Informe Latinoamericano - 17 Noviembre 2011 (ISSN 1741-7317)
VENEZUELA: La MUD se prepara para enfrentar a Chávez
Un debate político es algo raro en Venezuela, aún más cuando se enfrentan los jinetes del Apocalipsis uno contra otro. Pero eso es lo que ha ocurrido el 14 de noviembre cuando los cinco precandidatos presidenciales por la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aceptaron una invitación de un movimiento de estudiantes para tomar parte en un debate antes de las elecciones primarias en febrero, por el derecho a enfrentar al Presidente Hugo Chávez en octubre próximo. El mismo Chávez no tiene intención de participar en un debate con cualquiera de los cinco precandidatos de la oposición, a los que Chávez ha comparado con los jinetes del Libro de las Revelaciones, que emerja victorioso en la contienda de la MUD el año próximo.
Los cinco precandidatos que compiten por la candidatura de la MUD celebraron un debate televisado en la Universidad Católica Andrés Bello (Ucab) en Caracas. En su mayor parte, ellos buscaron minimizar las referencias a Chávez por su nombre, y se concentraron en sus planes para Venezuela, y lo que simplemente no pudo ser ignorado fue, sin embargo, subrayado por el hecho que la precandidata considerada que se ha desempeñado mejor, María Corina Machado, tuvo pocos reparos para atacarlo a él; el actual favorito en las encuestas, el gobernador del Estado Miranda, Henrique Capriles Radonski, que fue mucho más inhibido, y en dificultades para evitar mencionar a Chávez, resultó menos inspirado e incluso un poco insípido. No fue una sorpresa que Capriles fuera más cuidadoso –él está tratando de atraer a los chavistas disidentes también– mientras que Machado, quien está bastante a la deriva en las encuestas y carece del respaldo de un partido opositor dominante, tiene mucho menos que perder y necesita ser más distintiva.
Los debates nunca fueron realmente parte de la cultura política venezolana, aún menos desde 1998 cuando un casi desconocido Chávez fue involucrado en un debate pre-electoral. Por tanto, el debate fue un nuevo desafío para los cinco precandidatos que enfrentaron preguntas de los estudiantes por más de una hora sobre temas que iban desde la educación, el sistema económico y el empleo, hasta el tráfico de drogas y la seguridad pública.
Fue llamativo que mientras todos los precandidatos sugirieron que el delito violento y la impunidad era uno de los grandes problemas que afronta Venezuela, ninguno de ellos abogaron por un enfoque de mano dura empleado por Centroamérica. Capriles dijo que él frenaría la inseguridad pública a través de la creación de empleos y de trabajar muy de cerca con los gobernadores y alcaldes de todas las banderas pues este “no es un problema político” –una crítica implícita a la administración Chávez por no trabajar con la oposición sobre ese tema. Machado, cuyo autobús de campaña fue tiroteado por un par en una motocicleta en Caracas el 12 de noviembre, dijo que ese era un problema sistémico que requiere la transformación de la policía, mejor educación y empleos. Pablo Pérez, el gobernador de Zulia, dijo que él ofrecerá empleos seguros y “una educación no politizada”. El ex alcalde Leopoldo López prometió “empleos, educación y deportes”.
- La Haya
Diego Arria, un ex embajador ante la ONU, que tiene la menor chance de ganar la candidatura de la MUD, fue, sin causar sorpresa, el más abierto y franco. “El final para todos aquellos que abusan de su pueblo, es una ciudad llamada La Haya, donde está basada la Corte Internacional de Justicia,” dijo. “Eso no es retaliación, no es venganza, eso es justicia.” Concluyó su discurso de cierre en el debate, diciendo que él presentaría un juicio contra el Presidente Chávez por abusos contra los derechos humanos el 21 de noviembre.