Informe Latinoamericano - 11 Agosto 2011 (ISSN 1741-7317)
URUGUAY: Mujica recibe un revés minero
Tiene el potencial de ser la más grande inversión privada en la historia de Uruguay, pero una acalorada disputa política está amenazando de sacarla de curso. Minera Aratirí, la subsidiaria local de la compañía minera de la India, Zamin Ferrous, que había planeado invertir US$3bn en el desarrollo de los depósitos de mineral de hierro en los departamentos centrales de Durazno y Treinta y Tres, redujeron el proyecto en su lista de prioridades del primer lugar al cuarto basado en una disputa política y medioambiental en Uruguay. La compañía había estado explorando un área de 120.000 hectáreas buscando mineral de hierro por dos años.
El Presidente Mujica aceptó que hubo excesiva discusiones políticas sobre el proyecto. El estaba molesto porque el opositor Partido Nacional (Blancos) y el Partido Colorado convocaron a tres ministros del gabinete ante el congreso el 14 de julio para responder a preguntas acerca del proyecto, que el secretario presidencial, Alberto Breccia, dijo (después del anuncio de Aratirí) que había causado incertidumbre jurídica a los inversionistas. La oposición ha acusado a la compañía de emplear tácticas sucias para ejercer presión sobre el gobierno con el anuncio.
Mujica llamó a la oposición para sentarse juntos con el gobierno para analizar el futuro de la minería en el país después que el proyecto fue degradado. El dijo que ningún gobierno debía tomar arbitrariamente una decisión que tendrá repercusiones por 30 a 40 años, pero la oposición es reacia a ser salpicada por asociación con un proyecto que nunca va a ganar un amplio apoyo popular.
Reacciones ante el proyecto
La reacción del poderoso sector agrícola y ganadero de Uruguay no ha sido positiva, Julio Gómez, un vocero del lobby agrícola, dijo que la escala del proyecto era demasiado grande para un país de las dimensiones de Uruguay y que “alteraría seriamente el equilibrio medioambiental (del área”. Dijo que eso resultaría en “la sustitución de una actividad productiva sustentable por una actividad extractiva de un recurso finito, hierro, que tiene un periodo de vida de 30 años,” y la degradación de la tierra, mientras 95% de la riqueza” beneficiaría a la industria de China y de la India, dejando a Uruguay sin “industria del hierro sino repercusiones medioambientales”.
Sin embargo, algunos habitantes del pueblo local de Cerro Chato, que tiene 4.500 habitantes, miran el proyecto favorablemente como una fuente de empleo en una de las áreas más pobres del país. La compañía minera sostiene que serían creados 3.000 empleos locales en la construcción y 1.500 en la etapa operativa, entre la mina y la terminal en aguas profundas conectados por un conducto de desechos de 200km, al que también se oponen ambientalistas y agricultores. Mujica ha dejado en claro que en un escenario ideal el proyecto iría a un referéndum local pero que desafortunadamente no hay una provisión para ello en la constitución de Uruguay, en la manera que hay en algunos de los países más inclinados a la izquierda en la región que defienden una democracia más directa.
- Minería
La minería en pequeña escala en Uruguay de piedra caliza, yeso, piedras semipreciosas y oro suman 12m de toneladas por año, equivalentes en total, en promedio durante los últimos 20 años, a 0,27% del PIB. Aratirí predijo una producción anual de 18m de toneladas de hierro por año, un incremento de 150%. Los estudios han establecido depósitos de hierro de al menos 250m de toneladas de mineral de hierro, pero que la cantidad final recuperable podría llegar a ser cuatro veces más esa cantidad.