Informe Latinoamericano – 11 de abril de 2013 (ISSN 1741-7317) (IL-13-14)
BRASIL: Rousseff convoca a ‘pesos-pesados’ para discutir la inflación
La difusión de cifras de inflación bastante sombrías provocó una reunión de crisis en el palacio Planalto esta semana. El consenso entre los economistas privados es que el comité de política monetaria del banco central (Copom) no tiene otra opción más que la de elevar la tasa de interés de referencia, Selic, de su histórico bajo nivel de 7,25%, donde se ha mantenido desde octubre del 2012. La preocupación en círculos del gobierno es que una subida en la tasa de interés acabaría con la frágil recuperación industrial y desalentaría el sentimiento de los consumidores antes de las elecciones del 2014. Este es un clásico dilema político para la Presidenta Dilma Rousseff.
El índice de precios al consumidor ampliado (IPCA) llegó al 6,6% año en año, en marzo, sobrepasando el límite superior de la banda meta de inflación establecida por el banco central (4,5% +/- 2,0%).
Mientras la tendencia inflacionaria general continuaba hacia la baja mes en mes en marzo, a medida que los factores estacionales de principios de año, como la educación y los últimos esfuerzos para reducir los costos generales de la canasta básica de la inflación empiezan a tener efecto, surge que una parte fundamental del problema es que los salarios en Brasil están creciendo más rápidamente que la productividad en un mercado pleno mercado de trabajo, obstaculizando el crecimiento y creando presiones inflacionarias más arraigadas. El hecho de que estas presiones pueden verse en el sector de servicios significa que, en el papel, ya es tiempo de enfriar el exceso de la demanda del consumidor, subiendo las tasas de interés, incluso aunque esto pueda ser políticamente impopular. La próxima reunión del Copom será el 16-17 de abril y este tiende a actuar preventivamente en vez de ponerse en espera, aunque algunos analistas piensan que podría tratar de abstenerse hasta mayo.
Rousseff, ella misma una economista, convocó el 10 de abril al palacio presidencial a un grupo de economistas apodados los “pesos-pesados” por el diario conservador, O Estado, a una reunión de crisis para discutir el lento crecimiento de Brasil y la tenaz inflación. Entre estos figuran el ministro de finanzas, Guido Mantega, y el secretario del tesoro, Arno Augustin; Delfim Netto, el ex ministro de finanzas quien supervisó el ‘milagro económico’ de Brasil de finales de los ‘60 y principios de los ’70 y ha estado involucrado desde hace tiempo en los esfuerzos de política oficial para resolver el histórico problema de la inflación en Brasil; Luiz Gonzaga Beluzzo, el ex secretario de política económica bajo la administración liderada por José Sarney (1985-1990); y Yoshiaki Nakano, un profesor de la escuela de economía de la respetada Fundação Getulio Vargas (FGV) y ex asesor del Banco Mundial.
Reaccionando a las últimas cifras, Mantega dijo el 10 de abril que el gobierno estaba “atento” y que no escatimaría esfuerzos para combatir la inflación. El estrecho índice nacional de precios al consumidor (INPC), que analiza los precios minoristas pagados por los sectores de menores ingresos (aquellos que ganan entre una o cinco veces el salario mínimo), creció con más rapidez que el índice general en marzo, alcanzando el 0,6% mes en mes, y el 7,22% año en año. Mientras tanto, el índice general de precios de ‘disponibilidad interna’ (IGP-DI) de la FGV, un índice compuesto de precios al consumidor, al por mayor y de la construcción civil, fue del 0,31% mes en mes y un enorme 7,97% año en año en marzo.
Rousseff y su equipo de política económica liderado por Mantega y su ministra de planeamiento, Miriam Belchior, han tratado de sacar todos los frenos en un esfuerzo por estimular el crecimiento. Mantega dijo que el total de las exenciones tributarias sería igual a poco más del 1,5% del PIB este año, sumando en términos nominales R$70mm (US$34,4mm) y elevándose a R$88mm (US$44,4mm) en el 2014.
