Informe Latinoamericano – 21 de marzo de 2013 (ISSN 1741-7317) (IL-13-11)
PERÚ: Victoria pírrica para Villarán
Susana Villarán permanecerá como alcalde de Lima después de evitar por poco un referéndum revocatorio contra ella el 17 de marzo. Su triunfo fue atemperado por un serio revés para su izquierdista Fuerza Social (FS): 21 de los 39 concejales de Lima fueron revocados, 19 de ellos del FS. Al parecer los votantes habían decidido mantener a Villarán, a pesar de las dudas, debido a los intereses dudosos detrás del referéndum revocatorio, pero castigarla despojándole de su apoyo en el consejo municipal. El factor decisivo detrás de su triunfo fue el apoyo ofrecido por Lourdes Flores, del conservador Partido Popular Cristiano (PPC), a quien ella derrotó en las elecciones por la alcaldía en octubre del 2010. La decisión del Partido Aprista Peruano (PAP) , mucho menos popular que el PPC en Lima, de buscar el reemplazo de Villarán también solidificó el apoyo hacia ella.
El estrecho margen de la victoria de Villarán (unos 74.000 votos en 2,72m) fue un reflejo de su triunfo electoral sobre Flores en el 2010 (por solamente 36.000 votos) pero la composición de su apoyo fue muy diferente. Esta vez, los partidarios del PPC, predominantemente los limeños más pudientes en vez de los pobres residentes, jugaron un rol clave en su victoria.
Para Flores, los principios prevalecieron por sobre la política partidaria, aunque su apoyo fue también una hábil movida política, que la deja a ella y al PPC bien ubicados para beneficiarse. Villarán abrazó a Flores en la celebración de su victoria (con una bandera del PPC flameando detrás) y ella prometió in gobierno de amplia base. Si ella termina perdiendo 19 de sus concejales, ella no tendrá otra opción más que construir consenso, constriñendo su agenda de reforma: nuevas elecciones se deberán celebrar en seis meses para reemplazar a los concejales revocados.
- Reformando referendos revocatorios
La alcalde Villarán dijo que la ley estableciendo el referéndum revocatorio debería ser abolida o ser sujeta a una profunda reforma que asegure que no sea mal utilizada de nuevo en el futuro. El gobierno central parece estar de acuerdo. El primer ministro, Juan Jiménez Mayor, dijo que era necesario preguntarse cuánto realmente contribuye el referéndum revocatorio a la democracia y al fortalecimiento de las instituciones del Estado. Él dijo que hubiera preferido invertir los fondos que gastó el Estado en la contienda en Lima, en obras sociales o en agua o en obras sanitarias.