Informe Latinoamericano - 11 de julio de 2008 (ISSN 1741-7317)
COLOMBIA: El rescate de Betancourt eleva el apoyo a Uribe
Un total de 77% de colombianos soportarían un intento del Presidente Alvaro Uribe en busca de un tercer mandato, de acuerdo con una encuesta difundida esta semana, luego del rescate militar de 15 rehenes, incluida la política Franco-Colombiana Ingrid Betancourt, en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). Betancourt dijo que Uribe tendría derecho a competir de nuevo si eso era lo que el electorado deseaba. La corte constitucional, como se esperaba, optó por no nadar contra esta marea de popularidad y anunció que no investigaría la legalidad de las elecciones ganadas por Uribe en 2006, como había requerido la corte suprema la semana pasada [IL-08-26].
Todos los partidos políticos de Colombia felicitaron a Uribe por el éxito del rescate militar. El senador Gustavo Petro, del Polo Democrático Alternativo (PDA), reconoció su significación política, diciendo que Uribe ahora tenía asegurada la reelección si él lo deseaba. Sin embargo, le urgió que se retire con el prestigio del hombre que dio un inesperado golpe a las Farc, en vez de perpetuarse en el poder. Uribe aún debe anunciar si él intentará buscar la reelección, pero el dictamen de la corte acerca de las elecciones de 2006 debería al menos obviar la necesidad del referéndum que él estaba exigiendo para decidir si lo vuelve a realizar.
La única candidata que posiblemente podría representar un desafío para Uribe es, irónicamente, Ingrid Betancourt, que poco después de su rescate voló a Francia para reunirse con el Presidente Nicolas Sarkozy. Mientras estaba en cautiverio, ella elaboró un detallado plan de gobierno compuesto de 190 puntos. En una entrevista con Le Journal du Dimanche, el 6 de julio, Betancourt enfatizó que su prioridad central era, por ahora, trabajar por la liberación de los restantes rehenes de las Farc. Ella obtuvo seguridades de Sarkozy de ayudar a asegurar su libertad, pero ella necesitará trabajar intensamente para mantener viva su causa, ahora que los rehenes de alto perfil han sido rescatados.
Betancourt pidió a un concierto de naciones para que ayude en el proceso de mediación. Ella mencionó al Presidente de Ecuador, Rafael Correa, con el cual ella urgió al Presidente Uribe que enmiende las relaciones, y a nuevos actores, como la Presidenta Cristina Fernández, de Argentina. Ella también pidió que se abandone el “el vocabulario de odio radical, extremista" asociado con el conflicto interno. Aunque cuidadoso para no expresar su desagrado con Betancourt, el gobierno dejó en claro que no tenía la intención de internacionalizar los esfuerzos de mediación. En verdad, el comisionado de paz, Luis Carlos Restrepo, anunció que el gobierno ahora buscaría un “contacto directo" con las Farc, debido a su naturaleza fracturada y las “dificultades" con los mediadores.
El gobierno hicieron conocer esas “dificultades" esta semana, con la incendiaria afirmación que el diplomático suizo, Jean-Pierre Gontard, uno de los dos mediadores europeos a los que se otorgó permiso para hablar con las Farc poco antes del intento de rescate, había transportado unos US$480.000 en efectivo, a Costa Rica, para las Farc. Ese dinero fue incautado en Costa Rica en marzo, gracias a informaciones recogidas de las computadoras del fallecido líder de las Farc, Raúl Reyes. El gobierno, obviamente, poseía esta información desde hace meses, y su decisión de divulgarla ahora está claramente calculada para desacreditar a los mediadores internacionales y agregar peso a su decisión de avanzar solo con las Farc de ahora en adelante.
El anuncio del ministro de defensa, Juan Manuel Santos, que Gontard y el mediador francés Noel Saez estaban en Colombia la semana pasada, fue diseñado para tomar a las Farc con la guardia baja, como lo expresó Santos, para contribuir a la “telenovela". Sin embargo, Santos enfatizó que la presencia de ambos fue una “feliz coincidencia". También proveyó más detalles del rescate, que él dijo que fue hecho posible debido a que la inteligencia militar se había infiltrado en el alto comando de las Farc -el secretariado- y en la célula guerrillera liderada por César, que estaba a cargo de los rehenes.
