segundo referéndum nacional decidirá si aprueba la constitución final. Si es aprobada, se convocará a nuevas elecciones presidenciales y legislativas.

  • El proyecto revocatorio de Morales

La propuesta de un referéndum revocatorio de mandatos, presentado por el Presidente Morales la semana pasada está siendo estudiado en el congreso. La cuestión central es el umbral del voto. La propuesta del gobernante Movimiento al Socialismo, es que Morales y los prefectos (cuyos cargos también serí­an puestos a votación) deben recibir la misma cantidad de votos que en 2005. Sin embargo, Podemos argumenta que deberí­a requerirse sólo más del 50% de los votos -una apuesta temeraria, dado que todos los prefectos fueron electos con menos del 50%.