Informe Latinoamericano - 28 de marzo de 2008 (ISSN 1741-7317)
TRINIDAD Y TOBAGO: Severa advertencia sobre fracaso del estado
El Presidente George Maxwell Richards juró su segundo mandato en Port of Spain la semana pasada. Lanzó un emotivo discurso de asunción que resonó en todo el Caribe, afectado por un alarmante incremento del delito violento. Richards dedicó gran parte del discurso a la empeorada situación de seguridad y la ausencia de cohesión social, antes de responsabilizar a la generación más joven en Trinidad y Tobago para que sea la que asegure que el país no reciba el rótulo de "estado fallido".
"Los estados son considerados exitosos en base a la economía. Pero eso no es suficiente," dijo Richards. "Hay evidencias, cuando consideramos el delito, la educación, la alienación juvenil, entre otras cosas, que nos llevan a reconocer que los sostenes de un fuerte estado no son tan sanos como deberían ser y que no concierne a viejas generaciones que tuvieron su oportunidad de hablar y hacer, sino con las generaciones que aún deben tener esa oportunidad," agregó.
Tomado fuera de contexto, esto podría ser mal interpretado como abjurando de la responsabilidad más que un llamado a nutrir a la juventud de Trinidad y Tobago. Las clases políticas deben asumir gran parte de la culpa por lo que Richards describe como el problema central: el fracaso de la cohesión social. Fue extraño, a la luz de su comentario, que el opositor United Nacional Congress-Alliance (UNC-A) boicoteara la ceremonia de asunción, celebrada por primera vez en un atestado estadio deportivo en vez que ante una selecta reunión en la Casa Presidencial. El UNC-A dijo que el dinero gastado en la ceremonia podría haber sido mejor usado. Su ausencia refuerza el divisionismo político, a menudo a lo largo de líneas étnicas, que caracteriza la política trinitaria.
Hablando un día después del discurso de Richards, el Primer Ministro Patrick Manning, reelecto en noviembre pasado prometiendo convertir a TyT en una nación desarrollada para 2020 -no llevarlo al status de "estado fallido"- admitió que los trinitenses afrontan un "tiempo muy problemático". Combatir el delito violento es uno de los desafíos centrales de Manning. El número de asesinatos llegó al récord de 395 en 2007, comparado con 371 en 2006 y 386 en 2005, cuando la tasa saltó sobre años previos: 261 (2004); 269 (2003) y 172 (2002).
- Mochilas escolares
El Presidente Richards citó al primero de los Primer Ministros, de Trinidad y Tobago, el Dr. Eric Williams, al decir que el futuro de la nación estaba en las mochilas de los niños. Richards dijo que el gobierno debe llegar a los niños. "Esas mochilas escolares deben contener los fundamentos del estado," dijo. "Sin eso, sólo podemos convertirnos en estados fallidos." Dijo que los ingresos de Trinidad y Tobago derivados de los hidrocarburos deben evitarse que se agoten, pero superar el malestar social, la conducta antisocial y el delito violento permanece como el mayor desafío.