Informe Latinoamericano - 04 de Noviembre de 2010 (ISSN 1741-7317)
MEXICO: Las elecciones de mitad de periodo en EU y lo que significa para México
El 2 de noviembre, EU celebró sus elecciones de mitad de periodo, que produjo un giro en ambas cámaras del congreso contra el Presidente Barack Obama. Separadamente, 37 estados celebraron elecciones gubernamentales y California votó decididamente contra la completa legalización de la marihuana para consumo personal.
El amplio triunfo Republicano en la Cámara de Representantes fue compensado por la retención por los Demócratas de una estrecha mayoría en el Senado. Estos resultados que ocuparon titulares, junto con la derrota de la legalización de la marihuana en California (Proposición 19), y la elección de dos gobernadores de estado hispanos (en New Mexico y Nevada), sugieren que la política de EU hacia México durante el próximo par de años, especialmente sobre la inmigración, es probable que cambie.
Arturo Sarukhan, el embajador de México ante EU, no está de acuerdo. Su opinión sobre los resultados de las elecciones es que es improbable que EU cambie sobre la inmigración y que EU permanecerá apoyando las políticas de seguridad del gobierno mexicano. Sobre la inmigración, Sarukhan fue perceptiblemente pesimista: él alegó que los resultados no eran alentadores y que el actual estado de la economía en EU no era propicia para una exhaustiva reforma de las leyes de inmigración.
Probablemente, Sarukhan esta siendo muy sombrío acerca de la inmigración y quizá confiado en exceso en que no habría un giro en la política de seguridad de EU hacia México. La afluencia de Republicanos de derecha, especialmente en la Cámara de Representantes, es probable que ponga frenos al gobierno de Obama, incluso si pretendiese intentar ajustar las leyes de control de armas de fuego.
Puede ser que la administración Obama tenga que abandonar su ahora ya ritual mea culpa que los laxos controles de armas de EU son una de las razones principales para la oleada de muertes en el norte de México. Los funcionarios de Obama, desde el presidente para abajo han dejado contentos a sus contrapartes mexicanas con esa clase de declaraciones, aunque sus palabras no han conducido a la acción. Bajo el último presidente Republicano, George W. Bush, EU ha relajado las restricciones que cubrían la compra de rifles de asalto.
Si EU se aleja de su actual punto de vista, que comparte con México la responsabilidad por el recrudecimiento en la violencia de las bandas en México debido al laxo control de armas y el apetito de drogas ilegales de EU, el gobierno del Presidente Felipe Calderón estará en una difícil posición. El gobierno federal y los estados del norte de México ya han protestado y desdeñado las reuniones bilaterales con los estados de EU que han tomado lo que los mexicanos perciben como posiciones anti-inmigrantes. Si el congreso de EU presiona a su gobierno para que asuma posiciones más exigentes (por ejemplo, sobre el respeto a los derechos humanos en México) mientras está haciendo más esfuerzos para sellar la frontera sur, el gobierno mexicano podría volverse más frío acerca del apoyo de EU. Un enfriamiento en las relaciones afectará la etapa preliminar de las elecciones presidenciales y legislativas de 2012 en ambos países.
Antes de las elecciones, el temor en México ha sido que un giro hacia la xenófoba Derecha en la Cámara de Representantes y el Senado hubiese producido un endurecimiento en las leyes anti-inmigrantes. Arizona, cuya gobernadora interina, Jan Brewer, fue electa para un periodo gubernamental el 2 de noviembre, había indicado un formato para esa clase de leyes, con la controversial legislación SB1070. Bajo esa medida, cuya constitucionalidad está siendo considerada por la Corte Suprema, es un delito bajo la ley del estado de Arizona estar en EU ilegalmente, y requiere que los inmigrantes porten consigo la prueba de su status de inmigración. Las violaciones son clasificadas como delitos menores, que pueden ser penalizados con hasta seis meses en prisión y una multa de hasta US$2.500, mientras que las ofensas repetidas constituyen delitos graves. La corte suprema ha comenzado a escuchar los argumentos del gobierno federal contra la SB1070, y los argumentos a favor del Estado de Arizona, el 1 de noviembre.
