Informe Latinoamericano - 04 de Marzo 2011 (ISSN 1741-7317)
ARGENTINA: Fernández presenta su discurso sobre el estado de la nación
Argentina comenzó esta semana con rumores de una “Cristina eterna", provocados por un comentario hecho por la diputada nacional Diana Conti, a una estación de radio local en Rosario, Santa Fe. “Los sectores ultra-K a los cuales pertenezco, desean una reforma constitucional, porque deseamos una eterna [Presidenta] Cristina [Fernández]", dijo Conti el 28 de febrero. Sin embargo, durante su discurso anual sobre el estado de la nación, abriendo formalmente la sesión 2011 del congreso, el 1 de marzo, la Presidenta Cristina Fernández negó inequívocamente tener ninguna intención de ese tipo (ver más abajo) y cuestionó la ampliamente sostenida asunción que ella será una candidata presidencial en la próxima elección general del 23 de octubre; no obstante, su discurso tuvo un fuerte matiz electoral.
Si Fernández deseaba disipar los rumores sobre su candidatura, su discurso hizo todo lo contrario; en resumen, su discurso fue una enumeración de lo que ella considera que son logros sin par de su administración y de su fallecido esposo y predecesor, Néstor Kirchner (2003-2007), repitiendo en numerosas ocasiones que un logro en particular fue el de mejor desempeño en 200 años de historia nacional independiente. Por tanto, ella define el gobierno de Kirchner como un periodo cuando “los cimientos [para el actual modelo argentino] fueron echados [...] tomando las armas contra un mar de problemas," y preparando el terreno para el periodo presente cuando “las certezas se impondrán". De acuerdo con Fernández, la “certeza" es que el modelo económico argentino da resultado: “ ¿Y por qué hablo acerca de establecer certezas? Porque desde el primer día [que estuvimos en el gobierno] hasta el día del colapso de Wall Street, fuimos desafiados [por aquellos que creían que] debíamos seguir el modelo que había colapsado."
Entre los muchos logros, Fernández destacó: la reestructuración de 92,3% de la deuda externa de Argentina; el 32,6% de crecimiento de la manufactura industrial entre 2003 y 2010, convirtiéndose en el mayor sector exportador argentino en 2010, y representando 35,4% de las exportaciones totales; un marcado incremento en la disponibilidad de créditos para las empresas pequeñas y medianas por el estatal Banco Nación; una subida de 1.019% en el consumo con tarjetas de crédito entre 2003 y 2010; y un incremento en capacidad de producción de energía de Argentina de 7.390 megawatts (MW) a 25.290MW en 2010, de 17.900MW en 2003. No obstante, su discurso también contenía varios mensajes subrepticios para los sectores políticos y económicos, que podrían socavar sus chances de ser reelecta.
Leyendo entre líneas
La primera crítica de Fernández fue dirigida al
sector agrícola, que representa 15% de su base de votos en los tres principales
distritos electorales del país (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe). Ese sector
apoyó ampliamente a Fernández en 2007, pero su oposición hacia ella luego de la
riña de 2008 sobre las retenciones a las agro-exportaciones condujo a la derrota
electoral de Kirchner en las elecciones de mitad de periodo en 2009.
Hablando del incremento record en la toma fiscal durante 2010, Fernández presentó “una curiosidad: los sectores agrícola y ganadero -unos de los sectores más dinámicos en nuestro país con relación a la productividad y rentabilidad- sólo ha [contribuido] con 2,8% de la toma fiscal, casi lo mismo que la educación privada en Argentina, con 2,1% [...] o las tarifas de las escuelas privadas son muy altas o hay evasión en el sector primario de nuestra economía," concluyó. Más tarde Fernández agregó que las exportaciones de carne habían totalizado US$1,2bn en 2010; “Aquellos que tienen las vaquitas son afortunados, como Don Atahualpa Yupanqui [considerado el más importante artista del folklore argentino del siglo 20] diría," comentó irónicamente.
