Informe Latinoamericano - 8 de mayo de 2009 (ISSN 1741-7317)
ARGENTINA: Fernández eleva la apuesta ante las elecciones
El gobierno de la Presidenta Cristina Fernández, está subiendo la apuesta significativamente ante las elecciones legislativas del 28 de junio. “No sólo es el futuro de este modelo y el proyecto político el que está en juego el 28 de junio, sino también la estabilidad y la calidad democrática," afirmó Fernández la semana pasada. Sus comentarios siguieron a los de su marido y predecesor, Néstor Kirchner, que insistió que “Si Cristina no gana una mayoría legislativa, el país explotará."
Los Kirchner han tendido a desdeñar las encuestas de opinión en el pasado, pero sus hiperbólicas declaraciones sugieren que ellos se han dado cuenta que es probable que pierdan las próximas elecciones legislativas. Deliberadamente, Fernández lanzó sus comentarios en la Casa Rosada, en momentos en que se dirigía a alcaldes de la provincia de Córdoba y desembolsaba préstamos para proyectos de obras públicas. Córdoba es uno de los cuatro más importantes distritos electorales del país. El gobierno parece estar rumbo a sufrir una derrota en las elecciones legislativas, como también en dos de los otros tres principales distritos electorales: la Capital Federal y Santa Fe.
Las elecciones en el más importante distrito electoral, la provincia de Buenos Aires, es probable que sean muy reñidas. El propio Kirchner es el favorito para encabezar la lista de candidatos del gobierrno, seguido por el actual gobernador de la provincia, Daniel Scioli, y Nacha Guevara, de 68 años, una famosa actriz y cantante por su interpretación en musicales de Eva Perón.
El gobierno está recurriendo a tácticas atemorizantes en un esfuerzo por atraer votantes. Una de las analogías favoritas de Kirchner es la de él mismo sacando a Argentina del infierno, luego del desastre financiero. Advertir a los argentinos que corren el riesgo de volver a lo mismo si Fernández pierde, huele a desesperación. Fernández, a su vez, trata de polarizar las elecciones. Ella dijo que la oposición había votado contra todas las leyes que habían transformado las vidas de los argentinos corrientes. “ ¿Para qué quieren ellos una mayoría? Aquellos que desean la mayoría ahora estaban en el gobierno en 2001," dijo.
La CGT apoya a Fernández
La mayor organización sindical
de Argentina, la Confederación General del Trabajo (CGT) lanzó todo su peso
detrás del gobierno. Dirigiéndose a unas 70.000 personas en la simbólica plaza 9
de julio, el titular de la CGT, Hugo Moyano, recordó a los sindicalistas que “el
salario mínimo en Argentina es el más alto en América Latina". Agregó: “No
estamos discutiendo el modelo de gobierno [...] estamos discutiendo la
preservación de las conquistas que hemos ganado en años recientes." La oposición
acusó a Moyano de tratar de congraciarse con el gobierno en un intento de
obtener lugares en la lista legislativa del gobierno.
Los gobiernos Peronistas han tenido tradicionalmente relaciones muy cercanas con la CGT: el Partido Justicialista (PJ) fue fundado por el General Juan Domingo Perón en los '40, con el explícito objetivo de incorporar a los movimientos sindicales en el proceso político. Aunque la influencia de la CGT ha menguado ante la emergencia de las organizaciones piqueteras, aún disfruta de una relación simbiótica con el PJ. El gobierno necesita de la CGT por su influencia con las bases de trabajadores y su capacidad de atraer respaldo popular; los líderes de la CGT necesitan del gobierno para obtener poder político.