Para alivio de América Latina, el giro hacia la derecha en la Cámara de Representantes fue compensada por la retención (por poco) del control de los Demócratas del Senado. En verdad, el éxito de Harry Reid (D, Nevada), que orientó su campaña de reelección hacia los hispanos, podría incluso significar que el nuevo senado será más liberal sobre la inmigración que el que está saliendo.
La mayoría de la Cámara, sin embargo, será anti-inmigrante con virulencia. El nuevo presidente (Republicano) del comité de asuntos judiciales de la Cámara será el tejano Lamar Smith, del que se tiene registro oponiéndose al derecho constitucional (bajo la Enmienda 14ta) que confiere automáticamente la ciudadanía de EU a cualquiera que haya nacido en EU. Smith alega que ese derecho no debería aplicarse a los hijos de migrantes ilegales o indocumentados. Otro derechista Republicano, anti-inmigrante, Steve King (Iowa), es el nuevo presidente del subcomité sobre Inmigración, Ciudadanía, Refugiados, Seguridad de Frontera y Ley Internacional. El también se opone a los 'bebés ancla' el término usado por la derecha para los hijos de migrantes indocumentados nacidos en EU.
Los optimistas tienen la esperanza que la agitación de los legisladores de derecha sobre la inmigración producirá algún tipo de reforma realizable de las leyes de inmigración de EU. Los moderados de ambos lados alegan que EU necesita urgentemente una reforma nacional de inmigración realizable para evitar que los estados sigan el ejemplo de Arizona e introduzcan sus propias leyes. Los moderados afirman además que los Demócratas han sido irresponsables en proponer inviables reformas liberales a las leyes de inmigración a fin de retratar a los Republicanos como anti-liberales, casi racistas. Esa posición Demócrata ha tenido efecto con los votantes hispanos quienes, de acuerdo con las encuestas de opinión, sienten que está creciendo la discriminación en contra de ellos.
Los hispanos son ahora una considerable fuerza, tanto en EU como en la Cámara. Ellos suman ahora el 8% del electorado nacional. Al menos otros ocho hispanos fueron electos para la Cámara de Representantes el 2 de noviembre, llevando su número total a 24. Aún hay solamente dos senadores hispanos: el 2 de noviembre, Marco Rubio, un candidato del Partido del Té (libertario) ganó en Florida, para unirse a Bob Menéndez (D, NJ). Ambos son Cubano-Americanos.
Lo inusual acerca de las elecciones del 2 de noviembre es que seis de los nuevos legisladores son Republicanos. En general, casi dos tercios de los hispanos aún tienden a votar a los Demócratas, muestran las encuestas de opinión. La Asociación Nacional de Latinos Electos y Funcionarios Designados (Naleo, siglas en inglés) señala que los hispanos ahora están ganando bancas en distritos que no tienen una dominante presencia hispana. Raúl Labrador, por ejemplo, ganó en Idaho y Jaime Herrera ganó en Washington.
La elección de un par de gobernadores hispanos Republicanos en Nevada y New Mexico, subraya que la reforma de la inmigración no necesita ser una cuestión político-partidaria. Es interesante que en Nevada, un Republicano, Brian Sandoval, haya derrotado a Rory Rey, el hijo de Harry, para la gobernación. En New Mexico, Martínez está en la derecha, y se opone a la tradición de New México de permitir que migrantes indocumentados porten licencias de chofer de EU.
La clara derrota (54 a 46) de la Proposición 19 en California es una buena noticia para el gobierno mexicano. Si la marihuana hubiese sido legalizada en el estado más rico en EU, la oportunidad para el cambio de la política de drogas mexicana se hubiese incrementado. Tal como están las cosas, los proponentes de esa legislación tendrán que reconocer que ellos aún deben elaborar un argumento más significativo.
- PAN