Informe Latinoamericano - 17 de octubre de 2008 (ISSN 1741-7317)

VENEZUELA: Signos de una dura contienda en noviembre

Países Andinos 17 October 2008 Modified: 17 October 2008 1 views

No son solamente las encuestas de opinión las que indican que el campo pro-gobierno se dirige a una dura contienda en un número de estados y municipalidades en las elecciones del 23 de noviembre. Eso también es revelado indirectamente por el creciente esfuerzo que el Presidente Hugo Chávez está poniendo en sus advertencias de complots desestabilizadores si la oposición gana terreno y su esfuerzo por desacreditar a ex aliados que rehúsan abandonar sus identidades polí­ticas.

Un sondeo realizado por Keller y Asociados, y difundido el 11 de octubre, provee una guí­a aproximada del balance de poder regional. El campo pro-Chávez es más fuerte en el oeste, el sudeste y los llanos, mientras que la oposición es más fuerte en la capital, las sierras y el noreste. Cortando a lo largo esta división, los chavistas son más fuertes en las áreas rurales, la oposición en las ciudades. La encuesta de Keller sugiere que la participación será por encima de 76%.

Chávez advirtió el 12 de octubre que si la oposición ganara en el estado Zulia, rico en petróleo, su capital, Maracaibo, se convertirá en el “epicentro" de un intento apoyado por EU de derrocarlo. El retrata al actual gobernador de Zulia, Manuel Rosales, que compitió con él en las últimas elecciones presidenciales, como la figura local en esa conspiración. Rosales compite por la alcaldí­a de Maracaibo, en un intento de arrancar la ciudad de manos de los chavistas.

Dos ex aliados que han rehusado fusionarse en el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) de Chávez , que intentaron presentar sus propios candidatos en noviembre -el Partido Comunista de Venezuela (PCV) y Patria Para Todos (PPT)- fueron acusados por Chávez de ser “contrarrevolucionarios". Antes, Chávez habí­a calificado de “traidor" al gobernador del estado Guárico, Eduardo Manuitt, de PPT, por haber avalado la candidatura de su hija, Lenny Manuitt, para sucederlo en la gobernación.