Informe Latinoamericano - 13 Mayo 2011 (ISSN 1741-7317)

BRASIL: Usando la creatividad para enfrentar la inflación

Brasil & Cono Sur by LatinNews 11 September 2011 Modified: 11 September 2011 189 views

El ministro de minas y energía, Edison Lobão anunció el 9 de mayo que, “desde hoy vamos a ver claramente una reducción en el precio del combustible en los surtidores”. A pesar de la estabilización de los precios internacionales del petróleo, los precios de los combustibles en los surtidores de gasolina en Brasil Han continuado elevándose. Reconociendo que eso ha aplicado más presiones inflacionarias sobre la ya presionada economía, el gobierno ha decidido usar uno de sus llamados ‘campeones estatales’, la compañía petrolera controlada por el estado, Petrobrás, de una manera innovadora, para establecer indirectamente los precios del mercado.

De acuerdo con el índice de precios al consumidor de Brasil (IPCA), los precios de los combustibles suman 0,77% de la inflación observada en abril. Además, los datos del IPCA muestran que la inflación acumulada durante los 12 meses pasados ha llegado a 6,51%; superando la meta oficial de la tasa de 4,5% +/- 2%. Los analistas del gobierno creen que eso se debe a que el relajamiento de los precios internacionales del petróleo no está siendo reflejado en los precios de los combustibles pagados por los consumidores brasileños en los surtidores. Lobão dijo que en los nueve años pasados, el precio de los combustibles producidos en las refinerías ha permanecido estable. Sin embargo, los consumidores han experimentado continuos incrementos en los precios, pues los proveedores de combustibles se ponen de acuerdo para incrementar sus ganancias. Por consiguiente, el gobierno ha adoptado una estrategia de establecimiento de precios aprovechando la ventaja de la posición dominante de Petrobrás en el mercado.

Petrobrás controla efectivamente cerca del 50% del mercado de distribución de los combustibles en Brasil, a través de su brazo distribuidor BR Distribuidora. El gobierno planea reducir los precios de los combustibles en los surtidores BR en 7%-10% en la semana próxima, presumiblemente reduciendo el precio del petróleo proveído por Petrobrás a BR. Aunque el gobierno no obligará a otros distribuidores que sigan el ejemplo, teóricamente, las fuerzas del mercado dictarían que a fin de permanecer competitivos, otros vendedores de combustibles tendrían que igualar los precios de BR. Como explicó Lobão, “el gobierno está tomando las medidas necesarias, pero nosotros debemos entender que éste es un mercado abierto”.

Siguiendo a las declaraciones de Lobão, Ipiranga Petróleos, el segundo mayor distribuidor de Brasil anunció el 11 de mayo que también anticipaba “grandes reducciones” en sus precios, aunque no especificó ninguna cifra. El presidente del sindicato estatal de vendedores minoristas de combustible, José Alberto Paiva Gouveia, afirmó que el anuncio de Ipiranga respondía al “tirón de orejas de Petrobrás”. De acuerdo con Gouveia, los planes del gobierno han convertido a Petrobrás en “una clase de balanza fiel del mercado”, y que todo eso lo que deja para imaginar es cuánto caerán los precios de los combustibles.

Al parecer, el tercer gobierno consecutivo de izquierda de Brasil, ahora encabezado por la Presidenta Dilma Rousseff (ministra de minería y energía en la última administración) ha concebido otra manera ingeniosa de interferir indirectamente en la economía interna para su ventaja. Bajo el predecesor de Rousseff, Lula da Silva (2003-2010) Brasil utilizó el superávit de ingresos del proceso de capitalización de Petrobrás, que superó los records en 2010 para que, a través de alguna “contabilidad creativa”, equilibre los libros fiscales.

Además, la actual administración ya ha indicado que Petrobrás no es su único “campeón”. Recientemente, el gobierno usó exitosamente su estatus de principal accionista del gigante minero, Vale do Río Doce S.A., para reemplazar a su antiguo CEO, Roger Agnelli. Aunque Vale creció hasta convertirse en un actor global banjo Agnelli, él chocó sobre la estrategia de la compañía de concentrarse en la explotación del mineral de hierro en vez de expandirse agresivamente en la actividad de trabajo intensivo y estratégicamente más importante industria de la producción de acero. Agnelli será reemplazado por Murilo Pinto de Oliveira Ferreira, seleccionado por la junta de directores controlada por el gobierno, y según se cree, era la opción de Rousseff, para encabezar la compañía después que el mandato de Agnelli finalice la semana próxima.

El mercado del etanol
Aunque la posición de Petrobrás es la de mayor proveedor de petróleo, y su posición dominante dentro del mercado de distribución de combustibles, debería ponerlo en una buena posición para controlar los precios de los combustibles en Brasil, dada la naturaleza del mercado de combustibles del país, la compañía aún  no puede controlar por completo los precios. Brasil, un gran productor de etanol de la caña de azúcar y uno de los líderes mundiales en el uso de combustibles alternativos, tiene leyes en vigencia que estipulan que los combustibles de hidrocarburos vendidos en el país deben estar compuestos de una mezcla de etanol en un 15% a 25%. En contraste con su fuerte posición en petróleo, Petrobrás produce solamente 5% del etanol de Brasil y, por tanto, no está en posición de dictar los precios del mercado.

