Informe Latinoamericano - 21 de agosto 2009 (ISSN 1741-7317)
CARIBE: Turks y Caicos despojadas de autonomía
Las Islas Turks y Caicos, un territorio británico de ultramar, serán gobernadas directamente por Gran Bretaña hasta las elecciones en julio de 2011. La cancillería británica dijo que había suspendido al gobierno local hasta que se restaure el “buen orden". El primer ministro, Galmo Williams, llegó a describir las acciones del gobierno británico como un “golpe" -una palabra que es ahora particularmente resonante en la región luego de los eventos en Honduras. Williams había reemplazado a Michael Misick, que renunció en marzo por alegatos de corrupción.
Un comité parlamentario y una comisión de investigación británicos hallaron evidencia de extendida corrupción oficial en Turks y Caicos antes en este año. La investigación encontró “información en abundancia que señalan una alta probabilidad de corrupción sistemática o seria deshonestidad", como también “claros signos de amoralidad e inmadurez y una incompetencia administrativa general". Los alegatos contra Misick y otros altos funcionarios incluyen la venta ilegítima de “tierras de la Corona" de propiedad del gobierno [IL-09-12]. El gobierno británico aplicó su última medida después del fracaso de Misick en su desafío legal en la Corte de Apelaciones del Reino Unido la semana pasada. El poder fue delegado al gobernador Gordon Wetherell.
Williams lanzó un emotivo discurso a los 30.000 isleños. “Nuestro país está siendo invadido y recolonizado por el Reino Unido, desmantelando el gobierno y la legislatura debidamente electos, y los reemplaza con la dictadura de un hombre, similar a la de la vieja China Roja, todo en nombre de la buena gobernabilidad," afirmó. Agregó que estaba “convencido que este golpe de estado, cometido contra el legítimo gobierno de nuestras Islas Turks y Caicos por el Reino Unido [...] está siendo aplicado porque ellos pueden hacer ese tipo de cosas en un país de nuestra dimensión y status."
Wetherell negó los cargos lanzados por Williams. “Los servicios públicos continuarán siendo conducidos por el pueblo de las Islas Turks y Caicos [...] Nuestro objetivo es hacer una nítida ruptura con los errores del pasado, estableciendo una senda duradera hacia un buen gobierno, con una administración financieramente sólida y el desarrollo sustentable," expresó.
- Paraíso fiscal
En abril, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ubicó a Turks y Caicos en la lista gris de paraísos fiscales que se han comprometido, aunque no implementado sustancialmente, con el estándar fiscal acordado internacionalmente. Debe señalarse que la mayoría de las islas del Caribe aparecen en la misma lista.