Informe Latinoamericano - 21 de agosto 2009 (ISSN 1741-7317)

COLOMBIA-REGION: Preparando el debate de Unasur sobre las "bases de EU"

Países Andinos 21 August 2009 Modified: 21 August 2009 2 views

La cuestión del acuerdo por el cual Colombia otorga a EU el acceso a al menos tres bases, y posiblemente tantas como siete bases aéreas, del ejército y navales, que fue eludida por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en su cumbre regular en Quito [IL-09-32], está por ser objeto de un tratamiento de dos pasos por la organización sub-regional. El 24 de agosto, se discutirá en las reuniones de cancilleres de Unasur y del Consejo de Defensa Suramericano (CDS) programados para tener lugar en Quito. Cuatro dí­as más tarde será considerado por una cumbre extraordinaria de Unasur en Bariloche, Argentina.

El Presidente de Colombia, Alvaro Uribe, que no asistió a la cumbre de Quito debido a la suspensión de las relaciones diplomáticas con Ecuador, ha dicho que estará presente en Bariloche, pero funcionarios de la cancillerí­a colombiana han estado insistiendo que eso no conducirá a “comprometer" el acuerdo con EU. En verdad, algunos sugieren que el acuerdo podrí­a firmarse antes de la cumbre en Bariloche: el acuerdo en principio ya fue alcanzado el 14 de agosto, pero ambas partes han estado desde entonces afinando sus aspectos técnicos. Vale señalar que un funcionario de EU dijo a la agencia oficial española Efe que esa revisión tomarí­a “al menos un mes".

El gobierno de EU ha estado trabajando fuertemente para diseminar los detalles del acuerdo, en la esperanza que eso disipará algunas de las reservas que aún expresan paí­ses como Brasil y Argentina. El Departamento de Estado de EU difundió el 18 de agosto una “hoja de hechos" sobre el acuerdo con Colombia, que ha sido formalmente designada como Acuerdo Suplementario para la Cooperación y Asistencia Técnica y Seguridad (SACTA, en inglés) pero al que usualmente se refieren, probablemente por razones de brevedad, como un DCA (acuerdo de cooperación en defensa). Los puntos más relevantes del actual debate regional son los siguientes:

- “El DCA facilitará la efectiva cooperación bilateral sobre asuntos de seguridad en Colombia, incluyendo la producción y el tráfico de narcóticos, terrorismo, contrabando ilí­cito de todo tipo, y desastres humanitario y naturales.

- “El DCA facilitar+a el acceso a tres bases de las fuerzas aéreas colombianas, localizadas en Palanquero, Apiay, y Malambo. El acuerdo también permite acceso a dos bases navales y dos instalaciones del ejército, y otras instalaciones militares colombianas si se acuerda mutuamente. [Funcionarios de EU han identificado esas locaciones adicionales como las bases navales de Bahí­a Málaga en la costa del Pací­fico y Cartagena en la costa del Caribe, y las bases del ejército de Larandia (en el sur) y Tolemaida (centro). Los militares de EU ya tienen presencia en las dos últimas. El acceso seguro implica invertir en infraestructura adicional, al menos en algunos casos. Se ha pedido al congreso de EU que asigne US$46m para el año financiero 2010 para la mejora de las instalaciones en Palanquero, debido a que las actuales no cumplen con los “requerimientos de seguridad".

- “El comando y control, administración y seguridad continuarán siendo manejados por las fuerzas armadas colombianas. Todas las actividades conducidas en o desde esas bases colombianas por los Estados Unidos tendrán lugar solamente con la expresa aprobación previa del gobierno colombiano.

- “El DCA no señala, anticipa, o autoriza un incremento en la presencia de personal militar o civil de EU en Colombia [...] En octubre de 2004, el congreso autorizó la asignación permanente o temporaria de hasta 800 personal militar de EU y hasta 600 contratistas privados de EU. Ese tope continuará siendo fielmente respetado. De hecho, en años recientes la presencia real de ese tipo de personal de EU ha promediado la mitad o menos del número autorizado. Consistente con la polí­tica de EU de nacionalizar las actividades de apoyo de EU, entregándolas a las autoridades colombianas, la presencia de personal de EU ha estado en una declinación gradual. Son expectativa y compromiso de Estados Unidos que esas tendencias continuarán." (Ver más abajo).

