Informe Latinoamericano - 06 October 2011 (ISSN 1741-7317)
CUBA: El fin de una era
El Presidente Raúl Castro ha puesto fin al ministerio del azúcar. En su lugar ha creado una compañía holding del estado que enfrenta el desafío de dar un rápido arranque al ex motor de la economía cubana. Se trata realmente de un ejercicio en ahorro de costos y eficiencia, que Castro está intentando llevar adelante en general en toda la economía cubana. Aun así, el anuncio en el vocero del Partido Comunista, Granma, que el alguna vez preeminente ministerio del azúcar ya no cumplirá “ninguna función de estado” fue un crudo epitafio.
La espiral descendente de la industria del azúcar ha sido tratada en muchos artículos. Fidel Castro comenzó el proceso de racionalización de la industria del azúcar en 2002, cuando el número de ingenios azucareros fue reducido dramáticamente de 156 a 61 para elevar la eficiencia, y la tierra dedicada a la plantación de la caña de azúcar fue gradualmente reducida de 2m de hectáreas a 750.000. La decisión que el ministerio del azúcar debía cerrarse fue tomada durante un consejo de ministros la semana pasada. Los cortadores de caña de azúcar ahora serán reorganizados en 13 compañías provinciales bajo la tutela de una compañía holding conocida como Grupo Empresarial de la Agroindustria Azucarera: el número de ingenios azucareros será reducido una vez más de 61 a 56, con solamente 46 operando durante la próxima zafra.
La zafra en 2010 fue la peor en 105 años, con la producción llegando a sólo 1,1m de toneladas, lejos de las 8,2m de toneladas producidas a fines de los ’80. Considerando que Cuba misma consume un mínimo de 600.000 toneladas de azúcar anualmente, y el país está atado en un acuerdo para proveer a China con 400.000 toneladas anuales, incrementar la producción es esencial. La meta es 2,5m de toneladas para 2015.
No queda claro por entero cómo se alcanzará esa ambiciosa meta. Castro, quien dijo que la compañía holding necesitará “generar exportaciones que financien sus costos”, está prometiendo modernizar el sector del azúcar con una administración más eficiente y por medio de nueva tecnología. También ha planteado la posibilidad de inversión extranjera a través de compañías mixtas, pero no proveyó más detalles. Tampoco reveló quién dirigirá la nueva compañía holding, aunque los hechos del pasado sugieren que es probable que él ponga su fe en miembros de las fuerzas armadas o históricos de la Revolución.
- Metas fallidas
La prensa oficial continúa con una reciente tradición de lacerantes críticas de ineficiencia la semana pasada. Granma difundió un informe condenatorio alegando que la producción de leche en la provincia oriental de Camagüey, el corazón de la agricultura de Cuba, fue insuficiente. “Justificaciones, absurdas explicaciones y promesas están formando parte del arsenal usado por algunos cuadros empresarios y administrativos [...] para evadir la responsabilidad cuando fracasan en el cumplimiento de las metas de producción,” dijo. Y también acusó a algunos productores de vender leche ilegalmente, en vez de cumplir con sus contratos para proveer al estado. El Presidente Raúl Castro ha hecho del incremento de la producción de leche uno de los grandes objetivos de su gobierno, para tratar de reducir las importaciones.
¿La reforma viene con represión?
Más disidentes políticos fueron arrestados en setiembre que en ningún otro mes en los últimos 30 años, de acuerdo con la comisión cubana de derechos humanos y reconciliación nacional (CCDHRN). El número de arrestos (563, comparado con el promedio mensual de 278 en los primeros ocho meses del año) muestra “la absoluta carencia de voluntad política de parte del gobierno del Presidente Raúl Castro para mejorar la situación civil, política, económica y derechos culturales de la inmensa mayoría de la población,” afirma la CCDHRN en un informe difundido el 3 de octubre. Y agrega que los prometidos cambios de la administración Castro fueron “señales falsas”.
El Presidente de EU, Barack Obama, dijo más de lo mismo cinco días antes en una mesa redonda de discusión online dirigida a atraer de nuevo a la comunidad hispánica ante las elecciones presidenciales del año próximo. Obama dijo que EU estaba preparado para cambiar su política sobre Cuba, pero que él no había visto ninguna evidencia que sugiera que las reformas de Cuba conducirían a una mayor libertad política o que justifiquen el levantamiento del embargo comercial. Sus palabras desencadenaron una feroz respuesta de Fidel Castro. Escribiendo una de sus Reflexiones, Castro dijo “Muchas cosas cambiarán en Cuba, pero ellas cambiarán debido a nuestros esfuerzos y a pesar de los Estados Unidos. Quizá incluso antes que el imperio colapse.”