Informe Latinoamericano - 15 de mayo de 2009 (ISSN 1741-7317)
ARGENTINA: Kirchner se juega el todo por el todo
Néstor Kirchner competirá en las elecciones legislativas de mitad de periodo el 28 de junio. Kirchner esperó hasta el último minuto para registrar su candidatura por una banca en la cámara baja. Encabezará la lista de candidatos del gobierno en la provincia de Buenos Aires, el más grande distrito electoral del país, seguido por el gobernador de la provincia, Daniel Scioli. Es una apuesta arriesgada. Kirchner apuesta todo su capital político para tratar de preservar la estrecha mayoría en la cámara baja, de la que hasta ahora disfruta su esposa, la Presidente Cristina Fernández. Si es que fracasa, será un fuerte golpe contra el proyecto Kirchnerista, no sólo por la pérdida de una mayoría, sino que podría poner fin a su ambición de suceder a su esposa en las elecciones de 2011.
Deberán renovarse la mitad de las 237 bancas en la cámara baja. Los cinco más grandes distritos electorales suman cerca del 60% de las bancas en juego: Buenos Aires, 35 bancas; Capital Federal, 13; Santa Fe, 9; Córdoba, 9; y Mendoza, 5. El Kirchnerismo está defendiendo en total 65 bancas, y 21 de ellas en la provincia de Buenos Aires, lo que es particularmente importante porque la derrota ronda en los otros cuatro principales distritos electorales. Si solamente nueve bancas van a la oposición, el gobierno perderá su mayoría: el gobernante Frente para la Victoria (FPV) y sus aliados, retienen 137 de las 257 bancas en la cámara baja.
Kirchner puede recurrir al dinero y el aparato del estado para propulsar su campaña entre los sectores pobres en la provincia de Buenos Aires. Para fortalecer su capacidad de persuasión él intenta identificar el modelo Kirchnerista de gobierno más estrechamente que nunca con el Peronismo “tradicional". Tercera en su lista de candidatos está Nacha Guevara, una actriz cuya imagen está tan indeleblemente entrelazada con Eva Perón, a quien ella representó en numerosos musicales, que su potencial de atraer votos entre los sectores de bajos ingresos ha sido bautizado por la prensa como “Operación Transferencia".
Kirchner también premió a Hugo Moyano, el líder de la más grande organización sindicalista, la Confederación General del Trabajo (CGT), por la concentración que él montó sumisamente una semana antes para convencer a sus seguidores que apoyen al gobierno [IL-09-18]. Pero no hubo esa clase premio inmediato por el principal líder de los movimientos piqueteros, Luis D'Elia, claramente irritado por el oportunismo político de Moyano. D'Elía enfatizó que permanecería leal al gobierno, pero no intentó ocultar su desilusión, refiriéndose con su característico estilo vernáculo ordinario a los “chupacu... y alcahuetes" que obtuvieron el premio de acceder a la lista.
Kirchner logró atraer a 40 de los 92 alcaldes en la provincia de Buenos Aires. Ellos fueron bautizados “candidatos testimoniales": se presentarán en las elecciones legislativas para dar “testimonio" de su respaldo al modelo de gobierno Kirchnerista. Si resultan elegidos, ellos renunciarán a sus bancas para que las ocupen colegas ubicados más abajo en las listas y reanudaron sus roles actuales. La oposición de centro-izquierda, formada por la Coalición Cívica (CC), de Elisa Carrió, la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS), está presentando un cuestionamiento legal ante las autoridades electorales, pero es improbable que prospere. Aunque los “candidatos testimoniales" pueden estar contra el espíritu de la ley electoral, ellos no contravienen la letra de la ley.
La prueba principal para Kirchner no provendrá de la candidata que representa a la coalición de centro-izquierda, Margarita Stolbizer, sino de la coalición de centro-derecha entre Peronistas disidentes y Propuesta Republicana (PRO). Francisco de Narváez, un empresario millonario, encabeza la lista de centro-derecha. Al igual que Stolbizer, él se concentra en atraer votos en el interior de la provincia, donde el gobierno perdió apoyo en su conflicto con las organizaciones rurales. Las encuestas de opinión otorgan a Kirchner un leve margen de ventaja, pero sugieren, al mismo tiempo, que De Narváez podría arrancarle hasta siete bancas al Kirchnerismo.
- Kirchner
No está nada claro que Néstor Kirchner juegue su capital político para tratar de defender la mayoría del gobierno en la cámara baja. El gobernante Frente para la Victoria y sus aliados, permanecerán como la fuerza dominante. La pérdida de la mayoría sólo debilitaría realmente a la Presidenta Fernández si la oposición vota unida en masa. Esas coaliciones carecen de afinidades ideológicas, y Fernández siempre podrá recurrir a la emisión de “decretos de necesidad y urgencia" (DNU) para pasar por sobre el congreso, aunque la oposición podría unirse}, pero sólo para abolirlos.