Informe Latinoamericano - 04 de julio de 2008 (ISSN 1741-7317)
BRASIL: El banco central eleva su pronóstico de inflación
El banco central de Brasil publicó la semana pasada un informe elevando su pronóstico de inflación para 2008 a 6%, de una estimación anterior de 4,6%. El informe del banco afirma que las presiones inflacionarias -que inicialmente provenían de los precios de los alimentos, el petróleo y otras materias primas- ahora se han diseminado y alcanzaron a varios otros productos. El banco admitió que parte del problema se ha originado externamente. Pero su informe también culpa a la demanda interna de los consumidores y las crecientes inversiones, como también a los gastos del gobierno, por exacerbar las presiones inflacionarias en Brasil. Mientras tanto, la administración Lula ha decidido elevar la ayuda en dinero que se entrega en mano a los pobres.
El banco central no sólo elevó su pronóstico de inflación para este año, sino también para 2009, de 4,4% a 4,8%, y 2010, de 4,3% a 4,7%. Significativamente, también dice que ahora había un 50% de posibilidad que la inflación este año llegue a su máximo “nivel de tolerancia" de 6,5% (o dos puntos por encima de la meta de 4,5%) y 25% de posibilidad que la inflación finalice el año por encima de ese nivel. Pero las predicciones del informe ya estaban atrasadas tan pronto fueron publicadas: el banco central utilizó cifras de hasta fines de mayo para producir su progresión estimada de la inflación, mientras el índice de precios al consumidor para la primera mitad de junio fue más alto de lo esperado, en 0,9% (comparado con 0,56% en mayo). Eso lleva la tasa de inflación de 12 meses a 5,8%. A fines de mayo la tasa estaba en 5,6%.
El banco central recientemente ha incrementado las tasas de interés, y su informe sugiere que continuaría el ajuste monetario en los próximos meses. El director del banco central para política económica, Mario Mesquita, declaró, “es importante que la población entienda que el banco central hará todo lo que sea necesario para mantener la inflación dentro de las metas." La marca de referencia de la tasa de interés, el Selic, está en la actualidad en 12,25% anual, pero las últimas proyecciones de mercado ubican al Selic elevando a 14,25% para finales de año (ver más abajo).
Informe diplomático
La perspectiva de crecientes tasas de
interés no es algo que el gobierno deseaba ver en un año electoral. Sin embargo,
el banco central fue cuidadoso al publicar un “informe diplomático," en el cual
se abstiene de criticar al gobierno pero sin dar ninguna opinión sobre política
fiscal. Pero la diferencia de opinión sobre las causas de las presiones
inflacionarias era clara; muchos analistas dijeron que era obvio que el banco
central preferiría que el gobierno recorte el gasto para ayudar a contener la
inflación.
Significativamente, el banco central fue claro en su opinión que una gran causa de la creciente presión inflacionaria es el hecho que la demanda interna está creciendo bastante por encima de la oferta. La clara indicación de esa opinión fue el hecho que el banco central elevó el pronóstico para el actual déficit de cuenta corriente, de US$12bn, a US$21bn en 2008. El ministro de finanzas dijo que esperaba que ese déficit sea cubierto por una creciente inversión extranjera. Aún así, Mesquita hablaba por el banco central cuando dijo “un mejor equilibrio de esta [demanda-oferta] distorsión ayudaría grandemente a reducir las presiones inflacionarias."
Pero en un año electoral es improbable que el gobierno haga algo para frenar el poder de compra de los votantes, y por tanto la demanda interna. Muchos en el núcleo de la administración Lula parecen aceptar la inflación como un “daño colateral" del fuerte crecimiento económico, que después de todo ha impulsado hacia arriba el rating de aprobación de de Lula. En verdad, con un ojo puesto en las elecciones de octubre, el gobierno decidió otorgar un incremento de 8% en los pagos mensuales para las familias que reciben el programa de bienestar social Bolsa Família para “contrarrestar los efectos de la creciente inflación de los alimentos."
- El dólar
La semana pasada el dólar cayó a su más bajo nivel contra la moneda de Brasil, el real, desde enero de 1999, quedando con una tasa de cambio de R$1,60 por US$1. La mayoría de los economistas que hablaron con la prensa brasileña cree que el Real continuaría ganando fuerza contra el dólar, mencionando los altos precios de las materias primas, el bajo riesgo (como resultado del recientemente logrado grado de inversión) y las tasas de interés en alza. Pero el creciente déficit de cuenta corriente, resultado de las incrementadas importaciones para satisfacer la demanda, podría poner un tope sobre el Real. El banco central elevó su pronóstico de déficit de cuenta corriente de US$12bn a US$21bn este año.