Informe Latinoamericano - 20 de Mayo de 2010 (ISSN 1741-7317)

EL SALVADOR: Funes acusado de comprar favor polí­tico

Centroamérica & Caribe 21 May 2010 Modified: 21 May 2010 108 views

El ministro de agricultura, Manuel Sevilla, ha renunciado. Su partida es significativa no porque es el primer ministro del gabinete en dimitir desde que el Presidente Mauricio Funes llegó al poder en junio pasado, sino porque se fue con una explosión. En vez de exponer el eufemismo común de “razones personales" para explicar su renuncia, Sevilla lanzó algunas acusaciones dañinas sobre Funes. El afirma que habí­a estado bajo fuerte presión de Funes para proveer entregas multimillonarias de dólares a dos partidos de derecha que los repartirí­an para ganarse los favores de los votantes. A cambio, él alega, los partidos acordaron apoyar las propuestas de Funes en la asamblea legislativa.

Cuando Sevilla asumió su posición en junio pasado, se le dio la instrucción de poner fin a las prácticas de clientelismo detrás de la distribución de recursos agrí­colas, dirigiéndose  directamente a los pequeños productores y campesinos agricultores muy pobres. En una conferencia de prensa la semana pasada, él leyó una carta que habí­a enviado a Funes presentando su renuncia. El afirmó que Funes recientemente le habí­a instruido para que vuelva al sistema ineficiente y opaco de clientelismo, que ha caracterizado el gobierno de 20 años de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena). Eso incluí­a, entre otras cosas, transferir fertilizantes y semillas de maí­z por un valor de US$30m a 32 alcaldes que representaban al derechista Partido de Conciliación Nacional (PCN) y a la dirección de la Gran Unidad por la Unidad Nacional (Gana) para su entrega. Gana incluso puso literatura partidaria en las bolsas para atraer el apoyo para su campaña para registrarse como partido.

Sevilla dijo que renunció porque hallaba eso “ética y profesionalmente inaceptable" y un abuso de los fondos del estado. También dijo que era difí­cil trabajar en un gobierno centralizado con un liderazgo débil y sin un plan claro para cumplir sus promesas electorales un año después que el Frente Farabundo Martí­ para la Liberación Nacional (FMLN) llevase a Funes al poder.

Parte del problema del gobierno es que el FMLN, frustrado por lo que ve como izquierdismo tibio de Funes, ahora se opone a muchos de sus planes en el congreso. Funes recientemente recurrió a Gana y el PCN para asegurar que las iniciativas del gobierno prosperen -un hecho que podrí­a dar credibilidad a los alegatos de Sevilla. Por ejemplo, el 7 de mayo, Gana retiró súbitamente su apoyo a una propuesta del FMLN que podrí­a haber permitido al ejecutivo, y no a la corte suprema electoral, nombrar al titular del registro nacional de personas naturalizadas (RNPN), que está a cargo del registro de los votantes, de una lista de candidatos propuestos por el partido más grande en el congreso -el FMLN. Gana se unió a Arena y al PCN para aprobar una reforma permitiendo a Funes elegir libremente, basado en méritos y no polí­tica partidaria.

Funes mostró sorpresa ante los alegatos de Sevilla. Dijo que no permitirí­a que ningún funcionario manche la imagen de su gobierno y exigió a Sevilla que presente pruebas de sus alegatos. Negó haber alentado esa clase de prácticas y agregó que si en verdad aún estaban en marcha, Sevilla debí­a haberle notificado a él. Afirmó que Sevilla habí­a tenido participación en todas las discusiones, y que se habí­a dado total autonomí­a al ministerio de agricultura para cambiar el sistema de clientelismo anterior. Agregó que un número de diputados habí­an querido convocar a Sevilla para responder preguntas relacionadas con su mala administración: diputados de Gana y PCN acusaron a Sevilla de renunciar para evitar ser expuesto como incompetente; Sevilla dijo que esos mismos diputados habí­an amenazado con convocarlo a menos él acepte entregarle los fondos. Hay insuficiente evidencia para saber donde está la verdad en estas afirmaciones y contra-afirmaciones pero, al menos por ahora, no ha tenido impacto sobre la popularidad de Funes.

Toma forma un nuevo movimiento
Fue contra este telón de fondo que Funes presentó su “Movimiento Ciudadano por el Cambio" el 15 de mayo, durante un mitin en Apaneca, en el departamento de Ahuachapán, en el oeste. El movimiento parece una reencarnación de “Los Amigos de Mauricio Funes", que atrajo a secciones cruzadas de la sociedad (desde empresarios hasta organizaciones sociales) que de otra manera podrí­an haberse enajenado por el hecho que él se presentaba por el FMLN, que estaba detrás de su candidatura presidencial el año pasado.

