Informe Latinoamericano - 28 de agosto 2009 (ISSN 1741-7317)
BRASIL-BOLIVIA: Lula y Morales afirman lazos más cercanos
El Presidente de Brasil, Lula da Silva, viajó la semana pasada hasta Chapare, el terruño de su par de Bolivia, el Presidente Evo Morales. Ambos líderes firmaron una serie de acuerdos que cubren comercio, energía e infraestructura, y prometieron más cooperación en la lucha contra el tráfico de drogas. La declaración de lazos más cercanos oculta otro resultado que ha producido la reunión -la formalización de la reducción en la demanda del gas natural de Bolivia.
Brasil ha estado elevando constantemente su participación en Bolivia teniendo en cuenta la menguante influencia de EU en áreas como la cooperación antidrogas y el comercio (sobre todo teniendo en cuenta la expulsión de la Drug Enforcement Administration, DEA, en noviembre de 2008 y la subsiguiente anulación de los beneficios de Bolivia bajo el Acta de Promoción del Comercio Andino y Erradicación de la Droga, Atpdea, debido a que Bolivia “fracasó en sus esfuerzos" en la guerra contra las drogas [IL-09-26]). Lula anunció un decreto durante su visita el 22 de agosto, formalizando su oferta de abrir los mercados de Brasil a los textiles bolivianos libres de tarifa en el tono de US$21m, que se mencionó por primera vez cuando EU canceló Atpdea.
Saludando el hecho que la oferta “no fue del tipo de Atpdea porque no tiene condiciones adjuntas", Morales destacó la incrementada cooperación de Brasil en los esfuerzos locales para la lucha contra el tráfico de drogas, elevada desde enero de 2009, con un plan conjunto antidrogas que entra en efecto luego de la expulsión de la DEA. Eso es un eco de las declaraciones hechas el 18 de agosto por el ministro jefe antidrogas, Felipe Cáceres, que “Brasil es el mejor aliado en la lucha contra el narcotráfico". Brasil también ofreció un préstamo de US$332m para financiar una carretera vinculando los departamentos de Cochabamba y Beni, considerada clave para el corredor bi-oceánico y la perspectiva de la participación brasileña en el desarrollo de los depósitos estratégicos de litio de Bolivia.
Aparte de acuerdos concretos, la decisión de visitar el Chapare, la tradicional región productora de coca en Cochabamba y bastión de Morales, también fue interpretada como una simbólica demostración de apoyo a su par boliviano, no menos para los políticos opositores locales, que se quejaron que la movida fue diseñada para impulsar la candidatura de Morales ante las elecciones de diciembre.
Gas
Los positivos ruidos de ambos líderes disimularon
otro resultado de la reunión que tiene implicaciones menos positivas para
Bolivia -una enmienda al contrato que gobierna las exportaciones de gas natural
de Bolivia a Brasil, su principal cliente, que llega a US$2,85bn de un total de
US$3,43bn de ingresos por el gas natural en 2008. El contrato enmendado requiere
que Brasil compre un máximo de 24m de metros cúbicos por día (mcd), cayendo de
los actuales 31m mcd. Eso refleja la reducida demanda de Brasil luego del
descubrimiento de vastas reservas offshore de hidrocarburos y la inversión en su
propio sector interno de gas natural (y en el sector hidroeléctrico). Las cifras
oficiales difundidas antes en la semana mostraron que los ingresos del gas
natural cayeron 14,7% año en año en los primeros cinco meses de 2009, una
declinación atribuida a la reducida demanda brasileña (y una caída en los
precios internacionales).
Los bolivianos calificaron de necesaria la enmienda contractual como necesaria a fin de liberar la capacidad adicional de exportación a terceros países, incluyendo a Argentina, su segundo mayor cliente. Sin embargo, el apetito de Argentina por el gas boliviano parece limitado, tomando sólo unos 2,2m mcd (de un contrato por 27,7m mcd), debido a las inadecuadas infraestructuras. Desde entonces, Morales ha anunciado que US$1,25bn serán invertidos en el mejoramiento del gasoducto de Madrejones a Argentina.