Informe Latinoamericano - 04 de diciembre de 2009 (ISSN 1741-7317)
BRASIL: Desaire en la cumbre socava las aspiraciones de liderazgo de Lula
Seis de los ocho jefes de estado de países amazónicos no asistieron a la cumbre cuyo anfitrión fue el Presidente de Brasil, Lula da Silva en Manaus la semana pasada. Los críticos del gobierno dijeron que la “inasistencia" fue el resultado de una serie de apreciaciones diplomáticas erróneas por los asesores en política exterior de Lula, que ha puesto a Brasil enfrentado con EU y ha socavado la posición internacional del país.
Aparte de Lula, sólo el Presidente Bharrat Jagdeo, de Guyana, y el Presidente de Francia, Nicolas Sarkozy -invitado debido a la soberanía de Francia sobre el territorio amazónico de la Guayana francesa- estuvieron en Manaus. Los presidentes de Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Surinam y Venezuela, todos cancelaron su participación a último minuto, pese a la invitación personal de Lula a la cumbre, para discutir una posición conjunta sobre el cambio climático- ante la Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU en Copenhague el 7 de diciembre.
La prensa conservadora de Brasil expresó que la presencia de Sarkozy se debía solamente a su deseo de concluir el acuerdo militar para vender a Brasil los jets de combate Rafale hechos en Francia (ver abajo). Argumentan que el desaire de los presidentes vecinos fue un revés para las pretensiones de Lula de convertirse en la voz de los países amazónicos en Copenhague, y un golpe para las aspiraciones de liderazgo del país.
La prensa de Brasil ha sido bastante más feroz que la prensa extranjera con relación a la política exterior de Lula, enumerando una serie de derrotas y controversiales posiciones en foros internacionales -como el apoyo a países no democráticos, la decisión de mantenerse fuera del tratado de la ONU contra el uso de bombas de fragmentación y la pérdida de varias elecciones para encabezar cuerpos internacionales- como resultados de serios errores de juicio diplomáticos. Argumentan que los asesores en política exterior de Lula han abandonado el tradicional pragmatismo de Brasil por motivaciones ideológicas.
La prensa de Brasil culpa del desaire en Manaus al “equivocado rol" de la administración Lula en la crisis constitucional de Honduras, y la negativa de Lula a aceptar el resultado de las elecciones presidenciales en Honduras del 29 de noviembre. Esta crítica pasa por alto el hecho que, con la excepción de los gobiernos de Perú y Colombia, que apoyaron las elecciones como una vía para salir de la crisis, el resto de América Latina, igual que Brasil, no está convencido acerca de la legitimidad de las elecciones [ver abajo].
Lenguaje no-diplomático
En una entrevista con Terra
Magazine, Ruy Casares, el representante de Brasil ante la Organización de
Estados Americanos (OEA), calificó al presidente de facto de Honduras, Roberto
Micheletti, de “payaso" y desechó la decisión de Colombia y Perú de aceptar los
resultados de las elecciones con un lenguaje ofensivo. Dijo que Colombia era
“dependiente de EU", mientras que Perú tenía “un gobierno de centro-derecha que
tiene dificultados con algunos de sus vecinos" -“históricos" con Chile, e
ideológicos con Venezuela. Reinaldo Azevedo, un columnista de la revista Veja,
dijo: Esa es una confesión que el pragmatismo alegado en las relaciones
exteriores [de Lula] es claramente falso. Cualquier alineamiento es, antes que
nada, ideológico."
El comité de relaciones exteriores del congreso de Brasil pidió explicaciones a la cancillería para “clarificar" las declaraciones de Casares. El presidente del comité, el diputado Raúl Jungmann, del opositor Partido Popular Socialista, dijo que las predicciones hechas por funcionarios brasileños -que realizar la elección en Honduras antes que Zelaya sea reinstalado llevaría a la violencia- eran erróneas. Jungmann, uno de los más de 300 observadores internacionales en las elecciones, dijo a los periodistas brasileños que no hubo incidentes, y que la votación fue llevada adelante en “absoluta paz."
- Gobiernos de izquierda
La prensa conservadora de Brasil arguye que los gobiernos de izquierda aliados al depuesto presidente hondureño Manuel Zelaya, como el de Bolivia, Ecuador y, significativamente, Venezuela, ahora ven a Brasil como débil por no ser capaz de restituir a Zelaya en el poder.
- Jets de combate
El ministro de defensa de Brasil, Nelson Jobim, dijo a la fuerza aérea que no señalara al ganador en su evaluación técnica de ofertas en competencia para proveer a Brasil de 36 jets de combate. Preguntado por los periodistas, Jobim emitió un documento que decía que “independientemente del resultado, la evaluación del presidente es la que es válida." Los críticos se refirieron a sus comentarios para afirmar que hubo una actitud política parcial para elegir los jets franceses Rafale, que eran más caros que las ofertas hechas por competidores. Los jets Rafale de Dassault, costarán a Brasil US$140m, mientras que el F/A18s de Boeing están estimados en US$100m y los Gripen de Saab en US$70m.