Informe Latinoamericano - 04 de diciembre de 2009 (ISSN 1741-7317)
MEXICO: Calderón desea introducir la reelección
El 29 de noviembre, el Presidente Felipe Calderón reiteró su llamado para una gran reforma política y planteó la reelección y una sola cámara legislativa. Calderón hizo su llamado al celebrar la llegada al punto medio de su presidencia, que durará seis años.
Hay pocas dudas que Calderón ha tenido tres años difíciles. Definitivamente, está afrontando problemas (delito, reforma de la energía, reforma del sector estatal) que sus predecesores han preferido eludir. Pero él también está dejando de lado algunas cuestiones problemáticas, la más obvia es la reforma de la educación. El sistema de educación de México es, en algunos casos, mucho peor que el de Turquía, que también se encuentra en lo más bajo de las tablas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Calderón entra en su segunda mitad en una posición más débil que cualquier presidente reciente. Su apoyo político está decayendo, entre los políticos y el público en general. La confianza del público en él ha menguado considerablemente, de manera poco usual. Tradicionalmente, los mexicanos apoyan a su presidente, hayan votado por él o no.
Una encuesta de opinión, de Berumen y Asociados, publicada en El Universal el 30 de noviembre, muestra que las opiniones de los mexicanos sobre Calderón están polarizadas. Aunque sus rating positivos apenas se han movido entre marzo y noviembre de 2009 (cayendo de 42% a 40%), sus rating negativos han trepado. En marzo, su rating negativo estaba en 24,1%: ahora está en 37,4%. Eso es inusualmente alto para un presidente mexicano.
Entre los políticos, las acciones de Calderón están en baja. Los gobernadores de un puñado de estados que permanecen controlados por su Partido Acción Nacional (PAN) han comenzado a criticarlo. En el congreso, Josefina Vázquez Mota, una de las personas más responsables de su victoria presidencial en 2006, lanzó agudas y muy públicas críticas a las propuestas del presupuesto de su gobierno. Ella fue particularmente crítica de la decisión del gobierno de apaciguar al opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI) incrementando los presupuestos destinados a los gobiernos de estados, la mayoría de los cuales son controlados por el PRI.
El público y los políticos se dan cuenta que Calderón está quedando sin opciones, en términos personales y de políticas. Para ser justos, él fue desafortunado en que su principal lugarteniente, Juan Camilo Mouriño, haya muerto en un accidente de aviación en noviembre de 2008. Pero Calderón ha pasado por una serie de ministros del gabinete. Tuvo tres ministros del interior (uno de ellos fue Mouriño); dos ministros en cada uno de los ministerios de agricultura, comunicaciones, bienestar social, y economía; y dos fiscales generales, los más altos oficiales de aplicación de la ley. El personal directo de Calderón también ha sido cambiado en varias ocasiones: ha tenido dos secretarios privados, tres jefes de gabinete, y dos asesores legales.
En el PAN se enfrentó con el presidente del partido que había heredado y luego tuvo que aceptar la renuncia del hombre que él había elegido en su reemplazo luego de la desastrosa demostración del partido en las elecciones de mitad de periodo en julio pasado.
Dado este Considerando ese conflictivo telón de fondo, es extraordinario que Calderón ahora desee embarcarse en una reforma política y enfrente a uno de los mayores tabúes del país: la reelección. La determinación del presidente Porfirio Díaz de continuar en el cargo ha provocado la Revolución en 1910.
Calderón arguye que las reformas, con una provisión para referendos, convertirán a México en más democrático. Calderón prometió enviar un proyecto de ley al congreso con los detalles de sus propuestas de reformas. El senado dijo que analizará qué es lo que propone, pero no fue muy entusiasta: parecía que Calderón deseaba abolir el senado.
Pero hay dudas sobre si Calderón podrá lograr la aprobación de sus reformas, aunque el congreso las apoye. Las reformas constitucionales, que estas propuestas lo son claramente, deben ser aprobadas por la mayoría de los congresos de los estados.
No está claro si Calderón también sugiere un sistema de elecciones de doble vuelta para la presidencia. El mismo Calderón venció por escaso margen a Andrés Manuel López Obrador en 2006 (por menos de 0,6% de los votos depositados). Controversialmente, no hubo un recuento completo, incluso aunque ambos candidatos obtuvieron menos de 36,5%. El último presidente en ser electo por una mayoría de votos, fue Carlos Salinas de Gortari en 1988.
La iniciativa de reforma política luce como un intento de Calderón para distraer a sus conciudadanos de la sombría realidad del presente, cuando él podría concentrarse en reformar la industria petrolera y alentar a las compañías extranjeras a desarrollar los potencialmente enormes yacimientos petroleros en el Golfo de México. A menos que la producción petrolera comience a elevarse de nuevo, toda la base de las finanzas públicas de México, que depende de los ingresos petroleros en alrededor de 35% del total del gasto público está en riesgo de colapsar.
Política exterior
La política exterior de Calderón
también se mueve en direcciones impredecibles. En la cumbre Ibero-Americana en
Portugal, el 30 de noviembre, él alineó a México muy firmemente con aquellos, en
su mayoría gobiernos de izquierda, que habían declarado que ellos no
reconocerían las elecciones del 29 de noviembre en Honduras. Sólo la semana
pasada, México había rehusado comprometerse con la votación en Honduras. La
firmeza de su posición sugiere que Calderón ya sea teme que pueda haber un
desafío constitucional, posiblemente por el congreso controlado por la
oposición, para deponer su gobierno, y que él necesitará el apoyo de la
comunidad internacional para fortalecer su posición, o que el opositor PRI ahora
influye sobre la política exterior y está determinado a alinear a México más
estrechamente con América Latina que con EU. Lo que hace que la fuerte línea de
Calderón sobre Honduras más curiosa es que va contra la tradicional posición en
política exterior de México, de no interferencia en los asuntos de otros
países.
La decisión de México de respaldar a Brasil y Chile, donde las memorias de golpes aún están vivas, también muestra que Calderón y su gobierno no están preparados para apoyar al Presidente Barack Obama y su nuevo equipo de estrategia política latinoamericana. La revelación que EU ha desembolsado solamente US$26m de los US$1,4bn prometidos a México bajo la Iniciativa Mérida, anunciada en 2007, puede ser otra razón para que México se aleje de América del Norte y se acerque a América Latina.
- Remesas
En octubre el flujo de remesas a México cayó 35,8% con relación a octubre de 2008, a US$1,69bn. La caída fue mucho peor de lo que la mayoría de los analistas habían estado esperando, incluso aunque octubre de 2008 había sido un mes record para las remesas. En setiembre de 2009 la caída año en año fue de 18%.