Informe Latinoamericano - 17 de octubre de 2008 (ISSN 1741-7317)
PARAGUAY-BRASIL: Agitando el espectro de la intervención militar
Elvio Benítez, el agitador activista rural, puede estar llevando las cosas a extremos al exigir la expulsión de colonos brasileños de las áreas de frontera del Paraguay, aunque ha logrado algo: los políticos y los medios comenzaron a seguir el mismo juego, fomentando el crecimiento del sentimiento anti-brasileño. Los medios han hallado una excusa conveniente sobre la cual apoyar eso: un decreto de Brasil que reglamenta la movilización nacional frente a amenazas al país; y el inicio de ejercicios de gran escala de los militares brasileños a lo largo de la frontera paraguaya.
Benítez, que renuentemente acordó suspender las invasiones de tierra para dar tiempo a la administración Lugo para comenzar a actuar sobre la redistribución, lo que desea es nada menos que la expulsión de todos los brasileños establecidos a lo largo y cerca de la frontera; unos 300.000 a 600.000, de acuerdo con las estimaciones más citadas, dedicados en su mayor parte al cultivo de soja.
Los políticos, que desean aparecer más moderados, y también desean capitalizar el sentimiento anti-brasileño que Benítez ha estado agitando, han comenzado a hablar sobre legislar para impedir cualquier colonización más en las áreas de frontera. Los medios han exacerbado los ánimos exagerando la percepción que Brasil podría intervenir militarmente para proteger a sus ciudadanos dentro de Paraguay.
El diario Ultima Hora planteó la cuestión el 14 de octubre, refiriéndose a un decreto firmado por el Presidente Lula da Silva diez días antes, que establece un “Sistema Nacional de Movilización (Sinamob)" y prevé la adopción de medidas defensivas en caso que los intereses brasileños están bajo amenaza de factores externos. La agresión externa, dice el decreto, incluye “amenazas o actos lesivos a la soberanía nacional, la integridad territorial, al pueblo brasileño o las instituciones nacionales, aun cuando no signifiquen invasión al territorio nacional". El diario vincula esto con el conflicto rural y con la demanda de Paraguay de una revisión de los términos de la co-propiedad del complejo hidroeléctrico binacional de Itaipú, y dice que el decreto refleja “la importación de la filosofía de defensa nacional de EU" y está diseñado para hacer frente a situaciones como la nacionalización de compañías brasileñas.
El diario ABC Color, de Paraguay, incluye la edición 2008 de la “Operación frontera Sur", un ejercicio militar de Brasil en el cual una fuerza de unos 10.000 soldados, policías y fiscales montarán puntos de control a lo largo de los 2.500 kilómetros de fronteras con Paraguay, Argentina y Uruguay, para detectar y detener contrabandistas, traficantes de droga, de armas y otros delincuentes. Unos 3.000 serán desplegados a lo largo de la frontera paraguaya. El diario dice que esos ejercicios eran realizados regularmente “con el objetivo de asfixiar a Ciudad del Este y ahuyentar a los visitantes", y que este año, esos ejercicios “coinciden con la tensión entre campesinos paraguayos y terratenientes brasileños."
El gobierno paraguayo reaccionó inicialmente a través de un comunicado de la cancillería diciendo que había sido notificado por adelantado acerca de los ejercicios. Como la conmoción continuaba, con las asociaciones empresariales y políticos contribuyendo a esparcir alarma sobre las intenciones de Brasil, el ministerio de defensa emitió un comunicado el 15 de octubre, diciendo que “se han emitido órdenes para que las unidades militares paraguayas, sin descuidar sus tareas habituales, monitoreen atentamente esos ejercicios en la frontera.