Informe Latinoamericano - 14 de diciembre de 2007 (ISSN 1741-7317)

COLOMBIA: Uribe cede terreno ante las Farc

Paises Andinos 14 December 2007 Modified: 14 December 2007 271 views

El Presidente Alvaro Uribe casi literalmente retrocedió esta semana sobre una cuestión que él siempre dijo que era innegociable: ofreció a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) un área rural de 150kms2 en la cual negociar un intercambio humanitario dentro de un marco de tiempo tope de 30 dí­as. El gobierno usa el término "zona de encuentro" para describir el área y evitar la connotación negativa del despeje.

Uribe hizo el anuncio al hablar en una ceremonia de graduación de generales de la policí­a, en presencia de los altos mandos. Gran parte de su discurso fue para enumerar las razones por las que él no cedí­a ante las Farc. Eso allanó el camino para mencionar la "zona de encuentro", cuya ubicación es negociable. La única estipulación es que es "preferible sin población local". Agregó que las guerrillas de las Farc "deberí­an estar desarmadas". El uso del tiempo condicional podrí­a entenderse como otra concesión.

La propuesta, hecha por la Iglesia Católica, recuerda la zona de encuentro propuesta por España, Suiza y Francia y aceptada por el gobierno colombiano en diciembre de 2005. Ese ofrecí­a 180kms2 dentro de las municipalidades de Florida y Pradera, en el departamento de Valle, y por tanto cercana la antigua exigencia de las Farc de toda el área de 800kms2 de las dos municipalidades. Sin embargo, las Farc rechazaron esa propuesta, y poco después el gobierno descartó cualquier futura ZDM. El contexto ahora es muy diferente. Fue una decisión valiente de Uribe, tomada en medio de un interés internacional sin precedentes sobre el destino de los 45 rehenes polí­ticos de las Farc elevados por el Presidente Hugo Chávez , de Venezuela y estimulado por el Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy desde el hallazgo de las "pruebas de vida" de Ingrid Betancourt.

Sarkozy avanzó a toda marcha la semana pasada: envió cartas a varios jefes de estado, al Presidente Néstor Kirchner, de Argentina; a su par italiano, Romano Prodi, pidiendo apoyo. Incluso rompió el protocolo diplomático y la tradición de las democracias occidentales de no negociar con terroristas (no públicamente, al menos), enviando una carta al jefe de las Farc, Manuel Marulanda, urgiéndole que libere a Betancourt para Navidad. Uribe y el Primer Ministro de Francia, François Fillon usaron la asunción de la Presidenta Cristina Fernández, el 10 de diciembre, para reunir respaldo y elevar la presión sobre las Farc.

"Deseo comprometer la fuerza de nuestra diplomacia y nuestro paí­s para hallar una solución para Betancourt," dijo Fernández en su discurso. La presión que ella ejerció en una reunión privada, para que haga concesiones, irritó a Uribe, que envió al Vicepresidente Francisco Santos ante la Organización de Estados Americanos el 11 de diciembre para que la OEA exija la "libertad incondicional" de los rehenes, presionando a las Farc (no a su gobierno).

El problema para Uribe es que antes hizo varios gestos que lucí­an improvisados, como la libertad unilateral del "canciller" de las Farc, Rodrigo Granda, y las Farc interpretaron eso como signo de debilidad. Las Farc son concientes de la presión sobre Uribe para realizar el intercambio y es probable que repita su exigencia por Florida y Pradera. El sitio web de solidaridad de las Farc, Anncol, con base en Suecia, sugirió esta semana que las Farc no se sentirí­an presionados. Por cierto, las Farc no tienen apuro. Incluso no desean discutir los prisioneros que querrí­an sean liberados bajo el intercambio hasta que se establezca una ZDM.