Funes dijo que el principal objetivo del movimiento era unir a la sociedad civil detrás de su gobierno y “superar los obstáculos encontrados en el proceso de cambio social por el que estamos pasando." Como si eso no fuese un claro golpe dirigido al FMLN, él agregó: “No son los partidos los que definirán la dirección del paí­s, es el pueblo quien lo hará." Dadas sus dificultades con los partidos polí­ticos, Funes parece estar inclinándose hacia una forma de democracia participativa, aunque cualquier intento de celebrar un referéndum, como Manuel Zelaya encontró su costo en Honduras, lo pondrí­a a él en un terreno constitucional poco firme.

Funes, que (al contrario de Zelaya) ha mostrado una habilidad sin precedentes para cruzar la claramente demarcada lí­nea que separa a la Derecha de la Izquierda en El Salvador, será el lí­der de ese movimiento. El dijo, confusamente, que no habí­a una intención de convertir al movimiento en un partido polí­tico, pero agregó que podrí­a forjar alianzas ante las elecciones, o convertirse en “la conciencia crí­tica" del paí­s. También dijo que estarí­a estructurado como un partido polí­tico con presencia en todos los 14 departamentos. El FMLN parece sospechar que Funes está intentando remodelar el sistema polí­tico. El secretario de comunicaciones del partido, y diputado, Sigfrido Reyes, señaló que Funes siempre habí­a dejado en claro que él nunca apoyarí­a a ningún partido o movimiento. El buscó confirmación que las cosas seguí­an así­. Extrañamente, Gana parecí­a recibir el movimiento con cierta simpatí­a.

  • Popularidad

Faltando sólo dos meses para el primer aniversario de su ascenso al poder el 1 de junio de 2009, el Presidente Funes permanece muy popular. De acuerdo con una encuesta el mes pasado de Mitofsky International, él es el más popular jefe de estado en América Latina, con un apoyo de 83%. Una más grande amenaza a su popularidad que la dudosa entrega de dinero en la agricultura, sin embargo, podrí­a ser la decisión de la Fifa, el cuerpo que gobierna el fútbol mundial, de suspender a El Salvador de la competencia internacional la semana pasada, luego que el gobierno rehusó reconocer a una comisión especial establecida por la Fifa para reformar las finanzas de la federación de fútbol de El Salvador, Fesfut.


Zelaya busca resolver la crisis polí­tica hondureña
El destituido ex presidente de Honduras, Manuel Zelaya, ha presentado un “plan de reconciliación" que él afirma que ayudará a reincorporar a Honduras en el concierto de las naciones. Zelaya explicó su plan en una carta, con fecha 9 de mayo, al Presidente de Ecuador, Rafael Correa. Zelaya visitó Cuba y Nicaragua la semana pasada, después de ir a Ecuador y Venezuela primero, en busca de apoyo para su plan. El plan es primariamente una especie de autoservicio. Pone el énfasis sobre la necesidad que el congreso decrete una amnistí­a absolviéndolo de todos los delitos, para poder retornar a Honduras, una reorganización de la justicia para volverla menos partidaria, aunque también pide una democracia más participativa por medio de una reforma constitucional.
     Zelaya presentó su propuesta en un momento de real dificultad en la cruzada internacional del Presidente Porfirio Lobo para ser reconocido como legí­timo: Lobo tuvo que hacer frente a eso asistiendo a la VI Cumbre Unión Europea-Centroamérica en Madrid el 19 de mayo luego que los jefes de estado sudamericanos amenazaron con boicotear la principal cumbre latinoamericana, celebrada en los dí­as precedentes, si Lobo asistí­a. Lobo acusó a Correa de “hablar de cosas sin sentido" la semana pasada después que afirmara que la única ví­a de resolver el impasse serí­an nuevas elecciones que debí­an celebrarse en Honduras, permitiendo a Zelaya retornar al paí­s sin el riesgo de afrontar procesos judiciales espurios.
     El fiscal general, Luis Rubí­, dijo que Zelaya disfrutaba de una amnistí­a por “delitos polí­ticos", pero los cargos por corrupción no podí­an ser anulados. Dijo que algunos de los ex funcionarios de Zelaya, sin embargo, habí­an sido absueltos de cualquier acto ilegal, y que él tendrí­a un juicio justo si retornaba al paí­s. Cuatro jueces, que se declararon en huelga de hambre esta semana luego de ser destituidos por la corte suprema por criticar su justificación del derrocamiento de Zelaya, podrí­an lamentarse por diferir. Lobo dijo en Madrid que él estaba en desacuerdo con la acción de la corte y pidió a la Organización de Estados Americanos que enví­e una comisión de juristas para revisar los cargos contra Zelaya, aunque él tendrí­a un caso más fuerte para pedir el completo reconocimiento de su gobierno si la nueva comisión de la verdad surge con propuestas para una profunda reforma polí­tica y judicial -y él se esfuerza por implementarla.