Informe Latinoamericano – 05 de enero de 2012 (ISSN 1741-7317) (IL-12-01)

RASTREANDO TENDENCIAS

Países Andinos by LatinNews 09 January 2012 741 views

PERU | Tensión sobre Conga. Tan pronto el nuevo primer ministro de Perú, Oscar Valdés, brindaba por el éxito de su gabinete en asegurar la paz sobre Conga que todo comenzó a desintegrarse. Valdés logró concretar un acuerdo con alcaldes del departamento noroeste de Cajamarca durante una reunión en Lima el 27 de diciembre, para que un equipo de expertos internacionales elaboren una evaluación del impacto ambiental (EIA) sobre la propuesta de la mina de cobre y oro de Conga. Sin inmutarse, el presidente regional de Cajamarca, Gregorio Santos, publicó rápidamente una ley en el diario oficial El Peruano, declarando que Conga era inviable debido a las inconsistencias técnicas de la EIA existente. Un furioso Valdés reaccionó prometiendo denunciar al gobierno regional ante el tribunal constitucional por5 excederse en su autoridad. Él acusó a Santos y a los manifestantes, que tomaron de nuevo las calles (pacíficamente) el 2 y 3 de enero, de asumir “posiciones radicales”.

Conga está cobrando su precio al Presidente Ollanta Humala. Compelido a realizar una amplia reorganización de su gabinete en la primera mitad de diciembre [IL-11-50], Humala se hundió debajo del 50% de apoyo por primera vez en los sondeos nacionales de opinión de las encuestadoras locales Datum e Ipsos Apoyo, difundidos a fines del mes pasado –desde este punto, las trayectorias de sus dos predecesores, Alan García y Alejandro Toledo, fueron agudamente hacia abajo.

Humala descendió con relación al sondeo previo de noviembre, nueve puntos porcentuales en ambas encuestas, a 48% y 47% respectivamente, aunque el apoyo para el proyecto Conga, con algunas modificaciones, no resultó muy mal en el sondeo de Datum en 42%. Esta encuesta es fascinante porque muestra que el apoyo post-electoral de Humala es el espejo de su apoyo pre-electoral. Su rating de aprobación fue más alto, en 51%, entre miembros del estrato social-económico ‘A’ más alto, que refleja igualmente la agradable sorpresa de los ricos y el creciente desencanto de los pobres, aunque 48% de los más pobres peruanos, el estrato ‘E’, aún lo apoya.