Informe Latinoamericano – 06 de diciembre de 2012 (ISSN 1741-7317) (IL-12-48)
ECUADOR: ¿Eludirá a Correa el gran premio?
Desde el retorno del país a la democracia en 1979, ningún partido político ha conseguido obtener la mayoría en el congreso en Ecuador. El peso de la historia está contra el Presidente Rafael Correa, al aproximarse las elecciones del 17 de febrero del 2013. Pero, si alguien puede revertir esta tendencia y asegurarse la codiciada pero elusiva mayoría, ese es Correa.
Correa es el abrumador favorito para ganar la reelección presidencial. Al hacerlo él se asegurará 10 años al timón del país, habiendo asumido el poder en enero del 2007, tanto como sus seis predecesores juntos. Y él está totalmente concentrado en asegurarse una mayoría en la asamblea nacional para su gobernante Alianza País (AP), que no lo logró por poco en las últimas elecciones del 2009, con 59 de las 124 bancas.
Correa condujo la semana pasada una mini reorganización del gabinete para reemplazar a ministros que competirán en las elecciones legislativas por su AP (ver más abajo). Él les ha dado el desafío de ganar una mayoría en la asamblea nacional, que él sostiene que se ha convertido en un refugio para “traidores, vende-patrias, banqueros corruptos y políticos al servicio del comercio extranjero”, quienes él dice están decididos “a bloquear los cambios que están en marcha.”
La asamblea nacional, aunque dominada por la AP, aún refleja la fragmentación política que siempre ha caracterizado la política ecuatoriana. El Partido de la Sociedad Patriótica (PSP) del ex presidente Lucio Gutiérrez, quien compite por la presidencia contra Correa, controla 19 bancas; el Partido Renovador Institucional de Acción Nacional (Prian) de Álvaro Noboa, el poderoso magnate de las bananas que nunca se cansa de competir para presidente (este será su quinto intento), tiene siete bancas; el Movimiento Cívico Madera de Guerrero (MG), el partido creado en el 2009 por el conservador alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, también tiene siete bancas. Los partidos tradicionales, Partido Social Cristiano (PSC) y el Partido Roldosista Ecuatoriano (PRE) tienen un puñado de bancas así como lo tienen varios otros grupos.
Juan Carlos Casinelli, el actual vicepresidente de la asamblea nacional quien está buscando la reelección en la provincia de Guayas, urgió al público esta semana a que vote una legislatura más a tono con Correa a fin de “conducir hacia adelante los cambios necesarios para el país más rápidamente”.
Estos cambios han sido previstos dentro del modelo de desarrollo y crecimiento endógeno de Correa. Este apunta a consolidar a Ecuador como un cohesionado estado plurinacional a través de grandes gastos en infraestructura, y incrementando aun más el gasto social para combatir la pobreza y mejorar los servicios de salud y educación. Correa estará corriendo contra el tiempo si, como él dice, no tiene planeado buscar un tercer mandato en el 2017.
La oposición a menudo acusa a la administración Correa de hipotecar al país con deudas para incrementar el gasto social, principalmente a través de un dramático incremento en el endeudamiento con China, pero es importante señalar que la inversión social también ha sido posible por un agudo incremento en la toma fiscal.
La toma fiscal se ha elevado a más del doble durante los últimos cinco años, de US$4,67mm en el 2006, a US$9,56mm en el 2011, según Carlos Marx Carrasco, el director de la agencia fiscal (SRI), y está en camino de alcanzar los US$11mm este año. La mayor parte de esto se ha logrado reprimiendo la evasión fiscal más que elevando los impuestos, aunque puede darse casi por cierto que Correa tiene planes para elevar los impuestos (que solamente llegan al 13% del PIB), si él gana la reelección, a fin de hacer su revolución ciudadana más auto-sustentable.
Nueva ministra de defensa
El aspecto más interesante de la última mini reorganización del gabinete fue la designación de María Fernanda Espinosa como ministra de defensa en reemplazo de Miguel Carvajal, quien competirá por una banca en el congreso por la gobernante AP el próximo febrero.
Este es un cambio de misión bastante dramático para Espinosa que había servido como ministra del patrimonio natural y cultural. Que, por otro lado no era un ministerio de menor importancia: construir la identidad cultural de Ecuador es una parte clave de la revolución ciudadana de Correa. Espinosa coordinó las actividades del centenario de la muerte del reformador Liberal de Ecuador, Eloy Alfaro, el pasado enero, trazando paralelos directos entre Correa y el más emblemático ex presidente de mayor tiempo de servicio, cuyo legado él reclama.
Espinosa, la tercera mujer que ocupa el puesto de ministra de defensa, sirvió previamente como canciller y embajadora ante la ONU. Correa, al igual que muchos de sus pares en América Latina, ha presidido sobre una constante militarización de la seguridad pública, aunque esta es una cuestión particularmente sensible en Ecuador, dado el rol crucial de los militares en apoyo de Correa durante el motín policial de septiembre del 2010.
Lorena Escudero, una de las dos mujeres ministras de defensa anteriores, tomó las riendas del ministerio de la migración (Senami), una posición que ella había ocupado previamente. Betty Tola pasa a ocupar una vez más el ministerio de coordinación política, una posición de la cual renunció inesperadamente por razones personales en agosto. Ella reemplaza a Soledad Buendía, quien está buscando una banca en el congreso por la AP. Lorena Tapia asume la cartera del medioambiente en reemplazo de Marcela Aguinaga, mientras que Rafael Poveda se convirtió en el nuevo ministro de sectores estratégicos.
Poveda reemplaza a Jorge Glas, quien fue seleccionado el mes pasado por la AP para competir por la Vicepresidencia junto a Correa, en vez del Vicepresidente actual Lenín Moreno.
- Impuestos
Desde el 30 de noviembre, todas las transferencias de dinero dentro de Ecuador tienen que pasar a través del banco central del país (BCE) antes de llegar a su destino final. El objetivo de la medida es controlar las remesas y reprimir la evasión fiscal.
- Premio para Correa
El Presidente Rafael Correa produjo cierta controversia durante una visita a Buenos Aires esta semana para recibir el premio Rodolfo Walsh por defender la libertad de expresión en Ecuador. Correa es uno de los más acérrimos críticos de los medios de comunicación privados en América Latina, a quienes él describe como una mayor amenaza a la libertad de expresión que los medios controlados por el estado. Sin embargo, su comentario más controversial durante la visita no estuvo relacionado con los medios. Cuando se le preguntó acerca del atentado de 1994 a la AMIA, el Centro Judío en Buenos Aires, en el cual 85 personas perdieron la vida, Correa replicó: “Conozco ese caso. Es muy doloroso para la historia argentina, pero vea cuántos murieron en el bombardeo de la OTAN en Libia. Si comparamos estos dos eventos podemos ver donde están los verdaderos peligros; no debemos manipular”.