Fernández también compartió una reflexión “con todo el afecto que tengo por mis compañeros de los sindicatos" con relación a algunos sindicatos que, aprovechando la ventaja de su casi monopolio en el sector transporte, llevaron a cabo acciones de huelga “que van en detrimento de los trabajadores". El mensaje de Fernández estaba claramente dirigido a la Unión Ferroviaria (UF), que recientemente bloqueó los servicios de trenes hacia y desde la ciudad de Buenos Aires, en un intento por presionar a la justicia para que libere a su secretario general, José Pedraza, arrestado por su supuesta responsabilidad en el asesinato, el 20 de octubre, de Mariano Ferreyra, un militante del Partido Obrero (PO) de 23 años de edad, muerto por un disparo en una confrontación entre sindicalistas.
Si el mensaje de Fernández al congreso no fue lo suficientemente claro, el 2 de marzo ella se aseguró que los manifestantes sociales reciban el mensaje: en un marcado quiebre con su negativa para desplegar fuerzas de seguridad para contener las protestas callejeras, Fernández ordenó el despliegue de la policía para desalojar a los manifestantes de la línea de tren Roca, que conecta la ciudad capital con los suburbios del sur de Buenos Aires. Para el mediodía, 14 personas identificadas como líderes de la protesta habían sido arrestadas y varios miembros de la administración habían insinuado que el transporte podría ser declarado un “servicio esencial" a fin de proveer las bases legales para la nueva política del gobierno. Sin embargo, el impacto real de este giro sólo se conocerá cuando la próxima gran movilización de piqueteros, algo que ocurre casi diariamente en la ciudad de Buenos Aires, tenga lugar. Si Fernández no logra garantizar la libertad de circulación en las rutas nacionales como está garantizada en la constitución argentina, el ostensible giro en la política podría ser expuesto como una estrategia electoral dirigida a un sector específico -los sindicaros Peronistas de la Derecha.
Los solapados comentarios de Fernández y su aparente giro con relación a las protestas sociales son una clara expresión de las batallas ideológicas que el gobernante Frente para la Victoria (FPV) está luchando secretamente para asegurar su hegemonía electoral como la opción “progresiva" dentro del Partido Justicialista (PJ, Peronista). Omar Viviani, líder del sindicato de choferes de taxi y mano derecha de Hugo Moyano en la confederación general de trabajadores (CGT), dijo al diario La Nación que el único “ismo que apoyamos es el Peronismo". Por tanto, Fernández necesita convertirse en la líder de facto del partido -incluso si el liderazgo oficial sigue en otra parte- para garantizar la 'supervivencia' del FPV dentro del maleable movimiento Peronista.
Como Jorge Fontevecchia argumentó en su columna del diario Perfil, “el aparato Peronista es adaptable para desafiar a la izquierda por territorio -La Cámpora y la juventud K contra el Partido Obrero en el sindicato de estudiantes universitarios- como también como la derecha con [Daniel] Sckioli, [Carlos] Reutemann, [Eduardo] Duhalde e incluso [Francisco] de Narváez, dependiendo de las necesidades del momento. El movimiento sindical es donde esa batalla pluri-ideológica se manifiesta a sí misma de la manera más primitiva."
- No re-re-elección
Regañando a la oposición y a los medios, la Presidenta Fernández negó los rumores recientes de un intento de reformar la constitución para permitir la reelección por tiempo indefinido. Sin embargo, controversialmente, ella sugirió que la principal razón por la que ella no intentaría una movida de esa clase es su carencia de suficiente apoyo en cualquiera de las cámaras, no la degradación institucional que una movida como esa podría representar. Las reformas constitucionales requieren de un respaldo de dos tercios en la legislatura. “Si yo no logré [obtener] una mayoría simple para una norma que todos los presidentes argentinos han tenido, como es el presupuesto, ¿quién puede salir con la idea de una reforma constitucional?" Preguntó retóricamente Fernández.
- Fecha para Atucha II
Durante su discurso sobre el estado de la nación, Fernández puso especial énfasis sobre la expansión en la generación de electricidad de Argentina. De acuerdo con ella, “la energía no sólo es un número económico, es también un número social," y el incrementado consumo de electricidad en el país es explicado “en dos vías: [por] el crecimiento en la actividad económica y [mayor] demanda interna como un resultado del desarrollo y el acceso de las clases populares a bienes que ellas no poseían previamente." Por tanto, su anuncio que el reactor Atucha II de agua pesada presurizada, cuya construcción comenzó en 1980 y fue conducido por Kirchner en 2006, entrará en funciones en setiembre fue una clara movida electoral, esperando develar un proyecto de décadas de antigüedad, como un éxito del modelo Kirchnerista.