Informe Latinoamericano – 08 de diciembre de 2011 (ISSN 1741-7317)
BRASIL: Pese a su intransigencia, finalmente renuncia Carlos Lupi
El ministro del trabajo de Brasil, golpeado por la corrupción, Carlos Lupi, del Partido Democrático Trabalhista (PDT), de izquierda, presentó su renuncia el 4 de diciembre, exactamente cuatro semanas después que la prensa publicó una serie de alegatos éticos y de actos ilegales contra él. La dura intransigencia de Lupi (en cierto momento él dijo que “haría falta una bala, y una grande” para removerlo a él) convirtió su salida en algo bastante pintoresco. Sin embargo hay más problemas en ciernes para la Presidenta Dilma Rousseff, en la forma de un creciente escándalo ético centrado en su cercano colega ministerial y amigo de toda la vida, Fernando Pimentel.
Rousseff ha dejado que Lupi espere inquieto debido a que ella desea reemplazarlo recién en enero, en su primera y formal reorganización del gabinete. Ella rechazó deliberadamente la presión del PDT, que deseaba que Lupi saliera rápidamente para poder nombrar un sustituto y seguir adelante. Como Rousseff ha designado solamente a un ministro interino en reemplazo de Lupi, la reorganización de enero luce ominosa para el PDT. El poder de negociación del PDT descansa en sus lazos con la importante organización de sindicatos, Força Sindical. (Rousseff también es una ex miembro del partido). El gobernante Partido dos Trabalhadores (PT), que está aliado con la rival Central Única dos Trabalhadores (CUT), está interesado en recobrar el control del ministerio del trabajo, que había conducido en 2003-2007. Una opción para Rousseff es re-fusionar los ministerios del trabajo y de bienestar social, bajo el control del principal aliado en la coalición de gobierno, el Partido do Movimento Democrático Brasileiro (PMDB), entregando al PDT el ministerio de agricultura a modo de compensación. El ministerio de agricultura, actualmente controlado por el PMDB, fue también acosado por un escándalo de corrupción a inicios de este año, por tanto, el PMDB no está en posición de discutir.
Un comentador en el diario Folha, que junto con la revista Veja destaparon varios de los escándalos que ahora han costado seis cabezas ministeriales desde junio, describió a la Presidenta Rousseff esta semana como una “asesina serial” de altos funcionarios de dudosa moralidad, señalando que la presidenta se está probando a sí misma “con acciones” en vez que con palabras. Eso podría leerse como una astuta referencia al predecesor de Rousseff, Lula da Silva (2003-2010), de quien ella heredó todos esos ministros.
Pimentel, el ministro de desarrollo, industria y comercio exterior, está bajo escrutinio sobre las ganancias que él registró en 2009-2010 a través de su compañía consultora, P-21 Consultorias e Projetos. Anteriormente alcalde de Belo Horizonte (2001-2008), Pimentel ha sido cercano a Rousseff desde sus días en la guerrilla y jugó un importante rol en su campaña de 2010. Él insiste que sus ganancias, de unos R$2m (US$1,1m), fueron legítimas. En Brasil, los miembros electos pueden tener una fuente privada de ganancias, pero la oposición sugiere que hubo tráfico de influencia. El ministro que primero perdió su cargo este año, el número dos de Rousseff, Antônio Palocci (también del PT), fue forzado a renunciar en circunstancias similares, por tanto ella encontrará difícil resistir la presión de la oposición para convocar a Pimentel ante el congreso.
- Copa Mundial
En estos momentos, el ministro de ciudades, Mário Negromonte, estaba testimoniando ante el senado sobre alegatos de irregularidades en su oficina relacionadas con la Copa Mundial de Fútbol de 2014. Negromonte, del Partido Progresista, negó que exista ninguna acción ilegal, a la sesión del congreso asistieron pocos legisladores, y duró apenas una hora.
Rousseff: mantener la calma y seguir adelante
El instituto nacional de estadísticas informó oficialmente cero crecimiento real del PIB sobre una base trimestral, en los tres meses que terminaron en setiembre. De hecho, en realidad, hubo una leve contracción de 0,04%. El resultado anual fue 2,1%, el más débil desde el tercer trimestre de 2009. El consumo privado descendió 0,08% trimestre en trimestre, en línea con las primeras medidas oficiales para enfriar la recalentada economía interna. En línea con eso, las importaciones cayeron 0,37%. En el aspecto positivo, el resultado muestra que las palancas de la política oficial trabajaron eficientemente. La Presidenta Rousseff dijo también eso el 6 de diciembre, “el PIB, que deliberadamente tuvimos que desacelerarlo, aún creció en alre3dedor de 3,2% [en 2011]. Y eso no es algo pequeño, considerando la crisis en EDU y Europa”. La política monetaria ahora ha revertido al modo de estímulo, que debería tener efecto desde el cuarto trimestre, ayudando a compensar un debilitado sector externo. La administración Rousseff también tiene espacio para maniobrar en el aspecto fiscal y por tanto, incluso si Brasil entra en una recesión técnica, sería de poca duración. En este mismo momento, el país tiene pleno empleo y salarios estables, y el crecimiento del crédito y la gran expansión del mercado interno proveen un importante amortiguador. Eso no significa que Brasil es inmune –su alta dependencia del financiamiento externo lo vuelve muy vulnerable a los impactos externos de la magnitud que se despliega en Europa.