Ese ha sido identificado como un problema para el gobierno, dado que los datos del IPCA revelan que los precios del etanol en el mes pasado, que coincidió con la estación de cultivo, se incrementó en 10% causando un aumento general en los precios de combustibles de 6,26%. Sin embargo, antes de anunciar la inminente declinación en los precios de los combustibles, el 6 de mayo, Lobão presentó los planes del gobierno para que Petrobrás tenga una presencia más dominante en el mercado local del etanol. De acuerdo con Lobão, el plan de US$1,9bn permitiría que Petrobrás incremente su porción del mercado en 10% a 15% en los próximos cuatro años. Además, también anunció que el etanol ahora será considerado un combustible mayor que será regulado por la Agencia Nacional del Petróleo.

Rousseff y los ruralistas
El gobierno de la Presidenta Dilma Rousseff está en peligro de sufrir su primera derrota legislativa esta semana, en manos del poderoso bloque ruralista. Después de una ruidosa sesión de 12 horas, una votación pendiente sobre reformas controversiales del código forestal de Brasil fue dejada de lado por tercera vez el 11 de mayo, después que el líder del gobierno en el congreso, Cândido Vaccarezza, suspendió la suspensión cuando algunos diputados de la coalición se desprendieron en favor del llamado bloque ruralista. Los ruralistas, apoyados por la oposición, amenazaron con remodificar el último borrador del acuerdo, concertado horas antes después de maratónicas negociaciones entre el gobierno y el autor de la polémica reforma, el diputado Aldo Rebelo del Partido Comunista. Vaccarezza reprogramó la votación para el 17 de mayo.
La Presidenta Dilma Rousseff ha mantenido una relación con altibajos con los ambientalistas. Notablemente, su ex colega Marina Silva renunció como ministra del medioambiente en mayo de 2008, en desacuerdo con el desarrollo económico regional y las políticas de infraestructura supervisadas por el ministerio de la presidencia, entonces encabezado por Rousseff. Rousseff apoya el desarrollo controlado de la Amazonía, a fin de proveer oportunidades económicas a la población local. El firme apoyo de su gobierno al masivo proyecto de la represa de Belo Monte en el Amazonas, ha irritado a muchos. Sin embargo, ella también se ha comprometido a reducir la deforestación en el Amazonas en 80% para 2020 (comparado con el promedio de los cinco años previos). La presidenta ha sugerido que ella podría vetar algunas de las enmiendas propuestas al código forestal, si es que llegan a ser aprobadas por el senado.
Rebelo, actuando en nombre del poderoso lobby agro-comercial, primero aseguró la aprobación del congreso a los cambios en junio de 2010, básicamente para abrir más tierras para la expansión agrícola. El código actual, que es de 1965 (y originalmente 1934), y saludado desde hace tiempo por los ambientalistas por su progresismo, determina cuanta tierra puede deforestar un propietario de tierras y cuanto debe mantenerse como ‘reserva legal’. La ley estipula que las granjas y asentamientos en el Amazonas deben conservar 80% de la selva en sus tierras como reserva legal y usarla para un manejo sostenible de la madera. Además, 20% a 35% de tierra en el cerrado debe permanecer forestado.
La propuesta de Rebelo reduce las áreas de reserva legal a 50% para grandes áreas, y a 0% en áreas pequeñas de hasta 400 hectáreas, y de ese modo exceptuando a los pequeños agricultores, contra quienes él alega las resoluciones discriminan. Unos 3m de propietarios de tierra que desacatan abiertamente el requerimiento de reserva podrían enfrentar multas y acciones penales para el 11 de junio, pues expira el periodo de tres años otorgados por el gobierno pasado para registrar las tierras y regularizar su situación. La propuesta de Rebelo también ofrece una amnistía a todos los que deforestaron ilegalmente antes del 22 de julio de 2008. Los críticos dicen que eso permite que los operadores ilegales mantengan sus ganancias, mientras no reconoce a aquellos que han operado dentro de la ley –una compleja tarea en medio de la onerosa burocracia de Brasil. Los críticos también dicen que las reducciones propuestas en las áreas de reserva legal permiten demasiada flexibilidad sobre la reforestación.

  • Perdiendo el control federal

Si las enmiendas al código forestal se convierten en ley, el control efectivo de la deforestación en Brasil pasará del fuerte control legislativo federal a un enfoque de estado por estado. Los ambientalistas temen que los cambios podrían conducir a una explosión en la deforestación. En 2010, Brasil anunció la más baja tasa de deforestación desde que se iniciaron los registros en 1988: 650.000 hectáreas. El Worldwide Fund for Nature sugiere que 85m de hectáreas de la selva amazónica podrían potencialmente perderse bajo el marco enmendado.