El General Freddy Padilla, comandante en jefe de las fuerzas armadas, dijo que un miembro descontento de las Farc había acordado encabezar la operación, convenciendo a César que el líder de las Farc, Alfonso Cano, deseaba que los rehenes de tres lugares separados sean trasladados a un punto específico donde serían recogidos por dos helicópteros proveídos por una (ficticia) ONG que simpatizaba con las Farc. Hombres de las fuerzas especiales estaban a bordo. Santos negó vehementemente que se haya pagado un “sólo centavo" para sobornar a César u otro guerrillero de las Farc. El abogado de César admite que él fue embaucado. Santos estaba respondiendo a una sensacional afirmación de la estación de radio suiza, Radio Suisse Romanda (RSR) poco después del rescate, que una fuente “digna de confianza" les había informado que el gobierno de Colombia, con la ayuda de Estados Unidos, había pagado un rescate, o soborno, de US$20m, para concertar el rescate.
Las Farc siguen su propio consejo
Las Farc aún deben
responder al rescate pero, llamativamente, una carta de Cano con fecha 28 de
junio, días antes, fue mostrada en un canal local de TV esta semana, como
habiéndose confiado a mediadores de la Unión Europea. En la carta, Cano expresa
su disposición para “contactos directos" con el gobierno. Aunque es improbable
que él esté a favor de esa opción ahora que ha perdido su más preciado
capital.
Un artículo fue exhibido en el sitio web oficial de las Farc desde el rescate: una carta de Fidel Castro, de Cuba, publicada por primera vez en el sitio web cubano el 6 de julio, advirtiendo a las guerrillas que no abandonen las armas, pues la historia muestra que ellos “no sobrevivirían para ver la paz." Castro continúa pidiendo al grupo que libere a sus rehenes incondicionalmente y que se abstengan de los “métodos crueles de secuestrar y mantener a los prisioneros en la jungla". El consejo permanente de la OEA también solicitó a las Farc que libere a sus rehenes e inicie conversaciones de paz.
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez , ya había pedido a las Farc que liberen a sus rehenes. También enfatizó recientemente que había terminado el tiempo de los conflictos armados, una afirmación a considerable distancia de sus pedidos en enero para que las Farc sean reconocidas como una fuerza beligerante. Chávez ha afirmado hace tiempo que el conflicto interno nunca podría ser ganado ni por el gobierno ni por las Farc. Su endurecida posición con las Farc y sus conciliadores gestos hacia Uribe, con quien está programada una reunión el 11 de julio para conversaciones frente a frente para enterrar la animosidad reciente, sugieren que él podría haber cambiado de idea.
Mientras los lazos de Colombia con Venezuela están mejorando, aquellos con Ecuador, palpablemente no. Correa dijo durante su programa semanal en la TV que “a menos que haya un cambio sustancial en la actitud del Presidente Uribe [...] las relaciones no serán renovadas". Correa también criticó a las Farc. Dijo que “la multitud de estupideces que comete" la convierten en la mejor fuente de apoyo para Uribe.
La corte suprema
El Presidente Alvaro Uribe se reunió con
el presidente de la corte suprema, Francisco Javier Ricaurte esta semana, a
instancias de la Iglesia, en un esfuerzo por superar las serias divergencias que
mantienen. Uribe acusó a la corte suprema de “justicia selectiva" la semana
pasada luego que ésta condenó a una ex diputada por aceptar sobornos para votar
a favor de una reforma constitucional que le permita a él buscar un segundo
mandato. La corte suprema parecía responder a esos alegatos esta semana al
iniciar investigaciones sobre tres miembros del congreso, incluida la ex
mediadora, la senadora Piedad Córdoba, por supuestos lazos con las Farc.
- Chávez acuerda cooperar sobre el tráfico de drogas
El Presidente de Venezuela, Hugo Chávez , está dispuesto para renovar la cooperación con EU sobre el tráfico de drogas, de acuerdo con la oficina de prensa de la presidencia el 6 de julio, poco después que Chávez se reunió con el embajador de EU, Patrick Duddy. No está claro en qué consistiría: Venezuela suspendió la cooperación con la DEA en 2006. Duddy había repetido los reclamos hechos por el embajador de EU en Colombia, William Brownfield, una semana antes, que el volumen de drogas que pasan a través de Venezuela se había incrementado de manera alarmante. El ministerio del interior difundió cifras que lucen como una respuesta a esos reclamos. Muestran que 28 toneladas de cocaína fueron confiscadas en la primera mitad de 2008, y que 3.467 personas fueron arrestadas, mientras que Venezuela había invertido US$260m para monitorear el espacio aéreo, incluida la compra de 10 radares chinos. El director de la oficina nacional antidrogas, Coronel Néstor Reverol, dijo que era importante mejorar la cooperación y compartir la información con las fuerzas de seguridad colombianas, para incrementar aún más las confiscaciones.