Informe Latinoamericano - 21 de agosto 2009 (ISSN 1741-7317)
RASTREANDO TENDENCIAS
REPUBLICA DOMINICANA | Corrupción. El Presidente Leonel
Fernández lanzó su discurso sobre el estado de la nación ante el congreso, el 16
de agosto, marcando su segundo año en el gobierno en su segundo mandato
consecutivo, contra el telón de fondo de una huelga de trabajadores médicos. Su
esperanza de proclamar la nueva constitución fue frustrada cuando la asamblea
nacional no logró terminar a tiempo una segunda lectura. En cambio, Fernández
tuvo que defender las políticas económicas de su gobierno, que vio un
crecimiento de 1,4% en la primera mitad de 2009, convirtiendo a la República
Dominicana en uno de los cinco países en América Latina que crecieron en ese
periodo.
Fernández fue forzado a anunciar varios
cambios para frenar la corrupción oficial. El más significativo fue la remoción
de Radhamés Segura como titular de la compañía estatal holding de energía
(CDEEE). Nuria Piera, una periodista de investigación, reveló en junio que 43
miembros de la familia Segura aparecían en la nómina de pagos de CDEEE. También
descubrió que varios asesores, incluido un hermano del Presidente Fernández y
directores del gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD), estaban en
la nómina de pagos. Las protestas de los manifestantes se realizaron
recientemente fuera del edificio de CDEEE para exigir el fin de la escasez de
energía.
Fernández dijo que el escándalo “estaba
mal, pero que no era robo". Se limitó a reorganizar al grupo. Segura fue
reemplazado por el empresario Celso Marranzini, pero fue designado como asesor
en energía con rango ministerial. Cuando un ministro consular en la embajada
dominicana en Nicaragua, Radhamés Reyes Vásquez, denunció en julio la existencia
de una mafia en la cancillería, que falsificaba pasaportes diplomáticos y
administraba una nómina de pagos fantasma, el gobierno reaccionó destituyéndolo
a él.