El gobierno ha avanzado desde comienzos de año para concentrarse mucho más en el agobiante ‘Custo Brasil’. Más notablemente, ha redoblado sus esfuerzos para superar el cuello de botella de la infraestructura del país, y está tratando de cortar los costos operativos para las empresas, reduciendo los costos de la electricidad y jugueteando en los bordes de las reformas fiscales, por ejemplo. El equipo de micro-administración, liderado por Rousseff también ha dado pasos para limar ciertas asperezas con los inversionistas internacionales, en un esfuerzo por atraer más inversión privada en sectores económicos clave. El gobierno recientemente ha dado marcha atrás a sus restricciones financieras y a los mercados de capital, mientras que también ha dejado en claro que sus intervenciones en apoyo al sector de manufacturas local –como restricciones a la importación sin aranceles y reglas estrictas sobre contenido local– tienen fechas de expiración fijas. Roberto Messemberg, el coordinador del grupo de análisis en el instituto federal para la economía aplicada (Ipea), advirtió a principios de julio del 2012, que el modelo de crecimiento basado en el consumo está “exhausto”. Él pidió al gobierno que se convierta en “el protagonista de la inversión” en áreas clave como infraestructura y energía, a fin de inyectar nueva vida al estancado sector productivo interno. Las bajas tasas de interés son esenciales, pero no suficientes, agregó.
Sergio Werlang, también de la FGV y considerado el “padre” del régimen de metas de inflación de Brasil, aboga por un incremento del 1,5% adicionales en la tasa Selic, a partir de abril, para regular la inflación. Lo importante es que él alega que las altas tasas de interés en esta ocasión no dañarán el mercado laboral –o el crecimiento real del PIB– antes del intento de Rousseff para la reelección en octubre del 2014. Él sugiere que el Copom debería trabajar para obtener una meta de inflación del 5,5% - 6,0% este año, con una meta de crecimiento real anual del PIB del 3,0%. Esto está en línea con el pronóstico consensuado de los economistas privados compilado por el banco central y publicado semanalmente en su Focus Report. En el último informe (5 de abril), el consenso fue de un crecimiento del PIB del 3,0% y una inflación del 5,7% en el 2013, con un crecimiento del 3,5% y la misma inflación en el 2014. El consenso sobre la tasa de fin de año del Selic fue del 8,5% para este año y el siguiente.
Como Messemberg, Werlag también señala que las bajas tasas de interés por sí solas nunca serán suficientes para promover un fuerte crecimiento sostenido en Brasil, y que el país aún necesita abordar profundas reformas estructurales (principalmente en el sistema fiscal, pero también en el mercado laboral) para liberar su potencial de crecimiento entero y terminar con su síndrome de ‘corto vuelo’. Como sus predecesores, la administración Rousseff no ha logrado abordar esta cuestión con su terminalmente recalcitrante congreso.
Alves se da por vencido en el caso Feliciano
Henrique Eduardo Alves, el asediado presidente de la cámara baja del congreso federal, dijo el 9 de abril que no se podía hacer nada más para presionar al controvertido nuevo presidente del comité de derechos humanos y minorías, el diputado evangélico Marco Feliciano, para que se haga a un lado. Alves dijo que ya había alcanzado los límites de su poder y que no podía actuar como “un dictador” sobre la cámara. Sin embargo, Alves si rechazó la movida de Feliciano de impedir que el público asista a las reuniones del comité, que él había pedido la semana pasada después de que la primera reunión del comité bajo su nuevo presidente fuera perturbada por miembros del público que protestaban contra la elección de Feliciano. El bloque parlamentario evangélico y sus aliados han desafiado a una gran campaña pública por la remoción de Feliciano en base a sus comentarios racistas, sexistas y homofóbicos. Después de la segunda reunión del comité esta semana, Feliciano dijo que todo iba “viento en popa” (‘de vento em popa’).
Operación contra la corrupción produce el arresto de 92 sospechosos
Las autoridades brasileras lanzaron el 9 de abril una operación coordinada para desmantelar esquemas de corrupción pública abarcando a 12 estados, de acuerdo con una declaración oficial del Grupo Nacional de Combate às Organizações Criminosas (Gncoc). Se informó que 92 sospechosos, incluidos empleados públicos, oficiales de policía, y gente de negocios, fueron arrestados por sospechas de participación en una red que ha desviado al menos US$577m de fondos de las concesiones de obras públicas, vinculadas con 131 cuerpos en 12 estados. La operación está armada con 311 órdenes de arresto, 86 órdenes de prisión, 65 órdenes de congelamiento de activos y 20 órdenes para la remoción de empleados públicos de sus cargos. El presidente del Gncoc, Héverton Alves de Aguiar, el fiscal general en el estado de Rondônia, dijo que la operación ha mostrado “de una manera muy clara que es posible para las fuerzas del Estado trabajar de manera organizada contra esta enfermedad que desparrama basura en nuestra sociedad”.
- Las ventas minoristas aún decaen
Los volúmenes de ventas minoristas inesperadamente cayeron en febrero, contrayéndose un 0,4% mes en mes, y un 0,2% año en año, de acuerdo con el instituto nacional de estadísticas (Ibge).
- El Real vuelve a estar por debajo de R$2
El Real se estaba comercializando en R$1,97/US$1 el 10 de abril.