La visión de Brasil
El mismo dí­a que el Departamento de Estado difundió este documento, el diario brasileño Folha de São Paulo titulaba con la “preocupación" atribuida al nuevo jefe del Comando Amazónico, el General Luiz Carlos Gomes Mattos. Lo que el general dijo en realidad a su entrevistador fue: “Cualquier cosa que ocurra cerca de nuestras fronteras es un motivo de preocupación. Cualquier cosa que nosotros hacemos cerca de nuestras fronteras causan cierta preocupación en los paí­ses fronterizos, incluso cuando disfrutamos de una excelente relación con ellos."

El General Gomes Mattos agregó que la mejorada cooperación entre Colombia y EU podrí­a ser justificada por los éxitos logrados en la lucha contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc). “Es grupo en estos dí­as está arrinconado, pero podrí­a crecer," dijo. “El tipo de guerra en la cual se compromete ese grupo es irregular, lo que significa que podrí­a evolucionar rápidamente si no es totalmente eliminado -y no ha sido totalmente eliminado."

El embajador de EU en Colombia, William Brownfield, dijo al diario de Bogotá El Tiempo: “Yo puedo garantizar que cualquier actividad nuestra bajo este acuerdo bilateral no irá cerca de las fronteras sin una especí­fica autorización de todos los gobiernos involucrados." Señaló que en algo más de una década, durante la cual hubo una cercana cooperación de EU con Colombia, “nosotros nunca hemos usado esa colaboración para misiones fuera de Colombia." Esta es la clase de garantí­a que los funcionarios brasileños han dicho que querrí­an -aunque expresadas por una autoridad más elevada que la de un embajador.

Invasión y hegemoní­a
El presidente venezolano, Hugo Chávez , ha descrito todas las explicaciones de Colombia y de EDU como una cortina de humo para oscurecer las intenciones reales de Washington para asegurar la hegemoní­a en toda la región. La base Palanquero, dijo él, se convertirá en la plataforma de lanzamiento desde la cual esa “estrategia hegemónica" será proyectada al resto de la región. Venezuela, insistió, “está en su mira."

El 18 de agosto el subsecretario asistente de defensa para Asuntos del hemisferio Occidental, Frank Mora, desechó la insistencia de Chávez que lo que se estaba preparando es una invasión a Venezuela desde Colombia, como “desinformación" que es parte de una anticuada campaña “anti-yanqui". El predijo que tan pronto los vecinos de Colombia se familiaricen con los detalles del acuerdo, se darán cuenta que no hay intención de crear más tensión en la región.

El gobierno de Argentina no ha ido tan lejos, aunque implí­citamente rechaza las explicaciones de EU y de Colombia. En una reciente ceremonia militar, la ministra de defensa Nilda Garré hizo una alusión a la “muy preocupante instalación en Colombia de bases militares ajenas a la región." El canciller Jorge Taiana dijo que la materia planteaba “un nuevo desafí­o" a Unasur.

Dos de los amigos de Chávez , el Presidente ecuatoriano Rafael Correa, y el Presidente Fernando Lugo, de Paraguay, han señalado que ellos no comparten totalmente el panorama de su par venezolano. Ambos dijeron, usando exactamente la misma frase, que la discusión del DCA en la cumbre de Unasur debí­a tener lugar “sin poner a nadie en el banquillo de los acusados", que es como decir, sin acusar a Uribe de albergar designios contra Venezuela.

  • Niveles de tropas de EU

Antes de la difusión de la “hoja de hechos" del Departamento de Estado de EU, el subsecretario asistente para Asuntos del hemisferio Occidental del Departamento de Estado de EDU, Christopher McMullen, habí­a dicho al diario ecuatoriano El Comercio, que la presencia de personal de EU en Colombia se reducirá aun “mí­nimo" nivel dentro de dos o tres años. Dijo que el número promedio de militares en Colombia durante los últimos dos años habí­a sido de 300.