Informe Latinoamericano - 28 de marzo de 2008 (ISSN 1741-7317)
GUATEMALA: Las disputas de tierra acosan a Colom
El reciente secuestro de cuatro turistas belgas por un grupo de campesinos indígenas en el este de Guatemala ha concentrado la atención en otra área exigiendo la urgente atención del Presidente Alvaro Colom: las disputas por la tierra. Aunque el gobierno ofreció dialogar con las organizaciones campesinas, las esperanzas de progreso son leves, no sólo por las inherentes contradicciones en el manejo del gobierno de la situación de los rehenes.
El 14 de marzo, cuatro belgas, el guía guatemalteco y un operador local fueron secuestrados por miembros de Encuentro Campesino, un grupo de campesinos indígenas que exigían derechos a la tierra en la comunidad Maya Qeqchí de Livingston, en la provincia de Izabal, en el este.
Aunque los rehenes fueron liberados ilesos el día siguiente, los secuestros han destacado la creciente tensión sobre los derechos indígenas a la tierra, algo que ya había surgido el mes pasado luego que el líder de Encuentro Campesino, Ramiro Choc, fue arrestado el 14 de febrero en conexión con las ocupaciones de tierra. En represalia, la comunidad Qeqchí tomó de rehenes a 29 agentes de la policía por dos días, exigiendo la libertad de Choc. Al final los policías fueron liberados, pero bajo la condición que el gobierno negociaría con la comunidad y abordaría su demanda de tierra, aunque esas conversaciones fueron frenadas en menos de dos días.
En particular en la región de Izabal, la erupción de disputas fue resultado de los intentos de compañías mineras y agrícolas, y también del sector turismo para desplazar a comunidades indígenas de tierras ricas en recursos.
En general, los conflictos sobre propiedad de la tierra han crecido marcadamente en años recientes; de acuerdo al semanario local, Inforpress Centroamericana, el número de disputas agrarias bajo el predecesor de Colom, Oscar Berger, se elevaron de 911 en 2004, a 1.052 en 2005.
Escepticismo ante promesas del gobierno
El 18 de marzo, el gobierno anunció planea para celebrar conversaciones con las organizaciones campesinas el 4 de abril para discutir las disputas de tierra. Es difícil ver que hubo mucho progreso, en parte porque tendría que desafiar a la elite que posee la tierra, que ha gobernado Guatemala por siglos.
En verdad, Juan Tiney, del comité de coordinación nacional indígena y campesino (Conic), dijo al diario Prensa Libre, que el 20 de febrero Conic había presentado al ejecutivo un requerimiento para abordar unos 101 conflictos, pero hasta la fecha aún no ha recibido respuesta.
Las preocupaciones sobre el manejo del gobierno de la situación surgen por los contradictorios informes sobre el proceso de negociación con los secuestradores, en el más reciente incidente que involucraba a turistas belgas. Inicialmente, el gobierno dijo que la liberación de los rehenes fue a cambio de la liberación de tres miembros de Encuentro Campesino, pero más tarde, el ministro del interior Vinicio Gómez negó eso.
El gobierno también está expuesto por la muerte de un trabajador agrícola local, Mario Caal, en la operación para liberar a los rehenes. Encuentro Campesino afirma que Caal pudo haber muerto como resultado del lanzamiento de una granada tirada por las fuerzas de seguridad, un cargo que el gobierno niega.
- Colom veta la pena de muerte
El Presidente Alvaro Colom ha vetado un proyecto que podría haber reinstalado la pena capital y otorgado al presidente el poder de conmutar las sentencias de pena de muerte. Colom justificó su decisión sobre la base que la pena de muerte no actúa como disuasivo. Agregó que la medida contiene contradicciones constitucionales y legales. Colom podría afrontar consecuencias políticas. La mayoría de los guatemaltecos están a favor de la pena de muerte y la medida vetada había sido aprobada por 140 de los 158 diputados - incluido el propio partido de Colom, Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).