Informe Latinoamericano - 15 de mayo de 2009 (ISSN 1741-7317)
VENEZUELA: Chávez diseña una nueva estrategia
Incluso para los estándares del Presidente Hugo Chávez , la transmisión del programa Aló Presidente el fin de semana, fue excepcional por el masivo número de cuestiones abordadas, todo lo cual ha esparcido miríadas de pulgadas de columnas en los diarios. Chávez amenazó con dejar la Organización de Estados Americanos (OEA) y establecer su propia organización paralela; actuar contra los medios que persisten en “esparcir mensajes de odio"; él confirmó la expropiación de 10.000 hectáreas de tierra para incrementar la producción de alimentos; y anunció la compra inminente del Banco de Venezuela, del Banco Santander, de España, el 22 de mayo. Sin embargo, el hecho más importante fue la nueva estrategia que él reveló a fines de la semana pasada para tratar de combatir los cada vez más escasos ingresos petroleros.
La asamblea nacional aprobó una ley la semana pasada, expropiando las actividades relacionadas con el petróleo previamente contratados con empresas transnacionales extranjeras. La asamblea dijo que el control directo de ese “sector estratégico" era esencial para evitar la “vulnerabilidad del estado venezolano". Por supuesto, hay otra razón que ejerce mayor presión, y esa es que el gobierno está luchando con la declinación de los ingresos del petróleo. La incautación de activos de unas 60 compañías, como torres de perforación y terminales petroleras, están ubicadas principalmente en el estado Zulia, en el oeste, un fuerte bastión opositor alrededor del Lago Maracaibo.
El precio promedio del petróleo en el año hasta la fecha, es sólo poco más de US$40 el barril, de acuerdo con la petrolera estatal Pdvsa. La preocupación acerca de la financiación del gasto público provocó la decisión del gobierno de dirigirse al congreso para incrementar el monto de deuda que puede emitir. Eso sugiere que la reciente emisión de Bs12bn (US$5,58bn) de bonos domésticos [IL-09-18] pronto será seguida por otra emisión de bonos.
Chávez está distrayendo la atención de las serias actividades del gobierno con una serie de amenazas y posturas. Comenzó rechazando el informe anual de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIADH), parte de la OEA, que categorizó a Venezuela, entre otras cosas, como un “ambiente hostil para el disenso político". El canciller venezolano emitió una firme refutación a los reclamos, y Chávez amenazó con retirar al país de la OEA y establecer una organización paralela. Sin embargo, muy raramente Chávez actúa con la impetuosidad con la que él habla. El ha tratado de crear una organización paralela con Alba, pero aún falta un largo camino de conversaciones para la región, y los bajos precios del petróleo disminuyen su alcance para financiarlo.
Chávez siguió, afirmando que la libertad de expresión estaba siendo abusada en Venezuela. El amenazó con actuar contra los medios que “esparcen mensajes de odio, conspiran contra la verdad e incitan a la guerra". Señaló al canal privado de televisión, Globovisión, que es muy crítico del gobierno. Han pasado casi exactamente dos años desde que el gobierno rehusó renovar la licencia de transmisión de otro canal hostil, RCTV.
Finalmente, Chávez anunció la expropiación de 10.000 hectáreas de tierra en cinco estados, desde su estado natal de Barinas, a fin de estimular la producción de alimentos. El afirmó que las tierras eran ociosas o los terratenientes carecían de títulos válidos pues ellos las adquirieron “desposeyendo y por la violencia [...] contra los campesinos, los indios y los pobres". Y agregó: “La revolución ha llegado para solucionar eso." Naturalmente, la oposición acusó a Chávez de atacar la libertad de expresión y el derecho a la propiedad privada.