Informe Latinoamericano - 21 de agosto 2009 (ISSN 1741-7317)
ARGENTINA: Fernández lanza "megaplan" para combatir la pobreza
“El problema no es la pobreza, es la desigualdad social." Este fue el mensaje central de un discurso de la Presidenta Cristina Fernández transmitida por todos los canales el 14 de agosto -una clara réplica a la alusión del Papa “el escándalo de la pobreza y la desigualdad social" en Argentina [IL-09-32]. Parada junto a un enorme cuadro de Eva Perón, Fernández prometió crear 100.000 empleos en “cooperativas sociales", compuesta de entre 50 y 70 personas desempleadas, dedicadas a proyectos de obras públicas en los barrios pobres.
Alcaldes y líderes de los movimientos piqueteros (que comenzaron como asociaciones de desempleados a fines de los '90), se concentraron para escuchar el discurso de Fernández en la Casa Rosada, como hizo la mayoría del gabinete. Fue evidente la ausencia de los empresarios. Fernández dijo que el gobierno invertiría Arg$1,5bn (US$390m) para financiar las cooperativas sociales en los barrios pobres en la provincia de Buenos Aires, hasta finales de año. Agregó que se destinarán otros Arg$7,5bn para extender el plan al resto del país.
“No vamos a discutir si la tasa de la pobreza es 15%, 20% o 30%. El conteo de pobres, muestra la ausencia de respeto por los sectores más vulnerables," dijo Fernández. Una firma independiente, Equis, difundió recientemente sus propias cifras. Afirma que 30,8% de los argentinos vive por debajo de la línea de pobreza (el doble de la cifra del instituto oficial de estadísticas, Indec) y que 10,4%, o 4,1m de personas son indigentes.
Los proyectos de obras públicas incluyen cloacas, desagües, pavimentos, alumbrado de calles, cantinas escolares, y mejoras en el mantenimiento de plazas. El Estado pagará los materiales necesarios y proveerá salarios a través de cuentas individuales en el banco central. Los salarios serán fijados de acuerdo a la productividad, lo que podría ser difícil de calibrar. Los criterios para elegir a los beneficios no son claros.
La oposición sugirió que el megaplan era una respuesta improvisada a los comentarios del Papa. El izquierdista Proyecto Sur se lamentó del hecho que el gobierno haya optado por fomentar prácticas clientelistas en vez de un plan de subsidios, como el programa Bolsa Familia que ha beneficiado a tantas familias pobres en Brasil. El partido de centro-derecha Propuesta Republicana (Pro) también preguntó cómo un plan ofreciendo 100.000 empleos beneficiaría a 14m de pobres.
Fernández parecía más preocupada en retornar a la dicotomía de ricos versus pobres, que ella alentó durante la disputa con las organizaciones rurales antes este año cuando Luis D'Elía, el más prominente líder piquetero notoriamente afirmaba: “Yo estoy motivado solamente por mi odio visceral de la p**a oligarquía." “En vez de elaborar listas de los pobres, ¿por qué no hacemos un registro de los ricos para ver la brecha real entre los que tienen y los que no?" dijo Fernández. “Siempre hubo una demanda de publicidad acerca de los pobres, y secreto sobre los ricos," agregó ella.
Si esa clase de lista se publicara alguna vez, Fernández estaría en ella con su esposo Néstor Kirchner. El momento elegido para su diatriba fue inoportuno. La riqueza de los Kirchner trepó en 158%, a Arg$46m (US$12m) en 2008, de acuerdo con la declaración jurada que ellos presentaron en la oficina anti-corrupción el 3 de julio. El incremento se debió principalmente a la venta de 16 propiedades en su provincia natal de Santa Cruz. La Coalición Cívica, de centro-izquierda los ha acusado a ambos de enriquecimiento ilícito, explotando sus conexiones en Santa Cruz para adquirir tierra municipal barata y venderla con una enorme ganancia. La justicia está investigando los alegatos.