Informe Latinoamericano - 22 de Julio de 2010 (ISSN 1741-7317)

ECUADOR: Fabricio Correa lanza campaña presidencial

Países Andinos 23 July 2010 Modified: 30 July 2010 143 views

El Presidente electo de Colombia, Juan Manuel Santos, fue el orador principal en una reunión de la cámara de comercio de EU en Miami, el 15 de julio. En el auditorio estaba sentado Fabricio, el hermano mayor del Presidente de Ecuador, Rafael Correa, cuya sola presencia fue diseñada deliberadamente para provocar a Correa. Sin embargo, Fabricio procedió a informar a la prensa de su resolución de lanzar un movimiento polí­tico para desafiar al “modelo totalitario" de su hermano en la elección presidencial en 2012. También insistió en que la justicia de Ecuador no era independiente, y que la administración Correa habí­a ordenado la investigación de Santos (por el bombardeo aéreo a un campamento de la guerrilla de las Farc en Ecuador en marzo de 2008) para detrimento de los lazos con Colombia.

La elección por Fabricio Correa del sitio para su renovado ataque contra su hermano fue frí­amente calculado para lograr un máximo efecto. El afirmó que Ecuador se estaba modelando basándose en Venezuela “todo lo que se hace en Ecuador tiene una connotación polí­tica," dijo, pero “los estudiantes, maestros y los indí­genas todos estaban montando protestas porque nadie en el paí­s quiere un modelo venezolano donde los alimentos se pudren, no hay agua potable, y Caracas se ha convertido en la segunda ciudad más peligrosa en la tierra".

Con ese modelo, dice Fabricio, la inversión extranjera huirá. Dijo que la inseguridad jurí­dica significa que en 2009, mientras Perú recibió US$24bn y Colombia US$18bn de inversión extranjera, Ecuador fue receptor de apenas US$300m. Acusó al gobierno de “incompetencia y rampante corrupción", y pidió que se convoque a un referéndum sobre Correa para preservar la democracia. Finalmente, dijo que se sentí­a responsable por lo que estaba ocurriendo debido a que él ayudó a poner a Correa en el poder, y expresó su intención de creara su propio movimiento polí­tico.

El ataque sobre Correa, de parte de su propio hermano, es potencialmente dañino, porque no todos los que lo escuchan hablar a él se dan cuenta que tiene un interés personal; que la razón por la amarga división con su hermano no es por convicción polí­tica sino rencor personal por la decisión de Correa en julio de 2009 de poner fin a cuatro contratos firmados con compañí­as vinculadas con Fabricio, a fin de distanciar su gobierno de los dañinos alegatos de tráfico de influencia. Un indignado Fabricio, cuyas compañí­as también se habí­an beneficiado de préstamos baratos de instituciones financieras estatales, entonces alegó que la corrupción reinaba en el gobierno.

Totalitarismo
La acusación de Fabricio que Correa está avanzando a la velocidad de la luz para imponer un “estado totalitario" no surge de ninguna evidencia. La administración Correa, de hecho, está teniendo serias dificultades para lograr que se apruebe su agenda de reforma a través de la asamblea nacional. Esa agenda apunta a centralizar el control sobre la enseñanza superior y la administración del agua, y tomar medidas drásticas sobre los medios. Eso en sí­ mismo es difí­cil que sea calificado como totalitario. Tampoco es la manera en la cual mirí­adas de debates, consultas y observaciones han sido hechas sobre esas cuestiones.

Poderosos grupos de interés -estudiantes, maestros e indí­genas- han ayudado a posponer por meses las votaciones en la asamblea nacional. El presidente de la asamblea, Fernando Cordero, fue compelido a suspender una votación sobre una ley de la educación superior esta semana, y cuando las protestas indí­genas recientemente sostuvieron la aprobación de una reforma del agua, de nuevo, Correa ya fastidiado comentó que una reforma que él habí­a descrito como esencial para la seguridad nacional era innecesaria. El gobernante Acuerdo Paí­s (AP), en marcado contraste con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), no disfruta de una mayorí­a en la asamblea nacional. Le faltan tres bancas para la mayorí­a, y está quedando a merced de partidos de izquierda más pequeños, sin mencionar a los diputados de dentro de su propia y heterogénea AP.

Curiosamente, los cargos de Fabricio de totalitarismo se produjeron en la semana que la quinta rama del gobierno, el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (Cpccs) inició sus tareas. La oposición sostiene que es poderoso nuevo cuerpo creado bajo la constitución permitirá a Correa concentrar más poder en sus propias manos pues la mayorí­a de sus siete miembros representan a organizaciones sociales naturalmente cercanas a la revolución ciudadana de Correa. El Cpccs designará los comités de 'ciudadanos' que organizarán las competiciones por las posiciones de fiscal general, contralor general, defensor público, y los dos órganos electorales (CNE y TCE), entre otros, en el curso del año próximo. El gobierno arguye que el proceso de selección para el Cpccs fue transparente y basado en méritos y que incrementará la participación ciudadana.

  • Educación

El Presidente Correa dice que él considera que la transformación de las universidades de Ecuador será “una responsabilidad histórica" pues ellas son “lo peor en América Latina". El culpó al sistema universitario autónomo e insistió que la creación de un independiente alto consejo de educación, como se prevé bajo su propuesta de reforma de la educación superior, era una parte esencial de su plan nacional para desarrollar el Estado. Correa tendrá que aguardar. El gobierno tiene cuatro votos menos de la mayorí­a requerida para aprobar la reforma el 20 de julio.