Informe Latinoamericano - 15 de mayo de 2009 (ISSN 1741-7317)
PARAGUAY: Itaipú provee otro revés para Lugo
El Presidente Fernando Lugo no logró asegurar un resultado favorable para Paraguay con relación a la renegociación del tratado bilateral de Itaipú, durante una visita a Brasil la semana pasada. Su par brasileño, Lula da Silva rehusó ceder a las demandas de Lugo, en el sentido que Brasil pague más por la energía hidroeléctrica que compra a Paraguay, o que permita a Paraguay vender su superávit de producción a terceros. La intransigencia de Brasil es otro revés para Lugo luego de una serie de reclamos de paternidad que han desgastado sus credenciales morales. Sin embargo, la debilitada posición de Lugo podría convertirse en un activo, si el gobierno brasileño decide que debería ceder a algunas de sus demandas para evitar la inestabilidad política en Paraguay, mientras las conversaciones detrás de la escena continúan.
La renegociación del tratado de Itaipú fue una de las promesas centrales de la campaña de Lugo, y su gobierno ha montado un convincente caso para ello, ganando el apoyo popular en su país. Lugo ha declarado que el tratado, firmado en 1973, fue concretado por los regímenes militares que gobernaban ambos países en ese tiempo y, como tales, necesita ser revisado bajo términos democráticos. El gobierno paraguayo también ha estado tratando de obtener el apoyo de otros países de Sudamérica, diciendo que él podría vender su superávit de producción eléctricas a países que sufren de escasez de electricidad, como Chile y Argentina.
Bajo los términos del tratado de Itaipú, Brasil y Paraguay son dueños por igual de la represa. Pero debido a que Paraguay no tenía dinero para financiar la construcción de la represa, se permitió a Brasil comprar todo el superávit de energía que Paraguay no consume, a precios de costo. Sin embargo, el principal problema es que Brasil descuenta alrededor de US$42 de cada US$45/MWh que paga por el superávit de Paraguay para reducir la deuda de US$18bn de Paraguay con Brasil, por el hecho que Brasil financió la porción de Paraguay de la represa. Los brasileños dicen que para 2023, cuando Paraguay termine de pagar su deuda, Itaipú tendrá un valor de US$60bn, y Paraguay será propietario de la mitad.
Tanto Lugo como Lula tratan de guardar las apariencias dejando que sus subordinados enfrenten a la prensa. La divergencia era clara: “Para nosotros la discusión de Itaipú no es una cuestión económica, es una cuestión de soberanía. Deseamos tener la libertad de vender nuestros recursos naturales, a precios de mercado, a quienes queramos, dijo el nuevo canciller de Paraguay, Héctor Lacognata. El ministro de energía de Brasil, Edson Lobão dijo que el precio que Brasil paga por el superávit de producción de Paraguay de Itaipú es más elevado que los US$32/MWh que pagarán por la producción de dos nuevas represas gigantes hidroeléctricas que se están construyendo en la Amazonía.
El gobierno brasileño dice que es imposible cambiar los términos del tratado para permitir a Paraguay vender su superávit de producción a terceros, debido a que necesitará la ratificación de las legislaturas de Paraguay y Brasil. En Brasil una propuesta de esa clase no será aprobada. Pero a fin de evitar la inestabilidad en Paraguay, el gobierno brasileño está dispuesto a comprometerse: ha ofrecido a Lugo un crédito de US$1bn del banco de desarrollo de Brasil (Bndes), para financiar proyectos de infraestructura en Paraguay, y así podrá usar más de la electricidad de su porción que permite Itaipú.
Inestabilidad política
Unos comediantes brasileños
presentaron a Lugo un paquete de anticonceptivos durante su visita. Fue una
alusión nada sutil al escándalo de paternidad que ha generado bromas a lo largo
de la región. Sin embargo, más allá de las bromas, los brasileños temen que los
rumores acerca de la inestabilidad política en Paraguay no sean infundados.
Mientras Lugo está tratando de evitar la cuestión anunciando una serie de
proyectos de obras públicas, su gobierno está volviendo la defensa en ataque
sobre los reclamos de paternidad.
El jefe de gabinete, Miguel López Perito, uno de los más cercanos aliados de Lugo, afirmó que la serie de amenazas de bomba en edificios del gobierno eran parte de una conspiración para desestabilizar al presidente, orquestado por el opositor Partido Colorado (PC). “Dentro y fuera del PC hay grupos de mafiosos que han controlado el país y que temen perder los privilegios que ellos tienen," dijo.
El PC niega categóricamente esos alegatos. “No necesitamos de ninguna conspiración," dijo Lilian Samaniego, la presidenta del PC, luego de destacar brevemente el gran problema que afronta Lugo: su menguante credibilidad. “El Presidente Lugo ha conspirado contra sí mismo," dijo Samaniego. “"Se presentó a sí mismo como el candidato de la ética, de la moralidad, de la transparencia, y al final esa imagen era una gran mentira."
También hay preocupantes signos para Lugo que la hasta ahora fragmentada oposición está comenzando a unirse para capitalizar sus aflicciones. Las dos facciones del PC, Castiglionistas y Nicanoristas, se unieron en el senado por primera vez desde que Lugo asumió el poder: el PC se había dividido amargamente sobre las elecciones primarias para seleccionar un candidato para enfrentar a Lugo en las elecciones presidenciales de abril de 2008. En el senado, ellos votaron junto con Unace, el partido del retirado general Lino Oviedo, y cinco senadores franquistas disidentes de la coalición gobernante de Lugo, que apoyan al Vicepresidente Federico Franco, para rechazar el veto de Lugo a la suspensión temporal del impuesto a la renta personal (IRP). El senador Juan Carlos Galaverna, del PC, exhortó a sus colegas senadores a votar para iniciar un juicio político a Lugo pero, por ahora al menos, la oposición carece del requisito de una mayoría de dos tercios.
- Gas boliviano
Brasil pidió a Bolivia que exporte 30m de metros cúbicos de gas natural en mayo, dos veces más de lo requerido en el mes previo, dijo el ministro boliviano de hidrocarburos, Oscar Coca. Ese es el límite máximo de exportación fijado en el actual contrato bilateral de abastecimiento. Coca dijo que Bolivia “ajustaría su producción" para cumplir con la demanda. El gobierno boliviano ha expresado preocupación por la caída en el consumo brasileño de gas, lo que agrega más presión sobre la toma fiscal, luego de una brusca caída en el precio del gas en los mercados internacionales.