Informe Latinoamericano - 04 de diciembre de 2009 (ISSN 1741-7317)
El femicidio vuelve a ser centro de atención de los medios
El fenómeno regional del “femicidio" (o “feminicidio", es un neologismo acuñado para describir el asesinato de mujeres por el sólo hecho de ser mujeres), está atrayendo de nuevo la atención de los medios, luego del lanzamiento de una campaña reciente de la ONU contra la violencia de género. Con las tasas de femicidio elevándose continuamente, la campaña cita como un objetivo clave la necesidad de fortalecer la legislación nacional para defender los derechos de las mujeres. Sin embargo, los activistas tienen dudas que eso resulte efectivo, dado que la causa fundamental de la violencia es la impunidad descontrolada que aflige a la región.
El primer femicidio llegó a los titulares a principios de los '90, cuando los cuerpos mutilados de mujeres violadas y asesinadas comenzaron a descubrirse en las afueras de Ciudad Juárez, en la frontera México-EU. Desde entonces, esos asesinatos, que se caracterizan por la brutalidad y, en muchos casos, la violencia sexual, se han extendido a través de México y Centroamérica.
Las estadísticas relacionadas con los femicidios (a diferencia de los homicidios de mujeres) varían, debido a los diferentes criterios usados para compilar datos. En el caso de Guatemala, donde el problema es particularmente agudo, la Red de Mujeres Centroamericanas, con base en el Reino Unido, informa que se registraron unos 3.500 casos entre 2000 y 2007; 437 fueron registrados en 2008 y 473 hasta octubre de este año. El Salvador, México y Honduras también han registrado un aumento en los femicidios. Mirta Kennedy, del Centro de Estudios de las Mujeres Hondureñas, señala que casi la mitad de los 325 casos hasta el fin de setiembre, ocurrieron después del golpe del 28 de junio.
Aunque esos países se caracterizan también por los altos niveles generales de violencia, los grupos de derechos humanos enfatizan que los femicidios no pueden ser explicados solamente en términos de un “clima general de violencia". En cambio, destacan otros factores, como el legado de la guerra civil; un contexto social y económico que es desfavorable para las mujeres (especialmente para las mujeres indígenas); altas tasas de pobreza; la dependencia económica de la mujer; y una grave impunidad. Esto último es crítico cuando se considera que hubo importantes avances con relación a la legislación en la región -más recientemente en abril de 2008, en Guatemala, con la aprobación de una ley relacionada con el femicidio [IL-08-15].